La niña feliz que descubrió la política en La Luz

Mariví Monteserín en una pomarada en el Camino a Santa Barbara de Llaranes donde jugaba./
Mariví Monteserín en una pomarada en el Camino a Santa Barbara de Llaranes donde jugaba.

Mariví Monteserín es una luchadora que defiende Avilés allá donde va

YOLANDA DE LUIS

Nació en Boal, encima del cine Avenida, donde vivían sus padres y el pasado día 19 de este mes de mayo cumplió sesenta años. Cuando tenía tres años su familia vino a vivir a Llaranes. Su padre era carpintero hasta que perdió los dedos de una mano y sacó las oposiciones y fue el resto de su vida laboral celador del Hospital San Agustín. Su madre ama de casa, aunque también muy buena modista.

Mariví Monteserín es una mujer que no soporta perder el tiempo, que tiene claro qué es lo importante y va a lo concreto. Deja lo superficial a un lado y trabaja sin fatiga por lo que cree. Vende Avilés allá donde va e invita a todo el mundo a que nos visite porque está convencida del potencial de la ciudad como polo de la industria y de la investigación científica e industrial en Europa. Su larga trayectoria ha hecho que tenga una agenda de contactos que para sí quisieran muchos. Mantiene con ellos una relación estrecha y no duda en acudir a ellos en busca de respaldo para todos los proyectos del Avilés de futuro que defiende y en el que cree.

Recuerda una infancia y juventud feliz. Es la mayor de tres hermanos (uno fallecido con 22 años). Ella esperaba la llegada del verano para irse a su pueblo con sus abuelos a trabajar con ellos en el campo, tres meses de vacaciones para ir abriéndose a la vida.

De pequeña estudiaba en las escuelas de Bustiello, aunque vivía enfrente del colegio de Llaranes, al que no podía ir porque su padre no trabajaba en Ensidesa, y jugaba en las amplias zonas verdes de los alrededores del barrio todavía con mucho de rural.

Siguió sus estudios en el Instituto de La Luz, donde con 14 años descubrió la política, algo que preocupó mucho a su familia. En aquellos primeros momentos de la democracia había muchas siglas, ella formó parte con otros muchos de las Juventudes Obreras Cristianas . Eran momentos de una nueva libertad y construir España. Después del 23F se afilió al PSOE y fue concejala en el año 1983 con 23 años, la más joven de Avilés y cree que de Asturias, ese título en Avilés se lo quitó Raquel Ruiz por muy poquito en este mandato.

Fue primero concejala de Juventud, eran años de mayoría absoluta del PSOE con 17 concejales. Luego en el 87 asumió otras responsabilidades: Cultura, Empleo (le tocó crear las escuelas taller), Igualdad (fueron años de puesta en marcha del centro asesor), y más tarde Festejos, cuando nació la Comida en la Calle. Nunca estuvo liberada hasta 1988, por eso trabajó de directora comercial de una fábrica de muebles después de pasar por un curso impulsado por el Principado de gestión empresarial del que, curiosamente, salieron muchos otros que han estado en la cosa pública.

Después de pasar a la oposición en el Ayuntamiento entre 1995 y 1999, formó parte de la dirección del partido en Asturias con Luis Martínez Noval y después en Madrid con Leire Pajín en Ferraz, etapa política que ella misma califica de « preciosa» porque fue en la que se diseñaron todas las leyes relacionadas con las libertades que luego llevaron al Gobierno de Zapatero. Entre 2004 y 2015 fue diputada, hasta que asume la alcaldía de Avilés.

Le gusta leer mucho, escuchar música especialmente clásica y ópera, algo contemporánea como Fito o Maná, pero los ochenta son su referente.

Ha viajado mucho por razones de trabajo y visitado países en circunstancias muy complicadas. A pesar de los años en política, esta mujer luchadora conserva toda la vitalidad y fuerza cada vez que afronta un nuevo reto. Y a pesar del tiempo que le come su vida pública, reserva siempre momentos para la familia y para los amigos, con los que disfruta de todos los rincones de Avilés.