Los partidos fían a la I+D+i, la formación y los emprendedores la mejora del empleo

Alumnos de un taller de metal, electricidad y electrónica en Oviedo. / PABLO LORENZANA
Alumnos de un taller de metal, electricidad y electrónica en Oviedo. / PABLO LORENZANA

Compiten en ofertas a los autónomos, uno de los sectores más castigados, y en sus propuestas de reforma del servicio público de intermediación laboral

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Existe una amplia coincidencia entre los partidos asturianos al señalar el empleo, o más en concreto los problemas del mercado de trabajo en la región, como uno de los principales retos a afrontar y solucionar en los próximos años. Los candidatos que se presentan a las elecciones del próximo día 26 comparten, con matices, la visión general y en algunos casos también la filosofía de las posibles medidas a impulsar, aunque las discrepancias aparecen cuando se baja al detalle de las propuestas concretas. El impulso definitivo de la I+D+i, el apoyo a emprendedores y autónomos o la profunda reforma de los servicios públicos de intermediación laboral son algunos de los planteamientos que las formaciones que aspiran a gobernar la comunidad los próximos cuatro años ponen sobre la mesa en esta campaña.

La cuestión del empleo, siempre candente en Asturias por los males que aquejan a su mercado laboral, que se plasman entre otras cosas en el éxodo de jóvenes a otras comunidades y países y que se agravan ahora por el incierto devenir del proceso de descarbonización de la economía, cogió más vuelo si cabe ayer al hilo de la polémica sobre si es conveniente 'fichar' o no en el trabajo. Un debate propiciado por la regulación impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, cuya aplicación está siendo objeto de una viva discrepancia.

Algunos de los candidatos asturianos opinaron ayer a este respecto. La aspirante del PP, Teresa Mallada, indicó que en un momento en que la sociedad demanda «que se facilite la conciliación y se apueste por la flexibilidad», es necesario buscar soluciones para «evitar los abusos laborales, ganar en competitividad y hacer compatible la vida laboral y personal». Opina la dirigente popular que es necesario proteger los derechos de los trabajadores, si bien la ley impulsada por el Ejecutivo socialista «carece de un reglamento que contemple las peculiaridades, circunstancias, horarios y modalidades» que utilizan las compañías en la prestación de servicios.

Desde Podemos, Lorena Gil sostiene que más de 1.700 asturianos lograrían un trabajo «si se erradicasen las horas extra no pagadas». Con el fin de esta práctica, razona la cabeza de lista de la formación morada, que esgrime un informe de Comisiones Obreras, el paro «bajaría más de un 6% de un solo tirón». El partido plantea limitar y controlar las horas extra, «será obligatorio que las registren y que las paguen».

La cabeza de lista de Izquierda Unida, Ángela Vallina, opina por su parte que un mayor control horario en la actividad laboral «puede significar un afloramiento de trabajos realizados y no liquidados». La coalición apuesta por un trabajo de calidad y ese concepto, añade su número uno al Principado, «viene también por que se respeten las jornadas laborales y se pague por el trabajo realizado de forma extraordinaria».

«En el siglo XXI, en la era del teletrabajo, los políticos siguen en el siglo XIX», reflexiona Ignacio Blanco desde Vox, alertando de que estas medidas van a suponer «una nueva traba» a la hora de contratar cuando lo que se necesita es «más libertad y flexibilidad».

Coinciden en el discurso los partidos sobre la necesidad de impulsar reformas que dinamicen el mercado laboral asturiano y lo hacen también en los ámbitos sobre los que habría que actuar, aunque discrepan en las medidas exactas a aplicar. El PSOE, por ejemplo, hace especial hincapié en la necesidad de impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación, y con este fin propone la aprobación de una ley de ciencia que coordine las políticas en la materia e incremente el gasto. Otra ley, en este caso de emprendimiento, está también en el capítulo económico de su programa electoral.

Empleo juvenil

La candidata del PP, Teresa Mallada, dedicó ayer precisamente el acto central de su campaña a descalificar las, a su juicio, «nefastas» políticas de empleo del PSOE, partido gobernante en Asturias durante la mayoría de la etapa democrática. Mallada mostró una preocupación especial por los datos de empleo juvenil y defendió como medida estrella un 'programa de primera oportunidad' para facilitar el acceso de los jóvenes a un primer empleo. Subvenciones para potenciar la formación dual y ofrecer incentivos a la contratación en prácticas de jóvenes con titulación académica orientada al empleo ofertado aparecen dentro de ese proyecto.

Todos los partidos tienen sus 'recetas' para animar el alicaído mercado laboral asturiano. La reforma del servicio público de empleo, un plan productivo 'verde' para crear 25.000 puestos de trabajo en cinco años en materia de eficiencia energética y renovables o un plan de apoyo a los autónomos aparecen en el programa de Podemos. IU quiere incrementar un 25% anual los fondos para I+D+i y aboga por un plan de digitalización integral del comercio en Asturias y por ayudar a sostener este sector en las zonas rurales.

Una revisión del marco presupuestario que «revise el gasto ineficiente y eleve la inversión» es, según Ciudadanos, primordial para generar actividad y empleo, así como una profunda reforma de los servicios públicos de intermediación laboral. Foro apuesta por planes de empleo anuales adaptados a la coyuntura económica, por recuperar el 'salario joven' y por revisar las políticas activas de empleo y orientar a los trabajadores en paro hacia los sectores con mayores necesidades. En cuanto a Vox, sus responsables defienden eliminar todo tipo de coste público autonómico en la constitución de empresas, flexibilización de la carga burocrática y administrativa y apoyo a la iniciativa privada.

Temas

Avilés