Partidos y sindicatos apoyan la propuesta de Fade de un plan industrial propio para Asturias

La central térmica de Soto de Ribera, de EdP, que realizó las inversiones necesarias para poder operar, al menos, hasta 2030. /  J. M. PARDO
La central térmica de Soto de Ribera, de EdP, que realizó las inversiones necesarias para poder operar, al menos, hasta 2030. / J. M. PARDO

Reclaman una gestión eficaz y controlada de los fondos europeos, una estrecha coordinación entre administraciones y priorizar el empleo

LAURA CASTROGIJÓN.

La transición energética golpea fuerte a Asturias y lo hará aún más en el futuro. Es la comunidad más sensible en este proceso por su tradición y dependencia del carbón y por el peso que tienen las grandes consumidoras -Arcelor, Asturiana de Zinc, Alu Iberia (Alcoa), si opera al 100%, y las cementeras-. Partidos, sindicatos y patronal alinean posiciones ante esta amenaza: es necesario un plan industrial «a medida» para Asturias. Las preocupaciones también son compartidas y van desde la pérdida masiva de empleos a la despoblación de la región, pasando por una crisis económica durísima.

Evitar estos posibles son la prioridad ahora, sostienen grupos políticos y agentes sociales, y uno de los primeros pasos es movilizar sin dilación recursos, tanto del Estado como de la Unión Europea. «Hay medidas urgentes que dependen de un Gobierno que no tenemos, así que lo primero es que se forme cuanto antes», apuntó Javier Fernández Lanero, secretario general de UGT. Y es que es el Ejecutivo, incidió, el que debe presionar a la Unión Europea para que se «movilicen ya» los fondos previstos para la plataforma de regiones afectadas por la transición energética. «No podemos esperar a que haya unos nuevos presupuestos en 2022 en la UE. El dinero que no se haya gastado, debe movilizarse ya para financiar proyectos industriales alternativos en comunidades como Asturias», subrayó.

Unos proyectos que según IU en el mes de julio aún no se habían presentado. Así lo afirmó su portavoz en la Junta, Ángela Vallina, quien afeó al Gobierno central que «España optó por una vía de descarbonización exprés y hace unos meses no había pensado aún en las alternativas». Y añadió: «No se puede jugar con esta historia en Asturias, donde hay una pérdida de población y la que hay está envejecida. Necesitamos proyectos alternativos urgentemente».

No obstante, no se trata solo de conseguir los recursos sino de gestionarlos de la mejor forma posible. «No podemos cometer los errores del pasado. Tiene que haber una planificación rigurosa y un control máximo», insistió José Manuel Zapico, secretario general de CC OO, quien hizo especial hincapié en la necesidad de cumplir el plan integral de la minería. «Hunosa debe estar a la cabeza, el Gobierno tiene que tener la última palabra para adjudicar los cierres de las centrales térmicas y si finalmente se llevan a cabo debe haber una reactivación alternativa. Las empresas no se pueden ir de rositas, deben reinvertir una parte de los beneficios que han conseguido aquí y generar empleo», concretó.

En términos similares se expresó Laura Pérez Macho, portavoz de Ciudadanos en la Junta, quien aseguró que «nos preocupa que la gestión de las ayudas europeas la vaya a hacer el mismo partido socialista que gestionó de forma tan errónea y sectaria los fondos mineros». Por ello, su formación le pedirá a Adrián Barbón que «incluya en esa planificación de futuro un análisis concienzudo de la posible asignación de recursos y que los someta a escrutinio y aprobación de todos los actores implicados a través de la Junta».

Vox, por su parte, incide en la necesidad de no cometer «los mismos errores» y piden que las ayudas sean temporales y sirvan para complementar un plan industrial «orientado hacia la mejora de la competitividad de las industrias por medio de una rebaja de la factura eléctrica, la eliminación de los costes del CO2 y la reducción de impuestos». Así lo explicó su portavoz en la Junta, Ignacio Blanco, quien agregó, además, la necesidad de equiparar los convenios laborales con los de las comunidades vecinas.

Aunque comparten la idea de crear un plan específico para Asturias, desde el PP señalan que el mejor paso hacia la reindustrialización sería «deshacer el camino andado por Pedro Sánchez». Son las palabras que empleó Álvaro Queipo, responsable de Industria del partido, quien incidió en «replantear la descarbonización y marcar plazos más razonables, reformular las políticas en torno a las térmicas para abaratar el coste de energético y plantear medidas comerciales, políticas y fiscales para atraer inversión extranjera».

Una postura en la que coincidió Adrián Pumares, secretario general de Foro, quien afirmó que «Asturias no puede permitirse que Sánchez y Ribera pretendan convertir nuestro paraíso natural en un desierto verde para los fines de semana».

Desde Podemos también se muestran partidarios hacer «un esfuerzo global y sostenido», pero señalan que la transición energética debe formar parte una estrategia que «nos encamine hacia un nuevo horizonte verde que genere empleo». Asó lo expresó la portavoz de la formación morada, Lorena Gil, quien hizo hincapié en que «cualquier estrategia relacionada con el futuro laboral y el tejido productivo de Asturias fracasará si no se plantea como objetivo prioritario acabar con la precariedad, la brecha salarial y el paro».