Paloma Gázquez, ingeniera al cubo

En 2005 animó a FernandoAlonso en elGranPremio de China./
En 2005 animó a FernandoAlonso en elGranPremio de China.

La candidata del PP por Asturias, en política por «vocación de servicio público», suma tres titulaciones

ANDRÉS SUÁREZ

A Paloma Gázquez Collado, malagueña de nacimiento por razones coyunturales pero criada en Madrid, la vida le dio un giro cuando un día de 1997 se echó el petate a la espalda y se vino a trabajar a Asturias. Ya no volvió a irse salvo para disfrutar de una de sus grandes pasiones, los viajes. «En cuanto vi lo maravillosamente bien que se vivía aquí me quedé», confiesa la cabeza de cartel del PP por el Principado a las elecciones del 28 de abril. La primera 'casadista' de Asturias, en aquellos momentos en que no parecía nada claro que Pablo Casado pudiera convertirse en presidente del Partido Popular y cuando se manejaban nombres con tanto peso como Alberto Núñez Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal, confiesa que fue «el proyecto, tanto para el partido como para España», lo que la empujó a respaldar al joven político castellanoleonés. La vida da muchas vueltas, Casado se impuso en aquel congreso contra pronóstico y hoy Gázquez es la cara visible de los populares asturianos en la competición electoral.

Aunque la carrera de Gázquez no es una carrera política al uso. Es una trayectoria que comienza en los clubes juveniles de Alianza Popular, la marca antecesora del actual PP, y que combina la presencia en algunos órganos internos del partido con su desempeño como concejala del Ayuntamiento de Oviedo entre 2007 y 2011. Un recorrido que dista bastante del salto de un puesto público a otro que critican aquellos que recelan del profesionalismo de la actividad política.

Fecha de nacimiento
27 de abril de 1969.
Lugar de nacimiento
Málaga.
Profesión
Funcionaria del Ayuntamiento de Oviedo.

Pero es que la trayectoria académica y profesional de Gázquez, sobre todo la primera, tampoco es muy habitual. Posee tres titulaciones universitarias en ingeniería: en Obras Públicas por la Universidad Politécnica de Madrid, Ingeniero Geólogo por la Universidad de Oviedo e Ingeniero Civil por la Universidad Católica San Antonio de Murcia. Fruto de esa especialización ha sido, primero, secretaria y decana del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Asturias, y posteriormente presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles de España.

Gázquez, pues, ha compatibilizado una trayectoria con 'picotazos' en la política y una labor profesional como funcionaria interina en el Principado de Asturias en un primer momento y a continuación como funcionaria de carrera en el Ayuntamiento de Oviedo. Y, entre medias, el tiempo suficiente para completar esa formación académica de ingeniería al cubo.

Dedicada a la política «por vocación de servicio público», Gázquez se autodefine como «constante, decidida y vital». Quienes la conocen desde hace tiempo, desde antes de que los focos de la política estatal la iluminaran de forma sorpresiva, hablan de una mujer con una «gran capacidad de trabajo», que ha acogido con enorme ilusión el reto que se le ha encomendado y que es muy «empática» con la gente. De sonrisa fácil, dicen aquellos que la tratan que el trabajo en una teóricamente agitada campaña electoral está resultando fácil.

Lectura y deporte

Amante de la familia y los amigos, sus raíces asturianas vienen de atrás ya que su madre es de Vidiago. Apasionada de la lectura, en estos momentos disfruta con 'El regreso del hijo pródigo: meditaciones ante un cuadro de Rembrandt', una obra por la que comparte interés con el secretario general del PP, Teodoro García Egea. Con el político murciano comparte además la habilidad en el lanzamiento de huesos de oliva. No en vano en sus redes sociales presume de un trofeo como campeona del XI campeonato de la especialidad para ingenieros técnicos de obras públicas e ingenieros civiles celebrado en Santo Domingo de la Calzada en 2016.

Adora los viajes y las patatas rellenas de su madre y libera tensiones con el deporte. Le gusta el esquí, la natación, el golf y el tenis, aunque este último sufre los rigores de una campaña electoral que le priva de estar al día en un torneo en el que participa. Y más que va a sufrir si, como parece seguro, a partir del próximo día 28 la candidata popular ocupa un escaño en el próximo Congreso.