Los trabajadores asturianos han perdido con la crisis 50 euros al mes de poder adquisitivo

El Banco de España señala que los jóvenes ganan menos que hace diez años y los que carecen de formación como en los noventa

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

España ha dejado atrás la crisis, pero su herencia se sigue notando en el día a día de las familias. Por el camino se han quedado negocios, viviendas embargadas y muchos sueños, pero sin ir a los casos más graves, la recesión económica se ha llevado una buena parte del poder adquisitivo de los ciudadanos. De hecho, a pesar de la recuperación, los trabajadores asturianos tienen menos capacidad de compra que en 2008. Para igualar a la de entonces tendrían que cobrar casi 50 euros brutos más al mes, en concreto 594 anuales. Desde ese año han subido los salarios, pero lo han hecho aún más los precios y eso, a pesar de que la inflación, dio cierto respiro y tuvo un comportamiento moderado, incluso en negativo en algunos ejercicios.

La última Encuesta de Estructura Salarial, publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que recoge los datos de 2017, refleja cómo los sueldos crecieron en Asturias desde 2008 y hasta ese ejercicio en 1.804 euros. De los 21.805 euros de sueldo medio de hace once años a los 23.609 de hace dos, un incremento del 8,27%, 2,7 puntos por debajo del avance de la inflación. Esa diferencia se obtiene al comparar los datos salariales con los cambios en el Índice de Precios de Consumo (IPC), la medida estadística con la que determina el INE la evolución de los precios de los bienes y servicios que consume la población en España.

Así, mientras los sueldos avanzaron un 8,27%, el IPC subía más, un 11%. Esto, sin embargo, no quiere decir que la población asturiana no haya perdido aún más poder adquisitivo, ya que la Encuesta de Estructura Salarial solo tiene en cuenta a aquellos que cuentan con empleo, 59.200 menos en ese periodo, y deja por el camino, por ejemplo, a los parados (17.000 más) o aquellos que han desistido de buscar trabajo y han pasado a ser población inactiva.

En el ámbito nacional el comportamiento fue similar. Se pasó de un salario medio de 21.883 euros a uno de 23.646, con un aumento del 8%, y un incremento del coste de la vida algo mayor, lo que implica una pérdida de poder adquistivo del 3,4%.

Si se tiene en cuenta el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita de Asturias la relación es aún peor, ya que entre 2008 y 2017 se perdieron 290 euros, al pasar de 22.336 euros a 20.046. Ni la caída demográfica ha permitido recuperar el indicador previo a la crisis.

Mientras, el Banco de España alerta de que los jóvenes son los mayores damnificados de la pérdida de poder adquisitivo. Según un informe que prepara, aquellos con estudios más bajos cobran, teniendo en cuenta la inflación, lo mismo que ganaban los de su edad en los años noventa, mientras que si se cuentan también los más formados los ingresos se retrotraen a los de hace una década.

Jóvenes asturianos

La temporalidad, el elevado paro y los contratos a tiempo parcial se ceban especialmente con este colectivo. Como publicó EL COMERCIO el pasado fin de semana solo uno de cada cinco asturianos menores de 25 años tiene un empleo y su sueldo bruto, según un informe de CC OO de Asturias, se sitúa en 6.177 euros anuales, menos de la mitad de lo que ingresan quienes tienen entre 26 y 35 años. Se debe, sobre todo, a que apenas cuentan con trabajos indefinidos y muchos son a tiempo parcial, lo que implica tener menores remuneraciones anuales, ya que parte del año están en el paro, y cuando trabajan tampoco tienen sueldos íntegros. Además, muchos de esos menores de 25 años carecen de formación, ya que aquellos que se decantan por estudiar, normalmente, no ingresan en el mercado laboral hasta pasados los veinte años o mucho más, dependiendo por qué formación se decante.

Y, mientras todo esto sucede, el Principado envejece. En el último año murieron 7.503 personas más de las que nacieron, pero la sangría demográfica se ve agravada también por la marcha de jóvenes, que emigran a otras regiones más dinámicas o, incluso, al extranjero. En la última década más de 45.000 asturianos entre 15 y 34 años dejaron la comunidad, casi la misma cifra de personas que perdió la población activa, 42.300 en el periodo que va de 2008 a 2017.