Los trabajadores no admiten soluciones separadas para las dos plantas de Alcoa

Los trabajadores no admiten soluciones separadas para las dos plantas de Alcoa
Carteles y pintadas en las inmediaciones de la factoría avilesina dejan claro el rechazo al cierre por parte de los trabajadores. / PATRICIA BREGÓN

El comité de empresa de Avilés recuerda al Gobierno central que la aprobación del ERE depende de Industria y piden que se frene

LAURA CASTRO AVILÉS.

Mantener el sector del aluminio en España «tal y como está», sin entrar a hacer distinciones entre Avilés y La Coruña. Este es el reclamo que hacen los trabajadores de Alcoa, que se niegan a admitir que haya soluciones separadas para las factorías asturiana y gallega. Quieren dejar clara cual es su postura a raíz del anuncio de este miércoles de la ministra de Industria, Reyes Maroto, quien, en conversación con uno de los miembros del comité de empresa, mencionó que había viabilidad económica para solo una de las plantas, algo que también sugirió previamente en la sesión de control del Congreso.

«Estos anuncios no hacen más que acrecentar la incertidumbre de los trabajadores. Sabemos que el Gobierno trabaja desde el primer momento para solucionar el problema, pero les pedimos más sensibilidad y prudencia a la hora de lanzar estos mensajes», señaló el presidente del comité de empresa, José Manuel Gómez de la Uz (CC OO). Ya lo había expresado así el anterior presidente del comité, Sergio Sobrido (USO), quien en una entrevista con este diario aseguró: «Nos gustaría que la solución fuera la misma para las dos plantas. Esto era un conglomerado que Alcoa despedazó y no nos gustaría que se siguiera adelante con el despiece».

Los sindicatos piden al Ejecutivo que no cause «más incertidumbre» a la plantilla

El secretario general de la federación de Industria de USO, Pedro Ayllón, en cambio, teme que en la reunión convocada por Alcoa para el próximo jueves, los comités de Avilés y La Coruña adopten una postura más individual. «La relación entre los representantes sindicales de ambas plantas es bastante mala. Da la impresión de que estarían más en la idea de negociar por separado», señaló. Sin embargo, en La Coruña respaldan un posicionamiento de unidad entre las dos factorías y aseguran que el Ejecutivo está trabajado para encontrar una solución conjunta y no exclusivamente para una de las plantas. Así lo precisó Juan Paseiro, delegado de UGT en Alcoa La Coruña. «El Gobierno considera que las dos factorías son viables y están llevando a cabo contactos con posibles inversores», añadió. El problema está, dijo el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, en que la multinacional del acero esté dispuesta a venderlas. «No le interesa tener competencia» y este es el principal escollo a salvar en la negociación, según Losada. Su homóloga en Asturias, Delia Losa, se expresó en términos similares en una conversación con este diario. «La intención es que de ninguna manera se lleve a cabo ese cierre tan salvaje, sea con la titularidad de Alcoa o con otra», dijo. Confía en la manera de proceder del Gobierno y especialmente de las dos ministras más implicadas, Reyes Maroto y Teresa Ribera, quienes «están prestando una atención excepcional» al problema y lo hacen de manera «conjunta».

Parar el despido colectivo

La prioridad ahora, recordó Gómez de la Uz, es agotar la vía de Alcoa, obligando a la empresa a retirar el despido colectivo de la mesa para después negociar el mantenimiento de la actividad. Y en esto, indicó Gómez de la Uz, el Gobierno tiene mucho que decir. «Lo primero es saber si la multinacional ha presentado finalmente el ERE en el Ministerio de Industria -el miércoles en el momento de la reunión entre la empresa y los comités no lo había hecho- y luego ver qué tiene que decir el Gobierno. Dependemos de ellos, nosotros poco podemos hacer», señaló el presidente del comité de Avilés.

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La multinacional estadounidense ya advirtió el miércoles de que el plazo de negociación del despido colectivo expirará en treinta días, que empezaron a contar el pasado 31 de octubre, cuando el comité de empresa asturiano decidió plantarles cara y se negó a sentarse a la mesa. Entendían que la compañía había incumplido los plazos de convocatoria del ERE y no lo había presentado de manera formal en el Ministerio de Trabajo. Horas más tarde, Alcoa emitía un comunicado en el que aseguraba que ya se había registrado en la Dirección General de Trabajo toda la documentación pertinente y emplazó a los representantes de los trabajadores a constituir una comisión para negociar el ERE en la próxima reunión convocada el martes en Madrid.

También la semana que viene, el jueves, cuando está convocada una manifestación en Avilés, se reunirán en Madrid las ministras Maroto y Ribera con los presidentes autonómicos de Asturias y Galicia. Se espera que Alcoa acuda a este encuentro.

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