El 'síndrome del quemado', cerca de ser una enfermedad laboral

Los trabajadores más implicados son también los más predispuestos a sufrir el 'burn-out'. / Ó. CHAMORRO
Los trabajadores más implicados son también los más predispuestos a sufrir el 'burn-out'. / Ó. CHAMORRO

Los sindicatos exigen al Gobierno que dé este paso tras el anuncio de que la OMS incluirá el 'síndrome del trabajador quemado' en su listado

LUCÍA PALACIOS MADRID.

El síndrome del trabajador quemado ('burn-out' en inglés) será oficialmente una enfermedad en 2022. Así lo anunció esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluirá el desgaste profesional -hasta ahora considerado como un problema asociado al empleo o al paro- en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), donde se dan cabida a unos 55.000 tipos diferentes. Desde los sindicatos celebran este anuncio puesto que supone un paso más para que sea reconocida en España como enfermedad profesional, aunque temen que este proceso pueda demorarse en el tiempo.

«Lo que ha ocurrido es que se le ha dado un paradigma concreto que antes no existía: ahora tendrá su propia entidad en lo laboral», explica Víctor Fermosel, profesor de Recursos Humanos en EAE Business School, que precisa, no obstante, que para que esto ocurra se tendrán que dar una serie de condicionantes. Y es que trabajadores quemados con su trabajo hay muchos. De hecho, tres de cada cuatro españoles considera que no han logrado el propósito que se habían fijado a nivel laboral, por lo que lógicamente están insatisfechos, y casi la mitad reconoce no sentirse motivado en su trabajo, según un estudio elaborado hace pocas fechas por Adecco. Pero no se trata de si estás o no quemado, sino que tiene que ser un síndrome específico y que sea exclusivo del entorno laboral; es decir, si esa persona está atravesando una situación difícil a nivel personal, como puede ser un divorcio, una enfermedad o muerte de algún ser querido, no podrá ser diagnosticado de padecer 'burn-out'.

Sentencias favorables

Al no estar reconocido, no hay datos oficiales de cuántas personas pueden estar sufriendo este mal, pero algunas aproximaciones hablan de que podría afectar a un 10% de los trabajadores. En lo que sí hay unanimidad es en que se trata de una enfermedad que va a ir a más y los datos de asociaciones médicas sí confirman un fuerte incremento de los fármacos asociados a estas patologías (depresiones, ansiedad, estrés...), algo que atribuyen a las nuevas formas de empleo, muy cambiantes y cada vez más exigentes.

En España ya hay algún precedente judicial en el que los magistrados han reconocido el 'síndrome del quemado' como un accidente laboral. Así, por ejemplo, en 2005 una sentencia le concedió a una maestra de escuela la incapacidad permanente absoluta por este motivo.

Desde CC OO consideran que el anuncio de la OMS se mueve en la dirección correcta ya que ellos vienen exigiendo desde hace tiempo que el 'burn-out' debería ser incorporado como enfermedad profesional. En esta misma línea, UGT exige revisar el cuadro de enfermedades ya que no se reconoce aún ninguna originada por los riesgos psicosociales, aunque la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2010 incluyó los trastornos mentales y del comportamiento en su lista.

Sin embargo, no se muestran muy «optimistas» en que se haga en el corto plazo, puesto que la voluntad de la Seguridad Social hasta ahora no había sido muy favorable a reconocer este tipo de enfermedades. Desde el Ministerio de Trabajo, por su parte, descartan poder hacer en estos momentos de interinidad ningún tipo de previsión y recuerdan que antes se ha de hacer un exhaustivo estudio sobre ello en el que se incorporen análisis médicos y «muchas más cosas».