La empresa familiar alerta de la «fuga» de empresas por la presión fiscal

La junta directiva de la Asociación Asturiana de Empresa Familiar, con Pedro Ortea y Jorge Suárez, el nuevo presidente, en el centro. /  JORGE PETEIRO
La junta directiva de la Asociación Asturiana de Empresa Familiar, con Pedro Ortea y Jorge Suárez, el nuevo presidente, en el centro. / JORGE PETEIRO

El nuevo presidente de Aefas, Jorge Suárez, reclama la supresión del impuesto de Sucesiones, mientras que Pola aboga por la «armonización»

P. LAMADRIDOVIEDO.

Solo basta echar un vistazo a las cifras para darse cuenta del gran peso que tienen en la economía asturiana las compañías dirigidas por familias. Así lo puso de relevancia el nuevo presidente de la Asociación Asturiana de Empresa Familiar (Aefas), Jorge Suárez, proclamado en la asamblea general celebrada ayer en Oviedo. El arquitecto y consejero delegado de Impulso Industrial Alternativo, empresa especializada en soluciones de ingeniería, arquitectura y consultoría ubicada en el Parque Tecnológico de Asturias, sucede así a Pedro Ortea al frente de la entidad, que aglutina a 55 socios.

Cifra que se incrementará en breve, según apuntó Suárez, «porque hay varios candidatos». Con una facturación acumulada «cercana a los 2.800 millones de euros, que supone algo más del 12% del PIB de Asturias», las empresas familiares dan empleo a unas 19.000 personas. Aunque su importancia es incontestable, lo cierto es que estas compañías se ven expuestas a numerosos riesgos por su menor tamaño. Tanto es así que el nuevo presidente alertó de la «fuga» de compañías por la presión fiscal que hay en Asturias. En este sentido, señaló que ya ha abandonado la región un elevado porcentaje de empresas, mientras que «otras muchas están pensando en marcharse».

En concreto, aludió al impuesto de Sucesiones. De hecho, la lucha por su supresión se encuentra entre sus prioridades al frente de la asociación, ya que Asturias está entre las comunidades donde más se paga por heredar, lamentó Suárez. Un agravio comparativo que «supone un lastre para el desarrollo de la economía en una región con muchas otras debilidades, como la despoblación». Así, depositó su confianza en que el nuevo Gobierno autonómico elimine este tributo.

«Deberían dejarse de lado las ideologías y pensar en lo que necesita Asturias», recalcó. El consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, recogió el guante y reconoció «la asimetría» que existe entre las comunidades en cuanto al impuesto de Sucesiones. No obstante, recordó que el Principado «siempre ha defendido la armonización fiscal» ante la disparidad que se da entre regiones, no su eliminación. «No tiene sentido establecer una competitividad fiscal sobre el impuesto de Sucesiones», apuntó.

Menos burocracia

Otra de las peticiones del nuevo presidente de Aefas a la Administración es que reduzca la burocracia para facilitar el trabajo a los empresarios. Una vía para lograrlo podría ser la digitalización, que ayudaría a agilizar los procedimientos administrativos, indicó. Suárez también situó entre sus prioridades el impulso de la FP Dual. «No se trata solo de que la gente haga prácticas en las empresas», puntualizó, ya que el problema radica en el desajuste que se produce entre lo que demandan las compañías y las destrezas que consiguen los alumnos.

«Esto conduce a que las empresas tengan que asumir la formación, una función que no es suya», por lo que reclamó el papel que les corresponde a la hora de diseñar los planes educativas. «Debemos tener cierto peso en la definición de las estrategias formativas del país porque lo que sale de los centros no se adapta muchas veces a lo que necesitan las empresas», incidió. Otro de los puntos flacos de las compañías familiares, enumeró, es la falta de relevo generacional, «un escollo importante en el medio plazo». Sobre este asunto, Suárez señaló que Aefas promueve buenas prácticas y la difusión de experiencias «para que esto vaya a menos», aunque cada caso, como cada familia, es único.

Suárez, que ocupaba la vicepresidencia de la asociación, explicó que había dado el paso de presentar su candidatura «por responsabilidad con nuestra tierra y las empresas familiares». Asimismo, puso de manifiesto que Asturias está en un momento «fundamental para poner a las empresas en el centro del debate porque desafortunadamente están un poco fuera de foco». El nuevo presidente concretó que seguirá una línea continuista para alcanzar «los objetivos planteados históricamente en Aefas».