El medio ambiente y las políticas sociales, epicentro del debate político

Alberto López-Asenjo, Eladio de la Concha, Álvaro Muñiz, José Carlos Fernández Sarasola, Juan Neira, Ana González, Yolanda Huergo y Aurelio Martín, frente a sus atriles al inicio del debate celebrado ayer en Canal 10. / ARNALDO GARCÍA

Los candidatos a la Alcaldía de los principales partidos coincidieron en la necesidad de apostar por el sector de la innovación

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Los candidatos a la Alcaldía de Gijón de los siete partidos que ya cuentan con algún tipo de representación institucional (Foro, PSOE, Podemos-Equo, PP, IU, Ciudadanos y Vox) confrontaron ayer sus programas en un debate en directo frente a las cámaras de Canal 10, la televisión de EL COMERCIO. Frente a acuerdos como la necesidad de apostar por la innovación y el talento, apoyar el empleo juvenil y desarrollar sectores como la economía relacionada con el mar, chocaron en cuestiones como la lucha contra la contaminación, la forma en el que se deben articular las ayudas sociales, la fiscalidad e incluso el modelo educativo.

Más noticias

La primera polémica surgió cuando ya en el primero de los tres bloques en los que se dividió el debate, Eladio de la Concha (Vox) señaló en relación a los controles medioambientales sobre las empresas que «no podemos ser los talibanes del ecologismo», matizando después que «no es que no debamos contemplar esas medidas, pero tampoco tenemos por qué ser el 'top' en su aplicación. Competimos con países que no respetan los mismos niveles que se ponen en España y Europa. Y si se va Arcelor causaría un daño enorme». La respuesta más directa se la dio Aurelio Martín (IU), quien tras reclamar del Ayuntamiento «que lidere la defensa de Arcelor en lo que respecta al precio de la energía» e indicar que su partido se opone por ejemplo «a la descarbonización exprés, sobre todo sin alternativas reales», añadió que «queremos que las empresas de aquí se parezcan a las europeas y no a las del tercer mundo, que tienen barra libre».

Ana González (PSOE) destacó que «no se trata de que rebajemos las exigencias, sino de que las aumentemos en todo el planeta. Por eso le pedimos a la UE que ponga aranceles medioambientales». Alberto López-Asenjo (PP) afirmó que «las industrias sostenibles siempre van a ser viables» y recurrió a una cita del exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para advertir de que «no podemos buscar un plan B, porque no tenemos un planeta B».

Yolanda Huergo (Podemos) pidió «tener cuidado con la falsa dicotomía entre empleo y medio ambiente. Cuando hablamos de salud hablamos de cosas serias y lo que hay que pedir a la industria es que invierta en eso parte de sus beneficios». Y Álvaro Muñiz (Foro) planteó conjugar ambas preocupaciones a través de la creación de una Concejalía de Sostenibilidad y Desarrollo Empresarial.

También la contaminación marina salió a escena durante esta parte del debate, con José Carlos Fernández Sarasola (Cs) reclamando «llegar a un acuerdo con los vecinos para poner en servicio ya la depuradora de la zona este». También Aurelio Martín pidió su entrada en funcionamiento mientras se espera por la sentencia definitiva y llamó la atención sobre el hecho de que «en la zona oeste también hay casas, y hay depuradora». Álvaro Muñiz -quien aprovechó para recordar que «yo vivo frente a la playa desde que tenía dos años, nací, crecí y desarrollé mi actividad profesional en Gijón y la conozco»- matizó que los problemas «puntuales» de suciedad en la playa «no son solo por la depuradora, sino porque, como todos sabemos, en Gijón llueve de otra manera. Pero la calidad de las aguas de San Lorenzo es excelente».

En el segundo bloque fueron las políticas sociales las que se colocaron en el centro de las divergencias. Alberto López-Asenjo se mostró partidario de «desarrollar elementos de complemento de renta», Yolanda Huergo defendió la renta social «pese a que necesita mejoras», Sarasola pidió huir de «ayudas asistencialistas» y pidió unirlas a «itinerarios de inclusión sociolaboral», mientras Muñiz lamentó «que únicamente se considere solidarios a los partidos de la izquierda», defendiendo el trabajo de su partido «por ayudar a las personas, pero buscando recorridos para conseguir su emancipación, inclusión y empleabilidad».

«Un efecto llamada»

De la Concha consideró que «cada vez se nota más la fractura entre la gente que trabaja y la que vive de la subvención» y llegó a afirmar que «Gijón aparece en páginas web para que la gente venga aquí a buscar ayudas». Una afirmación que Yolanda Huergo calificó de «peligrosa y poco justificada». Aurelio Martín, por su parte, negó la existencia de «un efecto llamada» y defendió que su partido «no quiere que haya gente que viva de la sopa boba, sino programas de inserción. Pero tampoco se puede dejar a nadie atrás». También preguntó al candidato de Vox si su preocupación por las ayudas públicas «incluye pedir a la banca que devuelva los 60.000 millones del rescate», a lo que el interpelado replicó que «como abogado soy un martirio de la banca, a la que demando continuamente. Pero fueron las cajas regidas por políticos las que tuvieron ese problema». López-Asenjo salió en defensa del sector bancario destacando «el gran esfuerzo que hacen en responsabilidad social corporativa».

En materia económica, Álvaro Muñiz defendió el aumento de ingresos corrientes del Ayuntamiento a pesar de la congelación fiscal, al tiempo que Ana González criticaba un descenso de la deuda «a costa de no ejecutar los presupuestos y endeudarse con los vecinos, que esperan por 81 millones de euros del plan de fachadas».

En el último bloque, el debate sobre educación dio pie a alguno de los enfrentamientos más intensos. Después de que Eladio de la Concha manifestara su rechazo al «adoctrinamiento de los alumnos», Ana González le preguntó si con ello se refería «a hablar, como hago yo con los míos, del asesinato de Lorca o de Carmen Laforet, Martín Gaite y Gloria Fuertes». «Si solo les explica eso, sí está adoctrinando. ¿Les explica quién incendió la catedral de Oviedo?», replicó el candidato de Vox, a lo que la socialista respondió: «Soy profesora de Lengua y Literatura». De la Concha no se rindió: «Pues se le habrá olvidado decirles quién quemaba los archivos y las universidades». No fue su único choque. En otro momento, el representante de Vox afirmó que «el número de varones transeúntes que acuden a entidades sociales triplica al de mujeres. Si vamos a políticas de igualdad, habrá que igualar ahí». González respondió que «las mujeres usamos más los servicios sociales, porque nuestras condiciones de vida son peores. Lo que usamos menos es el albergue, que es diferente». De la Concha defendió que su partido «es el que mayores penas pide para los maltratadores, frente a quienes se oponen a la prisión permanente revisable». «Ustedes todo lo intentan resolver con cárcel y armas de fuego», le respondió Aurelio Martín.

Temas

Gijón