La subida del salario mínimo beneficiará a más de 38.000 empleados asturianos

Una empleada de hogar realiza las tareas de limpieza en una vivienda. / MARIO ROJAS
Una empleada de hogar realiza las tareas de limpieza en una vivienda. / MARIO ROJAS

Los sindicatos consideran que el incremento, hasta los 900 euros, reactivará el consumo, mientras que la patronal señala que conllevará cierres

P. LAMADRID GIJÓN.

El ambiente que rodeó al Consejo de Ministros del 21 de diciembre, celebrado en Barcelona, hizo que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) incluida en el orden del día pasase más desapercibida de lo que debiera. No en vano, este incremento del 22,3%, hasta los 900 euros al mes, tendría un notable impacto en la economía. No obstante, el sentido de esta repercusión varía en función del colectivo que realiza el pronóstico. Así, los sindicatos consideran que esta subida salarial, la mayor desde 1980, servirá para reactivar el consumo, mientras que la patronal advierte de que conllevará pérdida de empleo e, incluso, el cierre de empresas.

En Asturias, 38.400 trabajadores se beneficiarán de este aumento salarial de 164 euros mensuales, según los cálculos realizados por UGT a partir de los datos recogidos en la Encuesta de Población Activa (EPA). En España, la cifra de personas que cobran el salario mínimo asciende a 2,6 millones. Esta medida fue uno de los puntos más controvertidos de la negociación entre el Gobierno y Unidos Podemos para pactar los Presupuestos Generales del Estado de 2019. Discrepancia que también se ha trasladado a la patronal y los representantes de los trabajadores. Y será más difícil de salvar.

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Por un lado, para los empresarios este incremento salarial «que rompe unilateralmente el diálogo social supondrá para las empresas y autónomos un incremento aproximado de 3.000 euros al año en el coste por trabajador, además del efecto que la subida del salario mínimo implicará en toda la escala salaria», tal y como indicó ayer el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Belarmino Feito. Respecto a los sectores, alertó de que afectará de manera más acusada «a las empresas que prestan servicios a la Administración, con contratos de duración prolongada y muy intensivos en mano de obra, a las que se les cambian las reglas del juego a mitad de la partida, sin compensación alguna, lo que me parece muy grave».

Golpe a las pymes

Asimismo, Feito subrayó que también repercutirá con dureza en las empresas más pequeñas. «No olvidemos que en nuestra región hay 28.000 microempresas que tienen entre uno y nueve trabajadores, el tramo más afectado por la subida del SMI», que son propiedad de 10.000 autónomos cuya situación económica hace más aconsejable «una aplicación más gradual de este coste adicional para evitar impactos en el empleo y la actividad económica».

Por su parte, los sindicatos defienden que se trata de una medida de «justicia social» que permitirá un doble beneficio: ofrecer un alivio a los bolsillos de los trabajadores y, como consecuencia de ello, animar el consumo. «En este país hay una clara asimetría y discrepancia entre el gasto medio de los hogares y los ingresos. Pedimos un salario mínimo de mil euros, 14.000 anuales, y la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística dice que el gasto medio de los hogares es de 29.000. No da ni para afrontar los pagos mínimos para la supervivencia», señaló la secretaria de Política Sindical de UGT Asturias, Mar Celemín.

Sobre las reticencias de los empresarios, apuntó que la patronal «debería avanzar de una vez por todas en esa cultura tan arraigada de competir a base de reducir los salarios». Para Celemín, el crecimiento empresarial tiene que lograrse mediante una decidida apuesta por el I+D, la tecnología y la internacionalización, entre otras medidas. «Si dependiera de los salarios, España sería el país más competitivo de Europa y no lo es», indicó. En conclusión, Celemín negó que la subida del salario mínimo implique el cierre de empresas y subrayó que «no se puede vivir en una economía desarrollada y pagar salarios tercermundistas».

En términos similares se pronunció la responsable de Empleo de CC OO de Asturias, Úrsula Szalata. A su juicio, este incremento es «necesario y positivo». En este sentido, indicó que los trabajadores que perciben los sueldos más bajos no pueden ahorrar, por lo que «estas pequeñas subidas que se van a aplicar van directamente al gasto y, como dicen los economistas más reputados, para que la economía vaya bien el dinero tiene que moverse».

Bonificaciones

Un incremento que no repercutirá de manera tan significativa como pudiera parecer debido «al reparto de horas de trabajo, la alta temporalidad y los contratos a tiempo parcial». Szalata también rechazó que los 900 euros mensuales de salario mínimo vayan a acarrear pérdida de puestos de trabajo y clausura de negocios. La solución para los empresarios pasa por solicitar «revisiones fiscales, aunque también podrían hablar de las bonificaciones por la contratación que reciben», añadió la responsable de Empleo de CC OO. En cualquier caso, «tener a una persona a jornada completa cobrando esa miseria quizá lo deberían mirar porque están haciendo algo mal», concluyó.