Los partidos plantean una plataforma digital y menos trabas para el comercio

Ciudadanos mantuvo ayer un encuentro con directivos de la Ucayc. / MARIETA
Ciudadanos mantuvo ayer un encuentro con directivos de la Ucayc. / MARIETA

Es una de las propuestas que comparten en sus programas, como la bajada del alquiler de locales nuevos o agilizar trámites administrativos

ALEJANDRO L. JAMBRINA AVILÉS.

Todos los partidos políticos que optan a gobernar en Avilés tras las elecciones del próximo domingo tienen una cosa clara: el comercio es el motor fundamental de la ciudad y hay que hacerlo crecer. Lo cierto es que solo en los últimos seis años la ciudad ha perdido un importante número de empresas del sector, hasta doscientas pasando de las 1.967 que se contabilizaban en 2012 a las 1.769 censadas en 2018, lo que supone un descenso del 10,1% que afecta directamente al comercio, al transporte y la hostelería. No hay más que pasear por algunas calles para darse cuenta de la realidad.

Estos datos se traducen en que la ciudad ha perdió cerca de setecientos puestos de trabajo en los últimos diez años, pasando de 5.445 personas ocupadas en el año 2008, hasta los 4.771 trabajadores del segundo semestre del pasado año.

Este es un mal que se debe combatir y para lograr este objetivo los partidos han ido proponiendo diferentes medidas a lo largo de las últimas semanas, algunos como Ciudadanos y PP, ayer mismo. La mayoría de ellos entienden que la sociedad ha cambiado en los últimos años, así como los hábitos de consumo que cada vez hacen crecer el comercio digital. Por ello, los candidatos coinciden en crear una gran plataforma digital en la que los comercios de la localidad tengan un espacio de venta y promoción. «Una gran tienda de tiendas gestionada y coordinada por el propio Ayuntamiento», destacó ayer la candidata del PP a la alcaldía, Esther Llamazares, una idea en la que coincide con Ciudadanos, que plantea dividirla por barrios.

Otra de las propuestas en las que más se coincide durante la campaña es en propuestas para conseguir que se agilicen los trámites necesarios para abrir nuevos negocios en la ciudad. Algunos como UCIN plantean «que sea la propia administración la que se encargue directamente de recabar todos los informes necesarios para tramitar las licencias nuevas, liberando a los comerciantes de este tedioso trámite». En esta línea, Cambia Avilés propone la implantación de una ventanilla única «para simplificar los trámites administrativos que ahogan al pequeño comercio».

Los socialistas, encabezados por Mariví Monteserín, han centrado sus propuestas en las ayudas y el impulso económico a nuevos proyectos comerciales, facilitando el arrendamiento de locales sin actividad, a lo que Ciudadanos añade la posibilidad de liberalizar la normativa de reutilización de locales para poder darles nuevos usos. El PSOE también se ha decantado por ofrecer préstamos participativos a quienes alquilen un espacio comercial que no tenga ninguna actividad y piensan «fomentar la transferencia de establecimientos que cierren por jubilación a nuevos emprendedores jóvenes formados en La Curtidora», destacan.

Emprender tiene premio

De los emprendedores también se acuerdan en Vox, que tienen claro que hacen falta nuevos programas de formación destinado a emprendedores en acuerdos con universidades y empresas. El equipo dirigido por Arancha Martínez Riola también apuesta por una nueva zona azul en la que los primeros 90 minutos sean gratuitos, «con el fin de potenciar el comercio de proximidad facilitando el aparcamiento en la zona centro, que ahora es intransitable», han defendido durante su campaña.

Ciudadanos pone su mirada fuera de la villa. La formación naranja apuesta firmemente por un proyecto de promoción del comercio local fuera de Avilés, «con campañas específicas que den una buena imagen de nosotros y atraigan a los de fuera». También consideran necesario fomentar el comercio a pie de calle «implantando más mercados gastronómicos especializados y gourmet».

Ganemos, por su parte, prioriza las ayudas a los comercios pequeños para luchar contra las grandes superficies «mediante una serie de medidas fiscales para promoción del pequeño comercio con ventajas en las tasas del agua, basuras, etc». Favorecer los productos de cercanía, comercios a granel y productos ecológicos, así como promocionar las cooperativas locales de economía social, solidaria o de inserción son otras de sus propuestas más sociales.