El paro cae hasta su cifra más baja desde 2009 por los contratos temporales ligados al verano

Baja un 3,81% en Asturias, frente al 2,07% nacional, y deja la cifra total de demandantes de empleo en 67.526

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

El paro registrado en Asturias cayó en junio hasta su cifra más baja desde 2009, 67.526 desempleados, un dato inédito desde hace una década que se logra por el descenso del desempleo en 2.671 personas, el 3,81%, registrado el pasado mes. Es un descenso superior al 2,07% de la media nacional y el cuarto mayor de todas las comunidades, tras Baleares, Cantabria y Castilla y León. Esta reducción se debe, sobre todo, a las contrataciones relacionadas con el verano, tanto en los servicios, para atender la afluencia de visitantes, como en otros sectores, que refuerzan sus plantillas para dar vacaciones.

Cae el desempleo, sí, pero lo hace impulsado por la temporalidad. Según se desprende de los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo, Seguridad Social y Migraciones, de los 35.150 contratos firmados en junio en la región, solo 2.147 fueron indefinidos, un 6%, lo que supone un descenso del 18% en relación a 2018.

Asturias tiene tirón en verano y eso se traslada a su mercado laboral, preparado ya para acoger visitantes y que, sin duda, volverá a beneficiarse del turismo en julio y agosto, aunque también se resentirá de esta estacionalidad a partir del otoño, con un sector servicios que adquiere cada vez más peso en el Producto Interior Bruto, y en el que se concentra el grueso del descenso del paro, 1.961 desempleados menos, un 3,89%, hasta dejar la cifra final en 48.455 parados en el sector, el 75% del total.

La llegada del periodo estival se nota, sobre todo, en algunos concejos que ven transformarse su población durante estos meses y también viven un vuelco en su mercado laboral. Así lo destacó ayer la directora gerente del Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (Sepepa), Luisa Pérez, que resaltó el papel del turismo como «tractor del empleo», que en junio logró dinamizar todas las actividades relacionadas con él, especialmente en concejos del oriente como Cangas de Onís, Llanes, Colunga, Ribadesella o Ribadedeva, con descensos también en el occidente, pero más moderados. De hecho, considera este sector como «clave» para la economía regional.

Todos los sectores

No obstante, el comportamiento fue también positivo en el resto de sectores, que registraron caídas del paro registrado, en parte por las contrataciones relacionadas con los descansos de la plantilla habitual y en parte por un incremento de la actividad ligada a estas fechas. Así el desempleo bajó en agricultura un 7,76% (-107); en industria, un 1,8% (-100); en construcción, un 3,18% (-183), y en el colectivo sin empleo anterior, un 4,52% (-320).

A pesar de la reducción del paro en el sector servicios, con mayor presencia femenina, las mujeres continúan siendo las más perjudicadas del mercado laboral asturiano, con 38.889 inscritas como demandantes de empleo, por 28.637 varones. De hecho, el desempleo volvió a caer más para ellos, un 4,02%, que para ellas, un 3,65%. En el último año el paro registrado masculino se redujo más del doble que el femenino, un 6,48% frente al 2,47%.

En relación a junio de 2018 el desempleo registrado en el Principado descendió en 2.970 personas, el 4,21%, por debajo del 4,63% nacional, con bajadas en todos los sectores, aunque con distintas perspectivas, porque la caída del paro no siempre implica un aumento del empleo. Así, el último año ha supuesto un importante revulsivo para la construcción, que recupera músculo y actividad y, con ello, las contrataciones. En su caso, el desempleo cayó en 780 personas, un 12,27%; mientras que en la industria se redujo en 383, un 6,55%; en servicios en 1.354, un 2,72%; en sin empleo anterior, en 367, un 5,15%; y en agricultura y pesca, sector con escaso relevo generacional, descendió en 86, un 6,34%.

La directora del Sepepa también subrayó que el paro desciende en todos los grupos, sobre todo en el de menores de 45 años, en el sector de la agricultura y en el de parados sin empleo anterior, mientras que la construcción «se consolida como un sector en crecimiento».

La Federación Asturiana de Empresarios (Fade) destaca la caída del paro, sobre todo, según subrayó su director general, Alberto González, entre los menores de 25 años, que duplica el descenso general en términos mensuales e interanuales, lo que considera «un dato esperanzador», y en la construcción, que multiplica por tres la caída del desempleo en el último año en Asturias. «A poco que se active la construcción los datos de paro en nuestra región mejoran mucho», recalcó.

Empleo de baja calidad

Los sindicatos, sin embargo, ponen el foco en la calidad de ese empleo que se crea, marcado por la temporalidad y los contratos a tiempo parcial, dos factores de los que llevan alertando en los últimos años, pero que de cara al verano tienen un mayor impacto en el mercado. Así, la secretaria de Política Sindical de UGT Asturias, Mar Celemín, abogó por derogar las reformas laborales y por profundizar en las políticas de empleo en el marco del diálogo social. Por cada contrato indefinido se registran quince temporales, destacó el sindicato, que también pone de relieve que la mitad de los desempleados carece ya de cobertura.

Para la responsable de Empleo de CC OO de Asturias, Úrsula Szalata, la bajada del paro y la subida de la afiliación «parecen buenas noticias, pero no lo son», ya que esconden «pobreza laboral» por la «muy baja calidad» de los empleos, «en su mayoría temporales y a tiempo parcial». En este sentido, el sindicato urge la actuación de la Inspección de Trabajo para destapar la contratación en fraude.

Por otro lado, el coordinador de la gestora de USO en Asturias, Juanjo Estrada, considera que el Principado le da «una mano de pintura de brocha gorda a la estadística del paro», con descenso del número total de personas inscritas, «pero con más sombras de luces cuando miramos cómo abandonan esas personas las listas del Sepepa». En su opinión, la región se está «tropicalizando» en materia de contratación, con un mercado laboral que «cada vez se parece más al de las regiones del sur, pero sin contar con el viento a favor que allí tienen para un sistema productivo concentrado en el verano».