«Lo primero que vamos a poner en marcha es un plan para los barrios»

La candidata socialista posa en las 'Letronas' y en uno de los bancos de los Jardines de la Reina. / J. SIMAL
La candidata socialista posa en las 'Letronas' y en uno de los bancos de los Jardines de la Reina. / J. SIMAL

«Con Foro ha habido una obsesión por liquidar deuda con los bancos generando otra con los vecinos y vecinas de 500 millones»

MARCOS MORO GIJÓN.

Ana González (Oviedo, 1963) es consciente de que el viento sopla a su favor en estas elecciones municipales por la ola del triunfo de Pedro Sánchez en las generales. Asegura que quiere ser una alcaldesa activista a pie de calle siguiendo el ejemplo de Paz Fernández Felgueroso.

-¿Se ve ya de alcaldesa?

-No me veo de alcaldesa, pero quiero verme de alcaldesa. Soy consciente de que todavía tengo que pelear hasta el día último de la campaña. El cuento de la lechera cuando era niña me obsesionaba mucho. Castillos en el aire no quiero, quiero realidades. Creo que una buena alcaldesa debe caracterizarse por la humildad personal. Ahora bien, sin duda alguna, las perspectivas electorales son buenas.

-¿Considera que la proximidad de las generales la beneficia?

-Creo que sí, porque con los discursos políticos que ha habido lo que está claro es que la decisión es muy importante entre dos modelos. Hay un modelo que es hacia adelante desde una perspectiva de derechos y libertades, y hay otro modelo que es de involución y hacia un atrás que conocemos. Hay quien quiere borrar de un plumazo los 40 años de democracia y volver a una España que yo siempre he definido en blanco y negro. Hay ciertas cosas que por mucho que yo quiera captar votos sería incapaz de decir, sin embargo otros partidos no tuvieron problema.

-¿Se puede ser alcaldesa de Gijón sin haber nacido, haberse criado ni vivido un número significativo de años en la ciudad?

-Es verdad que yo no nací en Gijón y que nací en Oviedo. Eso es innegable. También es verdad que llevo 30 años sin vivir en Oviedo a pesar de lo que dicen de mí. Casi siempre he vivido donde he trabajado como profesora de instituto. En el 2011 hice una apuesta personal pedida por el PSOE que yo acepté con orgullo. Adquirí un compromiso, que fue venirme a Gijón, y de hecho ya fui concejala y a mí ya me han votado mis vecinos y vecinas. Es verdad que tenía una singularidad que me obligaba a estar presente en el concejo de Siero por mi situación de madre y el cumplimiento de mis responsabilidades familiares. Todo el mundo lo ha sabido. Claro que las cosas cambian, los hijos e hijas crecen y mi situación es distinta y yo vivo ahora en Gijón. ¿Es poco tiempo? No lo sé, pero no tengo claro que sea el indicador para trabajar por una ciudad. Creo que el nacimiento no te hace ni bueno ni malo ni el número de años de empadronamiento. Aproximadamente el 40% de la población de Gijón no es originaria de Gijón. ¿Nos tienen que echar entonces a todos? Por lo tanto, ¿molesto yo o molestamos todas las personas que no somos de Gijón?

-Contéstese usted.

-Si te coges los orígenes de los que están en el Ayuntamiento y de los que quieren venir es muy interesante porque demuestran la diversidad que tiene Gijón. La ciudad tiene identidad, pero un elemento definidor suyo es el acogimiento. Es una ciudad acogedora. Seguro que está ligado con el mar, con el dinamismo y la propia historia industrial. ¿De verdad quieren perder eso y quieren un Gijón excluyente que ponga una barrera en la 'Y'? Pues aunque pusieran una frontera en la 'Y' habrá mucha gente que saltaremos ese muro y vendremos a Gijón. Me considero una privilegiada porque he podido elegir dónde vivir y he decidido comprometerme con la ciudad que me ha acogido.

Entre la calle y el despacho

-¿Será una alcaldesa activista?

-Sí, es inevitable, soy activista. El modelo que me viene a la cabeza es Paz Fernández Felgueroso. Pocas alcaldesas ha habido más activistas, que no voceras, que ella. Quiero ser una persona que se levanta temprano por la mañana pensando solo en el bienestar de los vecinos y vecinas. Quiero ser una persona que dedique sus tardes a ir a los múltiples actos que se organizan sin disculpar la ausencia. Creo que el día tiene muchas horas y una alcaldesa tiene que mostrar el apoyo con su presencia. Pero para llegar a eso también hace falta despacho y pensar y trabajar conjuntamente con el equipo de gobierno.

-Si la izquierda vuelve a ser mayoritaria después del 26-M, ¿qué tiene que hacer para no repetir los errores de este mandato?

-Eso tienen que planteárselo otros partidos y nosotros colaboraremos para que lo hagan. Pero la decisión de que el gobierno fuera de Foro no fue del PSOE ni en la toma de posesión ni cuando hubo posibilidad de una moción de censura.

-La candidata de Podemos ya ha dicho que el escenario es distinto a 2015 y que ya no vetarían de mano a un candidato socialista si es la fuerza más votada de la izquierda.

