La plantilla de Alcoa se juega hoy en Holanda más «tiempo» para frenar los despidos

Trabajadores de Alcoa, la pasada semana, concentrados ante la factoría avilesina. / PATRICIA BREGÓN
Trabajadores de Alcoa, la pasada semana, concentrados ante la factoría avilesina. / PATRICIA BREGÓN

Los juzgados de Róterdam acogen una vista preliminar en la que el comité pide que se paralice el ERE de forma cautelar

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Es mucho lo que la plantilla de Alcoa se juega hoy en los juzgados de Róterdam, y a la vez, nada definitivo. Los tribunales de esta localidad holandesa acogen desde las 9 horas una vista preliminar por la denuncia efectuada por el comité europeo de Alcoa, que tiene sede en ese país, contra la multinacional por la presunta vulneración de su derecho de información y consulta. En la sesión de esta mañana no se dilucidará si la empresa cometió o no una ilegalidad al plantear el ERE con tanta rapidez y privar al comité de elaborar un informe sobre los cierres, pero sí la reclamación de los trabajadores de que se imponga una medida cautelar que paralice el proceso de los despidos en España hasta que haya una resolución final.

«Nos jugamos ganar el tiempo que necesita el Gobierno para que pueda hacer algo», señalaba ayer, desde Ámsterdam, el presidente del comité de empresa de Alcoa en Avilés, José Manuel Gómez de la Uz. La plantilla tiene claro que la solución no pasa por Holanda, pero que una decisión cautelar de los tribunales de ese país puede facilitar las cosas. «El único que puede hacer algo de verdad es el Gobierno de España e intentamos darle tiempo», subrayaba el representante sindical, que aún no sabía si tendría que comparecer o no durante el proceso, ya que, aunque no estaba citado para ello, aseguraba que estos trámites en Holanda son más abiertos que en España y podrían solicitarle ciertas explicaciones.

Tampoco está confirmado quién acudirá por parte de Alcoa, aunque el presidente del comité avilesino espera que asistan responsables de la multinacional en España.

En contra de la opinión del alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, que aseguró el sábado durante una concentración contra el cierre en la ciudad gallega que la actitud de la empresa estaba empezando a cambiar, Gómez de la Uz no percibe «absolutamente nada» y, como prueba, cita que la multinacional no ha respondido al aviso realizado por el Ministerio de Trabajo y su advertencia de que no ve una «verdadera voluntad negociadora» por parte del grupo norteamericano.

«Estoy totalmente convencido de que, si pueden, cierran las dos plantas», insistió Gómez de la Uz. De ahí que, para él, solo sea el Ejecutivo central el que puede forzar un cambio de decisión por parte de la multinacional.

Precisamente, el próximo miércoles se volverán a sentar representantes de los gobiernos de Asturias y Galicia con los de los ministerios de Transición Ecológica e Industria para continuar con su estrategia conjunta para encontrar una solución para las factorías. Por parte del Principado está prevista la asistencia del consejero de Industria, Isaac Pola.

Un día después, el jueves, Alcoa ha citado a los comités de empresa de Avilés y La Coruña para negociar el ERE. De momento, los representantes de Avilés han acudido a anteriores citas, aunque se han negado a negociar, mientras que los de La Coruña ni siquiera quieren sentarse con la empresa, por lo que no se da por constituida la mesa negociadora. Ante este panorama, la dirección de la compañía anunció que está dispuesta a ampliar el periodo de consultas, pero solo si logra que se conforme ese comité negociador de las dos plantas. Es decir, si los representantes de la factoría gallega se sientan a la mesa. Estos, de momento, están a la espera de lo que pase esta mañana en Róterdam, aunque no se espera una resolución del tribunal holandés hasta dentro de un par de días.

Temas

Alcoa
 

Fotos

Vídeos