«Si algo sé es gestionar proyectos, me pagaron 26 años y muy bien por ello»

Wenceslao López, candidato a la Alcaldía por el PSOE, ayer, en el Ayuntamiento./ALEX PIÑA
Wenceslao López, candidato a la Alcaldía por el PSOE, ayer, en el Ayuntamiento. / ALEX PIÑA

El candidato socialista dice que «en una crisis larga como esta, lo primero» son las personas y que los impuestos no se cobran solo «para hacer obras»

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOVIEDO.

A Wenceslao López (Oviedo, 1948) le cuesta separar la campaña de la Alcaldía y compatibilizar ambas «es muy complicado», dice. Evita concretar cualquier posible pacto. Aspira a gobernar «en solitario» para poder «dedicarse a construir» después de cuatro años «arreglando los pufos del PP» con una mano y sujetando el gobierno con la otra. Aunque jubilado, apela a su experiencia laboral en la multinacional IBM como arquitecto de sistemas para defender su capacidad de gestión municipal.

-Aquí está cuatro años después, ¿por qué se presenta otra vez?

-Por las mismas razones que hace cuatro años, por Oviedo y por su futuro. Hay proyectos muy importantes que quiero dejarlos consolidados, seguros. Proyectos muy diferentes a los de la época del PP, que eran grandes contenedores que solo servían para generar pufos.

-Habla de La Vega y El Cristo.

-Proyectos únicos, que Oviedo no va a tener otra oportunidad como esta, para crecer hacia dentro. 45 hectáreas decisivas para el futuro.

-¿Y por qué deberían de votarle?

-Estamos hablando de lo público. Lo público exige decencia. Una decencia que es respetar las leyes, su gestión y escuchar a la gente, porque la ciudad es de todos no de unos pocos.

-La mayoría progresista, que dice que existe en Oviedo, desapareció el 28-A. PP,Ciudadanos y Vox sumaron el 53% de los votos.

-Espero que esa mayoría de progreso, que siempre he dicho que hay en Oviedo, salga a la calle y vote. De ellos depende ganar o perder. Somos más, muchos más, y no puede ganarnos la derecha, que básicamente está en el anillo central de Oviedo.

-De quitar el IBI diferenciado ni habla.

-Hasta ahí podíamos llegar. Un sistema fiscal tiene que ser progresivo. Tiene que pagar menos quien menos tiene y tiene que recibir más quienes menos tienen. Los impuestos no son solo para pagar obras.

-La gestión de estos cuatro años ha dejado un remanente estructural de casi 40 millones.

-Lo he dicho una y mil veces, tenemos un Ayuntamiento con una capacidad muy limitada. La derecha, en sus 24 años, ha destruido una parte que es visible, que se puede palpar, que está ahí: Calatrava, Villa Magdalena, Loma del Canto, el Tartiere, el Auditorio... 270 millones de euros despilfarrados. Conviene tenerlo claro. Son cosas que la ciudadanía debe saber para que no vuelva a pasar. Lo del PP a nivel nacional, que un partido haya ganado elecciones de forma corrupta, con fondos públicos...; en Oviedo es paradigmático cómo ha ocurrido eso a nivel municipal.

-¿Y la que no se ve?

-Que ha destruido el Ayuntamiento por dentro. Primero, reduciendo personal y haciendo imposible recuperar el empleo con la tasa de reposición. Y, además, ha destruido el conocimiento. El saber de la gestión. El personal temporal cuando aprende, se va.

-Un programa con 550 medidas y 48 páginas...

-Podrían ser muchas más.

-No ha hecho muchas de las 447 del programa anterior.

-Por supuesto, pero eso es un registro de las demandas y necesidades que la ciudadanía nos ha trasladado, de lo que los hombres y mujeres de Oviedo desean. Luego eso hay que transformarlo en planes e inversiones. Voy a hacer un plan a cuatro años con todo el rigor.

-¿Será capaz? Ha habido muchos problemas con los presupuestos anuales...

-Es imprescindible planificar y lo voy a hacer. Si de algo sé, es de gestionar proyectos. Me han pagado 26 años y muy bien por hacerlo y no una empresa de la esquina, sino la más importante multinacional.

-La primera medida del acuerdo de gobierno decía: «El transporte público como motor del cambio». Esos cambios van a llegar en agosto. ¿Es un fracaso?

-No, es una frustración, porque algo que calculabas que te iba a llevar dos años ha necesitado más de cuatro. Y vuelvo a la deuda invisible. El PP había hecho cambios en el contrato sin haberlo modificado, lo que nos obligó a tramitarlos todos.

-Parece que la campaña solo tiene tres temas: La Vega, El Cristo y el área central.

-Esos son los temas que se sacan, pero en el fondo, lo que se está decidiendo es, si se quiere volver al pasado, a la forma de gestión de los 24 años anteriores o si se quiere seguir avanzando en lo que se ha iniciado estos cuatro años. Un Ayuntamiento que ha puesto por delante a las personas, que es lo que hay que hacer cuando estamos en un ciclo de crisis larga como ahora.

-¿Necesita Oviedo una ley de capitalidad?

-Los que la proponen deberían de decir qué le falta a Oviedo como capital. El argumento de las inversiones... El Principado ha hecho cosas como el Arqueológico, el Archivo, el Bellas Artes, el Hospital, la AS-II. Son equipamientos supermillonarios. Si me pregunta si creo que el Principado debe invertir más en Oviedo, eso, sí, siempre, infinito. Oviedo tiene que seguir siendo una ciudad colaborativa.

-En El Cristo, ¿la Universidad?

