Avilés afronta las elecciones con sus proyectos trascendentales en el aire

Tania González (Cambia Avilés), Mariví Monteserín (PSOE), Carmen Pérez Soberón (Ciudadanos), Esther Llamazares (PP), Arancha Martínez Riola (Vox), Alfonso Araujo (UCIN), Verónica Santos (PCTE) y Carlos Guardado (Foro). La candidata de Ganemos, Covadonga Barroso, no aparece en la imagen porque su organización ha decidido no participar en actos con Vox presente. / MARIETA
Tania González (Cambia Avilés), Mariví Monteserín (PSOE), Carmen Pérez Soberón (Ciudadanos), Esther Llamazares (PP), Arancha Martínez Riola (Vox), Alfonso Araujo (UCIN), Verónica Santos (PCTE) y Carlos Guardado (Foro). La candidata de Ganemos, Covadonga Barroso, no aparece en la imagen porque su organización ha decidido no participar en actos con Vox presente. / MARIETA

Nueve partidos presentan listas en los comicios más reñidos y con más formaciones con opciones de la historia democrática de la ciudad

RUTH ARIAS AVILÉS.

La carrera electoral arranca en Avilés con nueve candidaturas disputándose a los alrededor de 65.000 electores con derecho a voto en estos comicios. Las posibilidades son muchas y los retos a los que se enfrentan descomunales. La campaña estará marcada por dos anuncios de dos empresas clave no solo en Avilés, sino en Asturias: el más que posible cierre de Alcoa y el recorte de producción de Arcelor, dos mazazos a los que los líderes que salgan de las urnas deberán hacer frente de forma inmediata, aunque no serán los únicos. Pendiente está también el desarrollo de dos proyectos de tanta trascendencia como los nuevos accesos al puerto o la integración ferroviaria, en los que el actual gobierno municipal avanzó de manera importante en este mandato y que ahora deberían poder continuar desarrollándose.

El PSOE, con la actual alcaldesa, Mariví Monteserín al frente, parte con muchas papeletas para seguir liderando el consistorio avilesino. La tendencia alcista del partido en todo el país corre a su favor, y una proyección de los resultados obtenidos por los socialistas en las generales en Avilés parece confirmarlo. Todo apunta a que podrían mejorar su representación en el Ayuntamiento y lograr algún concejal más de los ocho con el que cuentan actualmente, un número demasiado escaso para el gobierno de una ciudad de 78.000 habitantes.

En este mandato no se alcanzó ningún pacto de gobierno, y los socialistas se basaron principalmente en acuerdos puntuales con distintas fuerzas para sacar adelante buena parte de sus iniciativas, desde las ordenanzas fiscales al proyecto de enseñanza de español para extranjeros que aún debe ponerse en marcha. Otras, en cambio, no fueron posibles, y también sufrieron algún revés en forma de acuerdos de la oposición en bloque, como la nueva redacción del Reglamento Orgánico Municipal o el freno a los reconocimientos extrajudiciales de crédito.

Lo que también parece evidente es que el Pleno volverá a estar muy fragmentado. Seis partidos lograron representación en las últimas elecciones: PSOE, PP, Somos, Izquierda Unida, Ciudadanos y Ganemos, y la sensación general es que el escenario volverá a ser muy similar, aunque existe la duda de qué partidos podrán contar finalmente con representación en el plenario y, sobre todo, qué fuerza tendrá cada uno de ellos.

En este mandato el Partido Popular se erigió como segunda fuerza, con seis concejales, pero en estos cuatro años no ha dejado de sufrir crisis y vaivenes tanto a nivel nacional como autonómico y local. De los aquellos seis ediles, en su lista no repite ninguno después de una doble escisión, primero a raíz del congreso local y después de la guerra abierta por la candidatura autonómica. La empresaria Esther Llamazares es su nueva cara, y llega con un equipo renovado y, en muchos casos, con poca experiencia política. Está por ver si logran remontar el mal resultado obtenido por los populares en las generales o si pueden volver a aglutinar el voto del centro-derecha.

En similar tesitura se encuentra Ciudadanos, una formación que lleva años en alza y que en Avilés logró dar el 'sorpasso' al PP el pasado 28 de abril. Su actual portavoz municipal, Carmen Soberón, lidera en esta ocasión la lista acompañada por los pesos pesados del partido y el refuerzo de algunos independientes. La lógica dice que debería contar a partir del mes que viene con más concejales en el Ayuntamiento de los dos que logró en los pasados comicios, que se vieron reducidos a tan solo uno efectivo tras la marcha, sin dejar el acta, de su anterior cabeza de lista, Juan Cuesta, tras una crisis interna que ya parece olvidada.

