La plantilla de Douglas se moviliza en Gijón contra los cambios laborales

Protesta de las trabajadoras de Douglas en Gijón./JORGE PETEIRO
Protesta de las trabajadoras de Douglas en Gijón. / JORGE PETEIRO

Critican que la dirección pretende obligar a la plantilla a trabajar los domingos, bajar el salario a 80 personas por nuevos criterios de franjas salariales y cambiar el sistema de turnos y descansos vigente

EFEGijón

Medio centenar de trabajadores de la cadena de empresas de droguerías y perfumerías Douglas en España, que cuenta con ocho tiendas en Asturias, se han concentrado este jueves a las puertas del local de la calle Corrida de Gijón para protestar por los cambios que la dirección quiere implementar en sus condiciones laborales.

Tras un cartel en el que se podía leer 'Solución ya', han denunciado que la dirección pretende obligar a la plantilla, de cien personas en el Principado, a trabajar los domingos, bajar el salario a ochenta trabajadores por nuevos criterios de franjas salariales y cambiar el sistema de turnos y descansos vigente en la actualidad.

La negociación con la dirección arrancó en el mes de agosto, pero está en «un punto muerto« y »la empresa no quiere moverse de sus posiciones«, por lo que los empleados han convocado dos jornadas de huelgas este jueves y viernes, ha explicado la portavoz de la federación de servicios de CC OO de Asturias, Olga Ruiz.

Según ha detallado la dirigente sindical, los cambios conllevan una modificación «sustancial» de las condiciones de trabajo y afectan a los horarios, la distribución de la jornada anual, el sistema de comisiones de ventas y las libranzas por exceso de jornada de los empleados.

Ante esta situación, los trabajadores piden que la modificación de las condiciones laborales sea «lo menos lesiva» y más consensuada que sea posible y exigen que no afecte a los salarios ni al tiempo de descanso.

El portavoz de la Federación de Servicios de USO en Asturias, Miguel Rivero, ha afirmado que en cuatro años se han producido tres expedientes de regulación de empleo (ERE) que han conllevado más de mil despidos en toda España y ahora la empresa quiere «trasladar su mala gestión a los trabajadores».