UGT y CC OO instan al Gobierno a frenar la descarbonización y «apostar por Asturias»

Miles de personas se manifestaron ayer por las calles de Mieres con motivo de la celebración del Primero de Mayo. / FOTOS: DAMIÁN ARIENZA
Miles de personas se manifestaron ayer por las calles de Mieres con motivo de la celebración del Primero de Mayo. / FOTOS: DAMIÁN ARIENZA

Los sindicatos urgen la derogación de la reforma laboral y del sistema de pensiones porque ahora «hay mayoría» para hacerlo

PALOMA LAMADRID MIERES.

La manifestación del Primero de Mayo convocada por UGT y CC OO estuvo marcada inevitablemente por las elecciones generales celebradas el pasado domingo. Los sindicatos mantuvieron las reivindicaciones puestas sobre la mesa en los últimos años y apremiaron al nuevo Gobierno a acometer las medidas que el PP no llevó a cabo en las dos legislaturas anteriores, al tiempo que reclamaron «retomar el protagonismo en la negociación colectiva». En Mieres se concentraron los manifestantes -18.000 personas según la organización y 5.000 en cálculos de la Policía Local- para reclamar al próximo Ejecutivo «políticas de izquierda reales», en palabras del secretario general de CC OO en Asturias, José Manuel Zapico, que encabezó la marcha junto a su homólogo en UGT, Javier Fernández Lanero. De hecho, la petición de iniciativas que pongan en el centro de la acción de gobierno al ciudadano fue una constante en la manifestación, cuyo lema rezaba: 'La lucha continúa. Más derechos, más igualdad, más cohesión. Primero las personas'.

«Ya no hay disculpa», señaló Lanero en referencia a «la mayoría» otorgada a la izquierda por los electores. Un número suficiente de escaños como para derogar la reforma laboral y del sistema de pensiones y la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como 'ley Mordaza', «para descriminalizar el derecho a la huelga». «Es hora de que la riqueza se reparta con reformas fiscales para que paguen más los que mas tienen» y obligando a la banca a devolver los 60.000 millones de euros que costó su rescate, indicó Zapico, quien recalcó la necesidad de contar con «un Gobierno a la altura de su pueblo». En este punto, rechazó la sugerencia planteada por el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, para que Ciudadanos, «el partido del Ibex 35», facilite la investidura a Pedro Sánchez. Momento en el que la concurrencia reunida en el parque Jovellanos comenzó a corear: «Con Rivera, no», replicando el mensaje trasladado por los militantes socialistas a Sánchez, el domingo, cuando salió al exterior de la sede del PSOE tras vencer en las urnas.

Reconversión industrial

En su lugar, Zapico insistió en que España necesita un Ejecutivo «estable de la izquierda plural», que impulse un modelo productivo basado en la industria, que deberá ser «moderna y fuerte» para poder competir con otros países. «De nada sirve cerrar empresas en Asturias mientras China tiene el 30% de las emisiones de CO2 y Estados Unidos, el 15%» ni cerrar nueve de las catorce centrales térmicas que hay en el país el año que viene, entre ellas las de Lada y Soto de la Barca, «si Alemania alarga su vida útil hasta 2038», apuntó.

Zapico también alertó de que la región «está a la puerta de una nueva reconversión industrial para la que Asturias no está preparada», por lo que reclamó precios de la energía «estables, predecibles y competitivos». El secretario general de CC OO, además, instó al Principado «a defender en Madrid que el bloqueo por tierra, mar y aire que sufrimos tiene que acabarse». También Lanero puso el acento en la urgencia de ejecutar las infraestructuras pendientes, un punto destacado dentro de sus exigencias al nuevo Gobierno, al que reclamó «apostar por Asturias y los asturianos». Es más, le dio la receta. En primer lugar, con «una transición energética justa, abandonando el cierre exprés de nuestras centrales térmicas» y «evitando el cierre de Alcoa», para lo que demandó la aprobación del estatuto para el consumidor electrointensivo.

Precisamente, un grupo de trabajadores de la aluminera asistió a la manifestación «con un poco más de tranquilidad» después de que el Gobierno anunciara el jueves que elevará a 200 millones las ayudas a la industria electrointensiva por costes indirectos de CO2. El presidente del comité de empresa, José Manuel Gómez de la Uz, pidió al Ejecutivo que «siga trabajando y dé una respuesta positiva a los trabajadores antes del 30 de junio», aunque confió en que el acuerdo con un inversor esté próximo gracias al nuevo marco previsto.

La segunda instrucción de Lanero para que el Gobierno demuestre su apuesta por Asturias es «terminando de una vez la variante de Pajares y poniendo en marcha el plan de cercanías, así como el resto de infraestructuras de comunicación que Asturias necesita para hacer competitivas nuestras empresas, atraer a otras y, en definitiva, poder crear empleo». Un apoyo a la comunidad que debe verse reforzado en las urnas el 26 de mayo, «para que gobierne también la izquierda en Asturias». Al Principado el secretario general de UGT le reclamó que «el área metropolitana sea una realidad, que garantice el salario social y un plan demográfico».

No quiso perder la ocasión de mandar un recado a «la ultraderecha que ha entrado en el Parlamento». Advirtió de que no van a consentir «ni un solo paso atrás» porque la historia democrática la han escrito «los trabajadores con la sangre que ellos nos derramaron». «Pero Franco que vaya calentando porque lo vamos a sacar del Valle de los Caídos», añadió. Tanto Lanero como Zapico subrayaron la obligación de llevar a cabo políticas de igualdad para acabar con la brecha salarial y el terrorismo machista.

Los líderes sindicales dejaron claro que continuarán movilizándose, de manera coordinada y continuada en el tiempo, para «exigir y presionar» a quien gobierne que debe garantizar los derechos de todos los ciudadanos. En definitiva, para rubricar un nuevo contrato social «que ponga a las personas por delante de las grandes empresas; que situé la agenda social en el centro y no al Ibex 35».

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