-Creo que ahí tiene razón Yolanda (Huergo) y lo he dicho varias veces: cada mandato es un inicio. Eso no significa negar lo que pasó ni borrar que Foro ha gobernado gracias a Podemos. Pero también es verdad que después del 26-M empezamos un nuevo camino y una nueva posibilidad y tenemos que explorarla. El objetivo es una buena exploración conjunta.

-Hay dirigentes locales de Podemos que han interpretado su triunfo en las primarias como la llegada de un nuevo PSOE que ha dado la espalda al 'javierismo' y al 'arecismo'.

-Soy una militante tardía y no reniego de nada de la historia de mi partido porque es un error. Me siento muy orgullosa del PSOE. Ello indistintamente de que en un momento dado no haya estado apoyando una posición concreta, porque cuando tú defiendes los modelos sociales democráticos tienes que defender que tu partido sea realmente democrático. Es más, estoy muy agradecida a Javier Fernández ya que a él le debo el haber sido consejera. Con Tini Areces trabajé siete años como técnica, sin estar afiliada aún al PSOE, en el Instituto Asturiano de la Mujer.

-Qué tres primeras medidas pretende aplicar si se hace con el bastón de mando de la ciudad.

-Lo primero será un plan de barrios. Me preocupa la dejadez y el pasotismo que ha habido. Va a haber un plan 'renove' de infraestructuras deportivas, hay que intervenir en los centros integrados y tenemos que comprar libros. Soy consciente de que es dinero, pero sin duda es un objetivo para el primer año de mandato. La segunda medida tiene que ver con el Ayuntamiento como ese motor que tiene que impulsar las políticas públicas. Planteamos una reestructuración real de sus estructuras unida a la modernización tecnológica. Hay que pensar en el futuro y no dejarte comer por el día a día, que es lo que se hace ahora. Una tercera pata tiene que ver con la política social. Hay que cambiarla radicalmente. No vale el asistencialismo porque es la palabra moderna para la caridad. Una administración progresista tiene que garantizar que los servicios sociales sean como una red para evitar el desplome. Eso significa intervención y prevenir también que no se haga un camino hacia la exclusión.

IBI para ricos

-¿Puede avanzar algo sobre sus planes sobre fiscalidad?

-No veo mal el IBI para ricos. Tengo claro que tenemos que seguir siendo una ciudad con una fiscalidad media y que van a pagar más los que más tienen. Lo digo con absoluta sinceridad. Creo que la fiscalidad es un sistema para la redistribución y vamos a redistribuir. Es verdad que lo primero que vamos a hacer va a ser gastar y ya sé que tiene connotaciones negativas. ¿Pero es malo gastar en arreglar las aceras y la calles de los barrios?

-¿Se endeudarán para ese gasto?

-Lo que tengo claro es que ahora mismo no se ha ejecutado nunca el presupuesto y se ha ido quitando dinero a las inversiones, a la política social. Gracias a Foro el presupuesto municipal es menor que cuando llegaron. Y ponerse una medalla por eso..., tela marinera. Otra reflexión. No teníamos una gran deuda. Era mentira. Teníamos 190 millones y la han bajado a 120. ¿De verdad que nos pesaba tanto? Ha habido una obsesión por liquidar la deuda con los bancos generando deuda con los vecinos y vecinas, con Gijón, de 500 millones. No va a ser mi política. Esto no significa ni ser manirrota ni pensar en una deuda infinita. Significa pensar en las necesidades de Gijón y buscar los recursos necesarios para invertir.

-¿Qué ventajas puede tener para una ciudad como Gijón volver a tener al mismo partido gobernando en las administraciones local, asturiana y española?

-La comunicación y el propio lenguaje es más fácil. Tengo que hacer menos esfuerzos para convencer porque el modelo es común. Jugando con esa idea llevamos en nuestro programa la duplicación de las plazas de 0 a 3 y el aumento de la oferta de FP con dos centros integrados más especializados.

-¿El Festival Arcu Atlánticu desaparecerá si usted es regidora?

-Hay que reordenar toda la oferta cultural y se pueden caer algunas cosas porque vamos a hacer otra propuesta. Con Foro se ha confundido la cultura con el ocio y el consumo. No estamos por ese modelo ni tampoco porque se jalone el año con ciertos acontecimientos.

-¿Cómo se puede combatir el escepticismo respecto al plan de vías?

-No puedo combatirlo, porque necesita pruebas. De todas maneras, hay pruebas que son las licitaciones del metrotrén. Y garantizo también que no me voy a cortar un pelo ni con la comunidad autónoma ni con el Estado a la hora de exigir el desarrollo de ese proyecto, aunque tengo plena confianza en el cumplimiento y el compromiso del Gobierno de Pedro Sánchez.

-¿Cómo piensa desbloquear el programa de ayuda a la rehabilitación de fachadas?

-Voy a desatascarlo. Tengo que estudiar las fórmulas. El problema es que se deben 81 millones entre lo que no se ha pagado y se ha hecho y lo que está sin resolver. No se puede asumir eso de golpe y porrazo.

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