Del atrezzo al minuto de oro más comentado: las redes sacan punta al primer debate

Del atrezzo al minuto de oro más comentado: las redes sacan punta al primer debate

El silencio de Rivera, las lecturas de la Constitución o la polémica imagen de dos limpiadoras en una noche con ausencia de mujeres, destacaron en un decorado galáctico de TVE

ISAAC ASENJOMadrid

Hay dos noches a lo largo del año en las que las redes sociales viven su momento estelar: Eurovisión y el debate electoral. En el segundo de los casos, habrá repetición esta noche en Atresmedia por lo que los toma y daca continuarán tras el primer round experimentado en TVE. El primero de los enfretamientos a cuatro tuvo su réplica en Twitter, donde no suele darse puntada sin hilo, y los simpatizantes de uno y otros mantienen una batalla amenizada por carteles, fotos y frases de los candidatos. Los aspirantes a La Moncloa expusieron sus ideas mientras los ciudadanos se fijaban en algunos detalles de los que se habla al día siguiente del envite.

Posaron para los fotógrafos a su llegada como si de estrellas de cine se tratase y rápidamente se fueron directos a los camerinos para reunirse con sus asesores (hombres en los cuatro casos) y pasar por el obligado maquillaje, realizado por mujeres, como las dos señoras de la limpieza que terminaban de abrillantar el suelo con la mopa en uno de los planos de TVE antes del inicio del debate. Las redes sociales no iban a dejar pasar por alto este hecho y la imagen se viralizó rápidamente. «Ellos debaten, ellas limpian», decía un tuit de Las kellys Benidorm.

Para el debate TVE modificó el decorado del Estudio 1 en Prado del Rey - plató más emblemático de nuestra historia audiovisual- respecto al que el pasado martes acogió el formato a seis presentado también por Xabier Fortes, que quería 'sangre' y animaba a los contendientes a «educadamente perderse el respeto». Las pantallas del mencionado decorado proyectaban unos fondos de luces led de color blanco y parpadeantes que en ocasiones distraían la atención del espectador y hacía parecer que los canditados a la presidencia del Gobierno se encontraban en alguna galaxia con sus estrellas. Detalle que tampoco pasó inadvertido para los televidentes.

Del mismo modo que se hizo notar la Constitución de Pablo Iglesias, que hizo uso de la norma suprema del ordenamiento jurídico español como un pastor a la Biblia.

Aunque todo protagonismo era poco teniendo al lado a Albert Rivera, que comenzó a 'decorar' su atril con accesorios sorprendentes como el marco en el que enseñaba una foto de Sánchez y Quim Torra. Una instantánea que monopolizó el debate durante unos minutos ya que el líder de Ciudadanos la dejó en su sitio como quien decora la mesita de noche. Aunque no se quedó ahí, y como un mago que no deja de sacar cosas de su chistera, llevaba también gráficos y una tarjeta sanitaria única con una bandera española para ilustrar su propuesta en el ámbito de la sanidad.

Albert Rivera muestra a Sánchez una imagen del líder del PSOE junto a Quim Torra.
Albert Rivera muestra a Sánchez una imagen del líder del PSOE junto a Quim Torra.

Otro de los momentos de los que se está hablando el día después es sin duda el «no es no» de Pedro Sánchez a Pablo Casado sobre el consentimiento sexual, que volvió a salir a la palestra después de que la semana pasada Cayetana Álvarez de Toledo preguntara a la ministra socialista María Jesús Montero si de verdad siempre «ustedes dicen sí, sí, sí, hasta el final», en una relación. Aunque también hubo momentos para el 8 de Marzo y la eclosión feminista, los vientres de alquiler o la tasa rosa en el debate. Eso sí, todo ello sin oir la voz de ninguna mujer. Ellos hablando de ellas.

Ya en el postdebate, donde todos los candidatos se ven como triunfadores, quedó para el recuerdo el melodramático minuto de oro con el que concluyó Albert Rivera. Una vez parado el 'machacón' hilo musical con el que TVE amenizó el debate, el líder de Ciudadanos, mirando a cámara, preguntó «¿lo oyen?, es el silencio», dejando atónitos a los televidentes, a los adversarios y a los usuarios de las redes sociales con un mensaje estudiado y sentimental, lleno de silencios con los que daba por finalizado su speech final.