Mercedes Fernández lamenta la pérdida del senador por designación autonómica del PP «por primera vez en la historia»

Mercedes Fernández./E. C.
Mercedes Fernández. / E. C.

La presidenta del PP pide que se asuma la derrota mientras Teresa Mallada recuerda que recibió felicitaciones por parte de Casado | Canteli reprocha la conducta de los dos sectores durante la campaña y pide «que no vuelva a pasar»

ANA MORIYÓN

Mercedes Fernández no se anduvo con paños calientes. La presidenta del PP de Asturias fue especialmente dura con los resultados obtenidos por el PP en las elecciones autonómicas del pasado domingo y pidió a los presentes, en clara referencia a quien fuera candidata a la presidencia y ya diputada electa Teresa Mallada, que no cayeran en «autocomplacencias» que hacen perder credibilidad frente al electorado. «Cuando se gana se gana y cuando se pierde se pierde», zanjó.

Previamente había realizado un análisis especialmente duro de los resultados que, advirtió, han llevado al PP a perder, por «primera vez en la historia de la democracia autonómica», el senador por designación autonómica, puesto que la «amplia» diferencia en representación parlamentaria con respecto al PSOE -que consiguió 20 escaños frente a los diez del PP- supone que ambos senadores por designación autonómica queden en manos de los socialistas. Dijo más. Para la líder del PP asturiano, que contestaba así al balance más optimista de los resultados realizado por la propia Teresa Mallada, «nadie puede decir que el PP haya sacado un buen resultado» y, por si fuera poco, los datos conocidos hoy por el voto emigrante «acrecientan aun más» el distanciamiento con el PSOE. Eso sí, anotó que se trataba de una responsabilidad «colectiva» y que no era «un examen de nadie de forma particular».

Si bien todos los presentes entendieron sus palabras como un rapapolvo directo hacia Mallada, a quien de alguna manera responsabilizó también de no poner el «acento» en cuestiones como la supresión del impuesto de sucesiones y optar por hacer una campaña «más difusa y sin asumir demasiados compromisos». Fernández comenzó su intervención felicitando uno a uno a los candidatos locales que lograron mayorías absolutas y también a quienes habían defendido las candidaturas más votadas, incluso también pidió aplausos para algunos candidatos que habían perdido las elecciones. No tuvo sin embargo ninguna palabra de aliento para Mallada, con quien se saludó de forma fría antes de comenzar la reunión del comité ejecutivo.

Tras la declaración de la presidenta llegó el momento de más tensión cuando Teresa Mallada quiso tomar la palabra y Mercedes Fernández invitó a que fuera a puerta cerrada, sin presencia de los medios de comunicación, algo a lo que la ya diputada se negó. Mallada defendió el resultado obtenido en unas elecciones en las que se presentaron más formaciones que nunca del espectro del centro derecha y recordó que el propio presidente del partido nacional, Pablo Casado, la felicitó por haber sido Asturias la comunidad en la que el PP perdió menos peso, solo un diputado. Ante la mirada de Mercedes Fernández, a la que se la vio incómoda, Mallada pidió «unidad» en el partido para trabajar de forma «coordinada» estos próximos cuatro años y se comprometió a hacerlo de la mano de los alcaldes y portavoces municipales. «Hay que centrarse en la única cosa que es importante, hacer política. Solo yo he estado centrada exclusivamente en esto», apostilló.

El tirón de orejas último llegaría de la mano de Alfredo Canteli, candidato del PP a la Alcaldía de Oviedo, quien también quiso tomar la palabra ante los medios. Éste lamentó las «luchas internas que tuvimos que soportar» durante toda la campaña, en referencia a la mal llevada bicefalia entre Mercedes Fernández y Teresa Mallada, aunque sin hacer mención expresa a ninguna de las dos. «Nos hizo mucho daño a nivel regional y a nivel local, yo estuve a punto de tirar la toalla», dijo. «No quito ni doy la razón a nadie pero si el ambiente hubiera sido diferente qué diferentes hubieran sido los resultados. Por favor que no vuelva a pasar». Aplausos.