-La dispersión de campus no permite aprovechar sinergias ni economías de escala. Eso está claro. Queremos que Los Catalanes, Llamaquique o la Escuela de Minas estén allí y, además, coincide con lo que quiere la Universidad en su plan estratégico.

-¿Quién debe liderar la transformación de La Vega?

-El Ayuntamiento, sin duda, pero debemos buscar e integrar a diferentes instituciones. Debe de estar la administración del Estado, la comunidad autónoma, la Universidad y el sector privado, por supuesto, que tiene mucho que decir.

-¿Una sociedad mixta?

-Habrá que construir un órgano, una forma de colaboración para un proyecto que es a largo recorrido y en el que hay competencias que el Ayuntamiento no tiene legalmente.

-¿Oviedo se 'está cayendo'?

-Si alguien lo ve caer, que avise. Tiene un problema gravísimo. Oviedo está mucho mejor que hace cuatro años y no lo digo yo. Había tres equipos de mantenimiento de aceras y ahora hay cinco; los barrios, a los que el PP había quitado la limpieza, se baldean y se friegan de nuevo...

-Pero hay quejas.

-La derecha se puso unas gafas negras hace cuatro años. Les gustaría ver Oviedo gobernado por la derecha. El problema, lo tienen ellos, no Oviedo. Si una farola está podre y a punto de caer, tengo que cambiarla, lo siento mucho, aunque la haya puesto Gabino. Esa gente puede preguntar a Gabino o a Caunedo por qué está podre la farola.

-¿Es el Ayuntamiento un obstáculo para la iniciativa privada?

-Es curiosísimo que los candidatos que defienden lo privado ante lo público, que defienden el liberalismo, el liberalismo salvaje, son los que dicen que el sector privado está mal por culpa del Ayuntamiento, que es sector público. Y, además, de uno que está gestionado por empresas privadas en su mayoría y a las que les hemos ampliado los contratos.

-Pero no se llevan bien con ninguna. Tienen pleitos con TUA, con Aqualia por el agua...

-Los contratos, ojo, son para cumplirlos. Si antes, Gabino y Caunedo contrataban servicios con empreas y miraban para otro lado es que había un problema gravísimo.

-Apuesta por reforzar los controles sobre las contratistas...

-Es que es nuestra obligación exigir que se cumplen al cien por cien y no me temblará la mano. Nunca.

-¿Remunicipalizaría algún servicio como proponen Somos o IU?

-Yo defiendo los servicios públicos prestados desde lo público, pero en cada caso habría que evaluarlo. Mirar los costes de la inversión, del inmovilizado y, al mismo tiempo, revisar la relación coste-beneficio y la eficiencia, si el Ayuntamiento puede ahorrar dinero sin perder nivel y calidad de servicio.

-¿Le gusta el Bulevar?

-Pues claro. Fui el primero en decir que tenía que llegar de La Monxina a la Cruz Roja. He luchado para que en este proyecto se incluyese una vía hacia el polígono del Espíritu Santo, algo que no estaba previsto.

-Uno de los problemas de la ciudades como Oviedo es el agotamiento del comercio como motor por la competencia de internet.

-Es un problema que se comenzó a gestar hace más de 30 años con el auge de las grandes superficies. Una de las fortalezas de Oviedo, el comercio, ha ido perdiendo potencia. Hay que impulsar un plan estratégico, crear tejido, colaborar. Me comprometo a que el Ayuntamiento ponga en marcha mecanismo de integración de servicios comunes para los pequeños comercios: rutas virtuales, comercio virtual, herramientas. Y crear un consejo sectorial de comercio...

-Si es alcalde no le va a quedar tiempo para tantos consejos: el Social, el de Medioambiente...

-Claro que me va a quedar, porque ya no tendré esos pufos a los que tuve que dedicar miles de horas. Me dedicaré solo a construir el Oviedo del futuro.

-Nada para el Naranco...

-Con el Naranco tengo una espina clavada. No he podido dedicarle el tiempo que necesita. Tenemos el compromiso verbal del Principado para ceder el Pevidal y ahora pienso ejecutarlo. Hay que recuperarlo, sanearlo, porque está destrozado; mejorar la accesibilidad a las joyas del Prerrománico, a las que no estamos sacando todo el rendimiento. Contar con el Principado y el Estado para potenciar su valor...

-Eso ya existe, se llama Plan del Prerrománico...

-Lo que se trata es de actuar. No solo sobre los monumentos, hacer el entorno mucho más atractivo.

-¿Con quién le gustaría pactar?

-El objetivo es ganar las elecciones. Es lo que me dice la gente por la calle: «A ver si ganas y puedes gobernar solo». Si sucede, fantástico; sino tendré que llegar a acuerdos. Siempre lo he hecho. En La Vega llegamos a uno con un gobierno del PP, que ahora toma forma con uno del PSOE; en la Ronda Norte, lo mismo, convencimos a Fomento con el PP de que había que hacer un nuevo proyecto y ahora tenemos el compromiso de que la ejecutaría el ministerio. Algún mérito tendré.

-¿Y que valoración hace de estos cuatro años?

-Ha sido complicado, era un acuerdo inédito en Oviedo y en España y nos falta cultura de colaboración. Ha sido difícil, pero hemos llegado al final con el objetivo cumplido: evitar que volvieran las políticas regresivas del PP.

-Y ha ido a peor estos meses...

-Era lo previsible. Todavía hoy la candidata de Somos dice que si llevo tantas propuestas en el programa es porque la FSA no ha hecho nada. Para mí, son chistes.

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