Dos firmas diferentes para documentos oficiales y personales

Dos firmas diferentes para documentos oficiales y personales

La firma para los documentos oficiales es una, poco más que un garabato en el que se intuyen una 'c' y una 's', primera y última letra de 'Carlos', que ha permanecido casi invariable «desde que saqué el primer DNI a los dieciséis años». La que se plasma en los documentos y cartas personales es otra bien distinta, con la grafía bien clara y más pausada, en la que el nombre y el primer apellido solo se esbozan con las iniciales, mientras que se escriben todas las letras y se rubrica el segundo apellido, «que es por el que me conoce todo el mundo». Es un intento porque la verdadera identidad «se quede para los de casa» de un hombre abrazarle y extrovertido pero que, sin embargo, quiere guardar lo más íntimo para los amigos.