Cambia Avilés, la marca de la coalición de Podemos e Izquierda Unida en la ciudad, resolverá el día 26 la incógnita de si suman más juntos por separado. Su apuesta en la ciudad difiere de la estrategia trazada por ambas formaciones a nivel regional, donde concurren de manera independiente, aunque lo cierto es que llevan ya mucho tiempo trabajando de manera coordinada en el Ayuntamiento, presentando un importante número de iniciativas conjuntas y en el mismo sentido. Su nueva cabeza de lista es la eurodiputada Tania González.

Es más que razonable pensar que estas cuatro fuerzas estarán dentro del Ayuntamiento, pero más complicada es la ecuación a partir de ahí. Los asamblearios de Ganemos aspiran a continuar dentro del Pleno, donde cuentan con un edil, pero las actas de concejal están muy caras. Vox viene pisando fuerte, y en las generales se llevó en Avilés un 10% de los votos, lo que le garantizaría no uno, sino varios ediles. UCIN, nueva formación en la que se aglutinan buena parte de los que abandonaron el Partido Popular a raíz del congreso local, también tiene esperanzas en lograr representación, lo mismo que Foro, que se ha reforzado con una cara conocida como la de Carlos Martínez Guardado. La lista se completa con el Partido Comunista de los Trabajadores de España, una formación con una escasa representación en Asturias pero que siempre ha estado ahí.

La sesión fotográfica

LA VOZ DE AVILÉS reunió esta semana a los nueve cabezas de lista para una sesión fotográfica en el parque de Ferrera. Sin embargo, en la foto solo salen ocho, puesto que Ganemos decidió en su asamblea no participar «en ningún debate ni en ninguna foto colectiva» en la que estuviera presente Vox, por considerar que «nuestra candidatura no puede codearse con representantes de una política antidemocrática». Su cabeza de lista, Covadonga Barroso, acudió a la cita y participó en ella con normalidad, salvo en las fotos del grupo. El resto de candidatos no pusieron objeciones ni cortapisas de ninguna clase.

Los desencuentros podrían repetirse en el Pleno, que sin duda volverá a ser heterogéneo y diverso, tanto o más que en el mandato que ahora termina, aunque lo necesario será encontrar alianzas y apoyos, bien estables, bien puntuales.

Los retos

El consenso sería deseable porque en los próximos años están en juego asuntos de gran importancia para una ciudad golpeada por la crisis, que viene sufriendo históricos retrasos en sus infraestructuras y perdiendo población sin freno en los últimos años. No solo está pendiente el futuro del plan de vías y de la Ronda Norte, sino también el destino del suelo de baterías, el desarrollo de la Isla de la Innovación o la puesta en marcha del Plan del casco histórico recién aprobado. De la solución que se adopte para el trazado ferroviario dependerá buena parte del trazado del centro urbano del futuro próximo, aunque lo que preocupa no es tanto el desarrollo urbanístico como el económico.

El futuro gobierno deberá hacer esfuerzos para atraer empresas a Avilés, capaces de absorber a buena parte de los 6.000 parados que se contabilizan actualmente y, sobre todo, de mantener en el terreno a los centenares de jóvenes que cada año emigran no solo a otras ciudades asturianas, sino a otras comunidades autónomas, principalmente a Madrid, en busca de una estabilidad que aquí no encuentran.

Son asuntos que figuran en casi todos los programas y planteamientos de los partidos, que también quieren seguir avanzado en otros asuntos como la lucha contra la contaminación o la igualdad. Los problemas están claros, pero cada una de las fuerzas tiene una forma diferente de afrontarlos. La crisis del comercio o el desafío que presentan las nuevas exigencias medioambientales para el transporte, y la propia configuración del área metropolitana están también en la agenda, un dietario que estará muy cargado en el próximo mandato y que será complicado organizar por la complejidad de abordarlo con un gobierno presumiblemente en minoría y con oponentes muy dispares ideológicamente.

Comienza la campaña, y quedan quince días para que los indecisos decidan su voto y para aclarar si los resultados de las urnas siguen la línea trazada el pasado 28 de abril o si, por el contrario, el voto en clave local es diferente y equilibra en otro sentido los bloques. Otra de las incógnitas es si bloque de centro-derecha hará evidente otra vez su división con los mismos porcentajes.

Son las elecciones municipales más reñidas de la historia democrática en Avilés, con la izquierda dividida en dos grandes bloques y la derecha hasta en cinco partidos, con muchos enigmas por desvelar y un buen puñado de partidos disputándose el centro, como evidencian en sus propios lemas de campaña, un espacio que se había quedado huérfano de repente y que ahora tiene más pretendientes que nunca.