23.000 empleados del metal, llamados a la huelga en Asturias por una situación «indecente»

El metal convoca doce días de huelga para sus 23.000 empleados en Asturias
Jenaro Martínez y Damián Manzano, en el centro, con representantes sindicales del sector. / HUGO ÁLVAREZ

UGT y CC OO critican que Femetal proponga más recortes que durante la crisis y esta advierte de los riesgos que amenazan a la industria

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El metal es uno de los sectores más potentes de la economía asturiana, tanto por facturación como por empleo, y sus trabajadores saben que tienen una gran capacidad de presión. En este contexto, UGT-FICA y CC OO de Industria anunciaron ayer la convocatoria de doce días de huelga ante el bloqueo de la negociación del convenio colectivo, estancado en distintos aspectos, que van desde el planteamiento de subida salarial a la propuesta de la patronal, Femetal, de eliminar el concepto de antigüedad. Los sindicatos consideran «indecente» que los empresarios pongan sobre la mesa recortes frente a los documentos firmados en plena crisis, mientras que las compañías defienden que «siempre han contemplado y defendido la mejora de las condiciones laborales» y advierten de los síntomas de desaceleración de la economía.

Ante este choque de posturas, UGT y CC OO hacen un llamamiento a los más de 23.000 trabajadores afectados por el convenio del metal en la región para parar los días 13, 14, 20, 21, 27 y 28 de noviembre y 11, 12, 13, 18, 19 y 20 de diciembre y piden a la patronal cambiar su posición, si no quiere que, a principios de año, eleven aún más sus protestas.

El secretario general de UGT-FICA Asturias, Jenaro Martínez, recordó que los indicadores actuales son todos mejores que el año anterior, para el que se pactó una subida del 2%, mientras que Femetal oferta ahora un 1,5% fijo, más otro 1% variable que, por tanto, no estaría garantizado. Otro punto de fricción es que no se incluye una cláusula de revisión salarial si el IPC sube más que los sueldos. «Es una postura indecente e inmovilista. A ver si los pingües beneficios del sector no solo se reparten entre los empresarios y se redistribuyen», reclamó.

Por su parte, el secretario general de CC OO de Industria, Damián Manzano, insistió en que no se aceptará ningún recorte en la antigüedad o una subida del 1,5% en un sector en una situación «absolutamente boyante». «Es un despropósito», recalcó. De hecho, este sindicato hizo público un informe elaborado utilizando los datos publicados por Femetal en el que se reconoce un «buen comportamiento de todos los subsectores excepto la fabricación de vehículos de motor y otro material de transporte». El documento se hace eco del crecimiento de la actividad productiva de casi un 2,5% interanual tras el avance del 11,58% del año anterior y de una mejora de la facturación del 12,67% interanual, después de una subida del 17% en 2017. También destaca un incremento en la entrada de pedidos del 26%. Con estas cifras en la mano, ambos hicieron un llamamiento a la responsabilidad por parte de la patronal ante movilizaciones «con todas sus consecuencias».

La visión desde el otro lado es completamente opuesta. De hecho, en un comunicado, la patronal del metal también pidió responsabilidad a los sindicatos para garantizar «la estabilidad empresarial con unas condiciones laborales acordes con las circunstancias del mercado y el entorno económico», en un sector heterogéneo y con alta competitividad.

Así, desde Femetal se defiende que la negociación tendría una prevalencia de tres años, «tiempo suficiente para que la inestabilidad se agrave», alerta, y también que la actualización salarial es «superior a la pactada» porque se ofrece un incremento del 1,5% fijo más un 1% variable, «lo que supone un aumento total del 2,5% de los costes salariales, mientras que en años anteriores la subida no superó el 2%.

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