No dejes para mañana lo que puedas comprar hoy

Adrián Barbón visita los viñedos de la bodega de Monasterio de Corias./
Adrián Barbón visita los viñedos de la bodega de Monasterio de Corias.

Los candidatos no faltan a su cita diaria en los mercados como punto de venta de mensajes políticos

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUEGijón

Están los clásicos «¡camisetas de las buenas!» o «¡menudas naranjas traigo!»; los tentadores «2x1» o «llévese un reloj Rólex por siete euros». Y, por supuesto, los facilones «no compre en otra parte», «la mejor calidad», «que no le engañen» o «tenga cuidado si va a otros puestos, que luego ya se sabe». Todas, en definitiva, proclamas elementales y obvias. Aunque ahora a los voceros de mercado les han salido competidores en aquellos que portan eslóganes llenos de buenismo, frases positivas y mensajes medidos, esos que ensalzan lo propio por contraposición a los demás.

Decía Groucho Marx: «Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros». Aquí de eso quizá no haya, pero tallas y colores, al gusto. Ese retrato nos devuelve a la plaza pública, a un destino que se ha vuelto recurrente: los mercados. Porque, claro, pudiendo garantizarse gente a coste cero, ¿por qué complicarse la vida montando un mitin que tendrá una dudosa repercusión en las urnas? Y dicho esto, la duda de las dudas, la que cuya necesidad de respuesta resulta cada vez más acuciante: ¿qué aplicación llevan instalada los candidatos en su teléfono móvil que geolocaliza, detecta con magna precisión y elabora un listado con aquellos más concurridos cada día de la semana? ¡La envidia de aquellos que no son capaces siquiera de encontrar un bar abierto un lunes más allá de las dos de la madrugada!

El de ayer era fácil: Avilés, típico y tradicional. Las gangas textiles y los productos de la huerta compitieron con folletos, bolígrafos y lo que fuera menester y susceptible de imprimirle un logo partidista. Las 'vendedoras' fueron las candidatas de PP y Foro, Teresa Mallada y Carmen Moriyón. Sin duda, no podrán culpar a las largas jornadas de campaña de tener la nevera vacía o nada que ponerse. Mientras tanto, unos cuantos kilómetros más allá, el socialista Adrián Barbón admiraba en qué consiste ese proceso que lleva a una uva a transformarse en vino.

Y es que no solo de sidra vivimos los asturianos. Si uno tiene ya unos años, o es un ávido consumidor de productos televisivos de otra época, se habrá topado con 'En buenas manos'. Sí, aquel sobre consejos médicos a cargo del doctor Bartolomé Beltrán. ¿Cómo afecta al 'copyright' su uso como etiqueta en redes sociales? El candidato del PP a la Alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli, promociona sus eslóganes 2.0 con ese mismo nombre, concretamente en su traslación tuitera: #enBuenasManos. No conforme con tamaña osadía ha apostado por un lema que reserva para ocasiones especiales: #SinceramenteCanteli, inevitable no asociarlo con el 'reality show' que condujo Jesús Puente en el año 1994, 'Sinceramente tuyo'. Claro que eso también es el nombre de un libro de autoayuda, una canción de Joan Manuel Serrat... Originalidad.