«Con el tiempo vas a la esencia y quitas los adornos»

«Con el tiempo            vas a la esencia y quitas los adornos»

La firma de Mariví Monteserín nunca fue la típica de la infancia con el nombre y primer apellido o los dos apellidos con un simple trazo rodeándola, pero aún así cuando llegó al Ayuntamiento como concejala con tan solo 23 años en 1983 la firma incluía su nombre y primer apellido aunque no completamente legible. Se fue simplificando a medida que fue utilizándola. En aquellos años se firmaban todos los documentos, ahora la firma electrónica y la e-administración evitan que el boli sea un apéndice de alcaldesa y concejales. «Supongo que es como todo en la vida, con el tiempo va a la esencia y quitas adornos», explica Monteserín sobre una firma en la que solo son legibles dos emes y una te.