El 95% de la plantilla de Duro en Madrid respalda el acuerdo para su traslado a Gijón

La sede central de Duro Felguera en Gijón, a la que se trasladarán los trabajadores. /  HUGO ÁLVAREZ
La sede central de Duro Felguera en Gijón, a la que se trasladarán los trabajadores. / HUGO ÁLVAREZ

El proyecto presentado por la empresa convence a la mayoría de los trabajadores sobre la viabilidad de la compañía

SANDRA S. FERRERÍAOVIEDO.

Duro Felguera y los trabajadores de la compañía asturiana en su sede de Madrid lograron llegar ayer a un acuerdo sobre el traslado colectivo de la plantilla a Gijón. El documento final estuvo refrendado por más del 95% de la plantilla, que se reunión en asamblea.

La noticia saltaba a finales de mayo. Duro Felguera anunciaba el cierre de su oficina de Madrid y su objetivo era trasladar a sus empleados a su sede central en Asturias. La decisión respondía a la necesidad por parte de la empresa de reducir «sustancialmente» los gastos generales y operativos y cumplir con el nuevo modelo organizativo de la firma, con el que trata de ganar eficacia en la gestión de todas sus líneas.

Ayer, cuando finalizaba el periodo de consultas marcado por la ley, la empresa y los trabajadores alcanzaron finalmente un acuerdo, apoyado por el 95% de la plantilla, tal y como anunciaron los representantes de los empleados mediante un comunicado a última hora de la tarde.

El plan de negocio presentado por parte de Duro Felguera a los representantes de la plantilla «convenció a una amplia mayoría de los trabajadores sobre la viabilidad de la compañía». Así tal y como señalaron los trabajadores, «con este plan de negocio la compañía tendrá un futuro más prometedor».

Según el comunicado, el acuerdo incluye para aquellos empleados que se trasladen a Gijón «una compensación económica de 6.000 euros brutos por los gastos de desplazamiento. Adicionalmente, los trabajadores percibirán una mejora económica en su salario «por importe de 7.800 euros brutos el primer año, 6.000 euros el segundo año y 4.800 euros el tercer año», todo ello acompañado por una serie de medidas «de flexibilidad laboral» para tratar de paliar los efectos del traslado colectivo.

Por su parte, la empresa, que intenta salir de la crisis financiera que a punto le ha costado su propia supervivencia, dice que «mantiene su firme apuesta por el mantenimiento de todos los empleos».