Jofrasa despide a 26 trabajadoras para no tener que hacerlas indefinidas

La plantilla de Guardado Vías inicia una huelga por impagos, mientras que la justicia falla contra El Arco por la modificación de las condiciones de trabajo

N. A. E.GIJÓN.

Dos auxiliares de Arcelor, aunque de distintos sectores y por diferentes motivos, se han colocado en el ojo del huracán. Jofrasa, que presta servicio de limpieza, ha despedido a 26 trabajadoras, la mitad de su plantilla, para evitar convertirlas en indefinidas, mientras que los empleados de Guardado Vías y Obras iniciarán hoy una huelga indefinida ante los continuos retrasos a la hora de cobrar las nóminas.

En el caso de la subcontrata de limpieza, el conflicto se inició a raíz de que una trabajadora eventual denunciara la sucesión de contratos temporales, una situación fraudulenta. Según denuncia USO, sin que el resto tuviera tiempo de reaccionar, la compañía entregó la carta de despido a las 26 eventuales que tenía, el 40% de sus 61 empleadas. «Durante mucho tiempo, el conjunto de eventuales se había planteado denunciar, pero no se habían decidido por miedo», señaló Aurora González, secretaria del comité de empresa y delegada por USO, que no obstante cree que no todo está perdido judicialmente. Mañana la plantilla está llamada a participar en una asamblea para decidir las movilizaciones que realizarán.

En el caso de Guardado, el problema que viene de lejos es el del retraso en el cobro de nóminas. Ayer sindicatos y empresa mantuvieron una reunión en el Servicio Asturiano de Resolución Extraoficial de Conflictos (SASEC) sin que se llegara a un acuerdo. Desde hoy los trabajadores inician una huelga indefinida y permanecerán concentrados a las entradas de las factorías de ArcelorMittal.

Por otro lado, el conflicto de la cadena minorista El Arco llega a su fin. La Sala Social de Oviedo del Tribunal Superior de Justicia ha declarado «la nulidad de la modificación sustancial de condiciones de trabajo adoptada por la empresa» el pasado mes de mayo, en la que aumentaba la jornada laboral de 35 a 42 horas semanales. A cambio los trabajadores tenían doce días de descanso compensatorio, que luego la compañía cambió por reducciones diarias. CC OO de Asturias califica la sentencia de «demoledora».