Las diferencias sindicales tensan la negociación de un nuevo convenio en Arcelor

Las diferencias sindicales tensan la negociación de un nuevo convenio en Arcelor

Las centrales intentarán avanzar en los asuntos relacionados con las plantas asturianas ante el bloqueo del séptimo acuerdo marco

N. A. ERAUSQUINGIJÓN.

Arcelor y los sindicatos retomaron ayer las negociaciones de cara a definir sus relaciones laborales, aunque esta vez en clave local. Con el séptimo acuerdo marco bloqueado, ambas partes volvieron a sentarse a la mesa con el objetivo de avanzar en diversos ámbitos, como el aspecto salarial, la aplicación del contrato relevo, el calendario de vacaciones, la contratación de eventuales y la garantía de futuras inversiones. Más allá de las diferencias entre empresa y representantes de los trabajadores, en el encuentro se pudo constatar la división en la parte social, unas discrepancias que se derivan de las negociaciones del acuerdo marco, cuando UGT y USO acabaron por aceptar la propuesta de la compañía y CC OO y CSI la rechazaron. Finalmente, con la negativa también de las centrales vascas, el documento no salió adelante.

Ante este panorama, Comisiones no quería abrir este nuevo ndiálogo sin saber aún qué sucede con el acuerdo marco y si se intentará seguir adelante con una nueva ronda de contactos, mientras que UGT, USO y CSI creen que es necesario avanzar en clave asturiana, donde hay otra mayoría sindical. Además, el 25 de octubre expira la ultraactividad del convenio colectivo y, a partir de entonces, la empresa podría descolgarse de él y empezar a aplicar el del metal, menos beneficioso para la plantilla, una posibilidad que también genera discrepancias. Según CC OO, Arcelor agitó ayer el fantasma de pasar a sus trabajadores al convenio del metal, mientras que los otros tres sindicatos consideran que aunque la empresa citó esa posibilidad, no lo hizo en absoluto en clave de amenaza. «No les interesa», explicaban ayer varias fuentes sindicales, que aseguran que esa posibilidad legal supondría abrir la caja de los truenos e iniciar un duro enfrentamiento con los empleados.

Los camioneros se plantan

Los transportistas paralizarán la siderúrgica a partir del 1 de octubre si la empresa no cede

El conflicto entre Arcelor y los transportistas ya se desató a finales de agosto, cuando la empresa anunció una rebaja de los precios de los servicios por carretera de un 5%. Ya entonces, las principales asociaciones del sector en Asturias, Asetra y Cesintra, mostraron su total rechazo y ayer los 22 camioneros que trabajan para Arcelor lo ratificaron.

La postura es «unánime» dijo ayer Ovidio de la Roza, presidente de Asetra. «Dejaremos de prestarle servicio a partir del 1 de octubre, si lleva a cabo esa rebaja», advirtió. Los transportistas aseguran que aceptar el recorte en los portes supondría «la quiebra» de sus empresas y le exigen a Arcelor que dé marcha atrás. «O lo reconsidera o nos plantamos», zanjó De la Roza.