Las grandes empresas contaban ya con un sistema para registrar las horas de trabajo

Arcelor, Ence, Alimerka o Nestlé implantaron el control tiempo atrás, mientras que DuPont desarrolla una aplicación y Duro adapta sus tornos

P. LAMADRID / D. BUSTO GIJÓN.

La norma impuesta por el Gobierno central no ha supuesto grandes cambios para las empresas de mayor envergadura, ya que la mayoría contaba con un sistema para controlar el horario de sus trabajadores con anterioridad a la entrada en vigor del real decreto-ley. Es el caso de Arcelor, donde la plantilla se identifica mediante una tarjeta que sirve tanto para acceder a las factorías como para fichar en los puntos de control ubicados en las instalaciones y edificios de oficinas y registrar así la presencia en el puesto de trabajo. No obstante, según explicaron fuentes de la multinacional, se discutirá con los sindicatos la organización y documentación del registro de jornada. También Ence contaba ya con un sistema de registro similar, mediante una tarjeta. Además, «en aquellos periodos de tiempo que superen las horas establecidas para la jornada, estas se recuperan posteriormente en forma de descanso (día completo) o recorte de horario laboral», señala un portavoz de la compañía papelera asentada en Navia.

La normativa tampoco ha supuesto alteraciones en el procedimiento que tenían implantado Alimerka y Nestlé, aunque otras grandes compañías de la región han tenido que adoptar métodos para registrar la jornada de los trabajadores. «En DuPont consideramos que la confianza, la flexibilidad y la conciliación de la vida personal y profesional son claves a la hora de contratar y retener el mejor talento. En ese contexto, estamos trabajando en el desarrollo de una aplicación que nos permita compatibilizar las exigencias de control de la normativa y las prácticas habituales de nuestros empleados que incluyen, trabajo desde casa, horario flexible, trabajo en campo, viajes, formación continua...», apunta una portavoz de la empresa.

En Duro Felguera también están en fase de implementación de un método de control de horario en los centros de trabajo de Asturias y Madrid. La compañía asturiana especializada en proyectos llave en mano aprovechará el sistema de tornos que ya está instalado con un sistema de marcaje compatible.

El Gobierno central cuenta con 17 inspectores de Trabajo en el Principado para garantizar que los empresarios asturianos cumplen con su obligación de realizar un control horario de las jornadas de los trabajadores. Estos funcionarios darán cierto margen antes de comenzar a realizar las visitas que pueden culminar con sanciones desde los 626 hasta los 6.250 euros. Por el momento, las inspecciones no se realizarán de oficio, sino que debe existir una denuncia previa. El Ministerio de Trabajo descartó, por ahora, desarrollar el reglamento de la norma. Sin embargo, ante la incertidumbre desatada publicó el pasado lunes una guía práctica.