Las horas extra sin remunerar equivalen en Asturias a 4.400 puestos de trabajo

Una persona ficha para registrar su jornada. /  J. PETEIRO
Una persona ficha para registrar su jornada. / J. PETEIRO

Ascienden a 176.124 semanales y permiten a las empresas un ahorro de 189 millones, según un informe de CC OO

N. A. E.GIJÓN.

Trabajar más allá de la jornada laboral acordada y no cobrar por ello es algo que hacen de forma habitual 15.900 personas con contrato a tiempo completo en Asturias, alrededor del 6% de este colectivo, según cuantifica CC OO de Asturias. Lo hace al extrapolar los datos del informe 'La prolongación no retribuida de la jornada laboral', realizado a nivel estatal basado en microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) y la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) del Instituto Nacional de Estadística.

El sindicato cifra en 176.124 las horas extra semanales que se quedan sin retrubuir en el Principado. «Este volumen de horas equivaldría a 4.400 puestos de trabajo a tiempo completo», resalta el responsable de Acción Sindical de CC OO de Asturias, Gerardo L. Argüelles.

No se trata de pasarse un día en concreto alguna hora más, sino que aquellos que trabajan por encima de la jornada laboral pactada en Asturias lo hacen una media de 11,1 horas semanales, por encima de la media nacional, que se sitúa en 10,5. No obstante, esta extensión no se distribuye de forma homogénea por todo el país ni tiene el mismo impacto en todas las comunidades, ya que influyen desde las especializaciones sectoriales de los territorios al coste laboral por hora efectiva trabajada, que en Asturias es de 20,5 euros.

La hostelería es el sector en el que hay más excesos de jornada sin remuneración

El sector en el que más horas no remuneradas se trabajan por semana, y que más personal emplea proporcionalmente, es el de la hostelería, en el que se realizan 13,6 más. Precisamente, CC OO de Asturias fue muy crítico con las quejas de las empresas relacionadas con el turismo en Asturias, que lamentaron la falta de personal, a pesar de los más de 67.000 parados inscritos en las oficinas de empleo de la región. Esto pone «de manifiesto la precariedad y el abuso que existe», destaca Argüelles.

Los sindicatos, firmes defensores de la imposición del registro de jornada impulsado por el Gobierno, esperan que con él afloren estas horas, a las que consideran todo un fraude para el trabajador y también para el Estado, además de un foco de precariedad, ya que se trata de tiempo que regala el empleado, habitualmente obligado, sin ser remunerado y sin que tampoco su empresa cotice por él a la Seguridad Social.

Para el responsable regional de Acción Sindical de CC OO, «la prolongación no retribuida de la jornada laboral es una de las formas más graves de precariedad y de fraude a la Seguridad Social, que justifica por sí sola la obligatoriedad del registro de jornada en todas las empresas, como se ha decretado recientemente».

El registro horario, además de ser una normativa de obligado cumplimiento, «es necesario» para medir las horas que realizan los trabajadores, según el sindicato, y también como forma de prevención de fraudes y abusos, «que repercuten en el precio del salario/hora, en las tasas de paro y en las propias cuentas de la Seguridad Social», denuncia.

En este sentido, CC OO defiende que se trabaje en cómo articular los tiempos de trabajo, los turnos y racionalizar los horarios y reclama también «un mayor control por parte de la Inspección de Trabajo para que la norma se cumpla de forma correcta, así como un aumento de las sanciones».

13.000 millones de ahorro

En clave nacional las cifras son aún más abrumadoras. Según el informe, las empresas se ahorraron el año pasado entre 11.500 y 13.000 millones al no haber pagado ese elevado número de horas que sus empleados dedicaron fuera de su horario laboral. El informe concluye que durante 2018 un total 1.046.000 personas realizaron una jornada completa superior a la que figura en su contrato. Esto supone que casi un 8% de los asalariados trabaja más tiempo del debido y sin recibir dinero a cambio. Representa que cada semana se trabajan once millones de horas extra sin remuneración, lo que equivale a 276.000 puestos de trabajo a tiempo completo.

Asimismo, el perfil de la persona que trabaja más horas de las pagadas no se ajusta al que se suele asociar con la precariedad. Se trata de un hombre, de entre 30 y 49 años, con contrato indefinido y jornada de 40 horas semanales que extiende una media de 10,5 horas y que trabaja en el sector servicios pero con ocupaciones técnicas.