Santiago Abascal carga en Oviedo contra la oficialidad de la llingua y propone suprimir los parlamentos autonómicos

José Antonio Ortega Lara, Santiago Abascal, Rodolfo Espina y José María Figaredo, en el Calatrava. / Álex Piña

«No hay cordón sanitario posible para tantos millones de españoles», clama el líder de Vox en un abarrotado Palacio de Congresos

ANDRÉS SUÁREZ / AGENCIAS

Vox ha sacado esta tarde músculo en Asturias con un acto multitudinario que abarrotó la sala central del palacio de congresos de Oviedo, con capacidad para más de 2.000 personas. Otras 500 tuvieron que quedarse fuera y el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, megáfono en mano, salió a la calle para pedir disculpas y para arengar a los presentes en defensa de la unidad de España ante el reto lanzado por los independentistas catalanes.

Recibido al grito de «presidente» y con numerosos «viva España» durante el acto, Abascal defendió la propuesta de Vox como la del «sentido común» frente a las alternativas del resto de partidos. E incluyó en su mensaje varios guiños en clave asturiana. Cargó contra la oficialidad del asturiano diciendo que «quieren que los bables sean obligatorios para que os sintáis especiales, pero lo que hace especial a Asturias es que Asturias es España y lo demás es tierra conquistada».

Abascal propuso, entre otras cosas, acabar con los 17 parlamentos autonómicos argumentando, entre otras cosas, que no es económicamente sostenible. Fue un discurso que giró en torno a una idea, la «unidad nacional», al hilo del conflicto en Cataluña que, según el presidente de Vox, los partidos tradicionales han sido incapaces de reconducir.

Además, dijo que «hay que reconquistar la unidad nacional para España y la libertad para los españoles» y recalcó que «no llegamos ni a la suela de los zapatos de aquellos españoles que lucharon, pero nos sentimos orgullosos de ellos», ha señalado.

La cantidad de gente que abarrotó el recinto asturiano permitió a Santiago Abascal dirigirse a los dirigentes del PP y rebatir el discurso de los de Pablo Casado cuando reclaman el vóto útil para sus listas. «Igual es que el voto útil no es el suyo», ha señalado Abascal. «No hay cordón sanitario posible para tantos millones de españoles», ha insistido, definiendo a su partido como el «del sentido común». Ha reiterado que Vox ha llegado para decir la verdad «guste o no guste». «Nos van a tener que encerrar si quieren que dejemos de defender nuestra libertad», ha señalado.

Se ha referido además a los comentarios en referencia al debate electoral a cinco que ha organizado Atresmedia. «Ahora dicen que el PSOE lo hace porque quiere engordar a Vox; pero ya lo intentaron en las elecciones andaluzas y les salió el tiro por la culata», ha dicho, generando una gran ovación por parte de los asistentes.

Abascal ve a cargos políticos y a directivos de medios de comunicación como «un pollo sin cabeza» porque han «perdido el control» ante un fenómeno como el de Vox. Además, el político vasco ha cargado contra Ciudadanos porque considera que no está cumpliendo lo acordado en Andalucía. «Eso nos lleva a la reflexión de que tenemos que estar por delante de ellos», ha apuntado.

El acto, que ha terminado con todo el público en pie escuchando el himno de España, también ha contado con intervenciones del presidente de Vox en Asturias, Rodolfo Espina, el cabeza de lista al Congreso por el Principado, José María Figaredo, y con el miembro fundador de Vox José Antonio Ortega Lara.

En su intervención, Figaredo aprovechó para cargar contra la vicesecretaria del PSOE y cabeza de lista de los socialistas para el Congreso, Adriana Lastra. «Su máximo mérito ha sido afiliarse a un partido a los 16 años. ¿Queremos que ese tipo de personas decidan por nosotros?», ha preguntado en alto, mientras el público mostraba un contundente rechazo a la socialista.

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