Ciudadanos se ofrece como «dique» al «populismo» de PSOE y Podemos

Nacho Cuesta, Inés Arrimadas y Juan Vázquez, ayer, en un momento del acto político que Ciudadanos organizó en Oviedo. /mario rojas
Nacho Cuesta, Inés Arrimadas y Juan Vázquez, ayer, en un momento del acto político que Ciudadanos organizó en Oviedo. / mario rojas

Arrimadas marca distancia con los socialistas y enfría posibles pactos, mientras Vázquez reduce el 26-M a tan solo dos opciones: «O nosotros o Barbón con el partido morado»

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Una apelación de manual al voto útil es la estrategia sobre la que Ciudadanos intenta cimentar su presumible crecimiento electoral en Asturias. Ayer, en Oviedo, tanto la estrella invitada, Inés Arrimadas, como el candidato al Principado, Juan Vázquez, jugaron con el mensaje de que solo el apoyo al partido naranja servirá para que las cosas comiencen a cambiar en la región. La primera remarcó que su formación es la apuesta clara si el objetivo es frenar las políticas «populistas» que afeó tanto al PSOE como a Podemos. El segundo formuló un llamamiento similar aduciendo que las otras alternativas serían una Federación Socialista Asturiana «complaciente» con Pedro Sánchez y un PP «desfondado» al que redujo a un papel casi de comparsa.

Arrimadas, vencedora de las últimas elecciones catalanas aunque sin mayoría suficiente para gobernar y ahora con escaño en el Congreso, combinó sus habituales ataques al separatismo catalán y sus críticas al «olvido» en que Pedro Sánchez ha dejado a los constitucionalistas con un análisis de la situación política asturiana y las posibilidades que se abren tras el 26-M. Alertó del riesgo al que se expone el Principado si la izquierda vuelve a estar en condiciones de pactar -«sería nefasto», pronosticó- y defendió el impulso de Ciudadanos como «única alternativa» al «populismo» que a su juicio caracteriza a PSOE y Podemos.

Llegó Arrimadas a referirse sin complejos a Ciudadanos como el verdadero «voto útil» en estas elecciones autonómicas y municipales, la opción «moderada, de centro y reformista» llamada a combatir la «resignación» que, dijo, traería una nueva mayoría de las fuerzas de la izquierda en Asturias. El objetivo, anotó, debe ser impedir que el «sablazo» fiscal que PSOE y Podemos quieren aprobar en Madrid se extienda también a ayuntamientos y comunidades. El partido naranja es el «dique de contención» frente a esas políticas, remachó.

Presumió además la dirigente naranja de que Ciudadanos, a diferencia del resto de partidos con representación en Asturias, mantiene una misma posición política en el Principado y en Madrid. Lo hizo cargando, aunque sin dar nombres concretos, contra PSOE, PP y Podemos por alzar la voz en el Principado contra los privilegios de algunas comunidades al tiempo que en el Congreso votan a favor del «cuponazo vasco». Lo hizo deslizando la hipótesis de que esos recursos se destinan al País Vasco mientras que Asturias sigue sin ver solucionado su déficit de infraestructuras de comunicaciones.

El discurso de Juan Vázquez, aunque con matices, se movió en unos cánones similares. En la defensa de Ciudadanos como la alternativa «de moderación y centralidad» frente a un PSOE a cuyo candidato, Adrián Barbón, ve «complaciente» en exceso con Pedro Sánchez y a un PP que, opinó, muestra evidentes síntomas de «desfondamiento». Dio a entender que más años de socialismo supondrían «seguir como estamos» y apostar por otra opción que no fuera Ciudadanos sería emprender «un viaje a ninguna parte».

Poca sintonía con el PSOE

De hecho, Vázquez dejó en un segundo o tercer plano al PP al resumir el escenario electoral a dos posibilidades: «O el PSOE con Podemos o nosotros». El aspirante al Principado dio así por hecho que los socialistas pactarán con el partido morado sin suman mayoría, enfriando la hipótesis de que Barbón buscara algún tipo de acuerdo con Ciudadanos. La única posibilidad de un viraje real «de políticas y políticos» es que su candidatura gane las elecciones y sea él quien tenga que articular desde una posición victoriosa un gobierno estable y solvente.

Así, de los mensajes de Arrimadas y Vázquez se desprende que un pacto PSOE-Ciudadanos, salvo que el partido naranja quede por delante, es casi inviable.