«A Oviedo no lo pueden gobernar ni el Partido Popular ni la FSA»

Ana Taboada, bajo el paraguas, en la plaza de El Fontán, aspira a seguir trabajando por un Oviedo «diverso». / ALEX PIÑA
Ana Taboada, bajo el paraguas, en la plaza de El Fontán, aspira a seguir trabajando por un Oviedo «diverso». / ALEX PIÑA

La candidata de Somos advierte de que si la derecha elimina el 'IBI para ricos' recortarán servicios «gobernando para los de siempre»

ALBERTO ARCE OVIEDO.

A la abogada Ana Taboada (Oviedo, 1972) le preocupa lo que pueda pasar el 26 de mayo. Sale «a por todas» y por la «mayoría social», pero la posibilidad de que el PSOE llegue a sumar con Ciudadanos podría llegar a nublar el horizonte político que maneja Somos. Lo tiene claro, rechaza cualquier pacto con «Vox, PP, Ciudadanos o Foro», pero también el «intervencionismo» de la FSA. Por eso, llama a votar con «ilusión» y no «con miedo», como dice que ocurrió en las generales, para poder continuar cuatro años más en la senda del «cambio» y del municipalismo independiente.

-Aquí sigue cuatro años después, ¿se queda por trabajo o por placer?

-Tengo la suerte de tener un trabajo muy gratificante. Cuando consigues sacar adelante los desayunos en los colegios, la eliminación de las listas de espera en educación o mejorar la gestión del albergue de animales, y sanear, además, las cuentas del Ayuntamiento e incrementar el gasto social... el trabajo en este caso es un placer.

-Pero han quedado flecos...

-Hemos sentado las bases del Oviedo que viene. Cuando llegamos a este Ayuntamiento no había ni un solo proyecto en el cajón. Lo más significativo que recuerdo del mandato de Caunedo es que cambió las cortinas del salón de plenos. Ahora hemos generado un proyecto para el Bulevar, un concurso de ideas para El Cristo, hemos avanzado en La Vega, y tenemos en marcha el Plan Especial del Naranco, el Plan General, que incrementará la vivienda pública, y el de Movilidad.

-¿Diría que el Bulevar de Santullano se ha quedado a medias?

-La calle del Bulevar dejó de ser autopista en 2006 y el PP no hizo nada en diez años. En un mandato hemos conseguido fondos europeos y todo ello ha salido a través de un proceso de consulta a los vecinos de Oviedo. Ahora solo queda la licitación. Generará más de mil puestos de trabajo. Es la transformación urbana más importante a una capital de provincia en España ahora mismo y es una actuación que se hace sin ningún tipo de especulación. No es un Calatrava. Es la sutura a la herida de los barrios de Pumarín, Teatinos y Ventanielles.

-El proyecto que hay hoy no es el mismo que ganó el concurso de ideas, ¿se están conformando con poco?

-Es el mismo, es el desarrollo de una idea que fue objeto de evaluación por parte de técnicos municipales, autonómicos y colegios profesionales. En su momento se adjudicó a la mejor idea, pero con el tiempo se ha ido ajustando a las bases. La idea inicial no recogía ni el colector ni la rotonda que la FSA nos quiso imponer. Eso generó cambios y retrasos. El concepto del proyecto es el mismo.

-¿Y por qué tanto revuelo?

-Lo han puesto en tela de juicio porque no hay ninguna intervención especulativa en todo esto. A muchos no les interesa porque no hay mucho hormigón por medio ni losas.

-Vox podría entrar en el Ayuntamiento, ¿una mujer feminista y republicana tendrán enfrente?

-Hemos dado los pasos para abrir a Oviedo a la modernidad y la diversidad. Tenemos que seguir adelante con este proyecto progresista y de futuro. Vox quitará votos al Partido Popular, pero su discurso da cuenta del desconocimiento que tienen de este Ayuntamiento. La eliminación del IBI a las familias numerosas, por ejemplo, es ilegal. La rebaja en el IBI a las familias numerosas está puesta ya en el tipo máximo, al 50% y al 70%. La derecha está utilizando 'fake news' para llegar al poder, pero van a seguir gobernando para los mismos de siempre.

-¿Para quién gobiernan ustedes?

-Para la gente que madruga y quiere llegar a fin de mes, para los jóvenes que quieren quedarse a estudiar o a trabajar y tener un futuro, y para que los mayores puedan vivir de forma tranquila y segura en la ciudad. Cuando la derecha habla de eliminar el IBI para ricos, que en realidad es para el Corte Inglés, Carrefour y los que tienen una propiedad de más de un millón de euros, no dice de dónde van a recortar para seguir manteniendo los servicios públicos.

-Entonces, ¿para quién pretende gobernar el resto?

-Todos esos que ahora vienen a defender al comercio y a los autónomos lo que traen en su programa es montar chiringuitos y externalizar servicios. Esos mismos son los que defienden la uberización de la economía.

-Aun así, el pequeño comercio está cayendo en picado.

-Nuestra medida de insuflar cinco millones de euros para el pequeño comercio a través de políticas de alianzas, es una política real y de hechos concretos que va a fortalecer el pequeño comercio.

-Han cargado con dureza contra el PSOE, ¿volverían a cederle la Alcaldía a López?

-Nosotros salimos a sacar el número suficiente de votos para gobernar con libertad. Eso supondría una holgura suficiente para desarrollar los proyectos que no hemos podido desarrollar. Ahora bien, tengo muy claro que yo no voy a pactar con Vox, PP, Ciudadanos o Foro. Nuestra línea es que no gobierne ni el Partido Popular ni la FSA.

-Ayer mismo exigían a Pedro Sánchez la devolución de La Vega.

-Es curioso. Nunca hubo tantos avances con La Vega como durante este mandato, pero con la llegada de Pedro Sánchez todo se ha ralentizado. Antes de que termine el mandato debe haber algún tipo de acuerdo de cesión de todo el ámbito público. No se entendería de otra manera.

-Quedan siete días...

-Sí.

-¿Son verdaderamente comparables los casos de La Vega y la Fábrica de Gas?

-Sí. La negociación de la Fábrica de Gas es exitosa. Con La Vega, sin embargo, lo que tenemos es una hoja de ruta llamada protocolo. La Vega no se debe resolver en Defensa, sino en Ferraz.

-¿Los resultados de las elecciones generales podrían pasarles factura y que el PSOE salga reforzado?

-En las generales la gente votó con miedo. En las municipales se vota a la política de cercanía. Nuestro trabajo político de estos cuatro años será respaldado.

-¿Temen una posible alianza entre Wenceslao López y Nacho Cuesta?

-Estoy preocupada. Cuesta no defiende lo público. Formando parte de la junta de dirección del Colegio de Abogados adjudicó a una empresa familiar una obra del propio colegio. ¿Qué no haría desde el Ayuntamiento? Es importante mantener las prioridades si queremos defender lo público y remunicipalizar todo aquello que hurtó el 'gabinismo'. Hemos demostrado que estamos ahorrando dinero al erario público y que podemos dedicar esos 5 millones de euros de recaudación a becas y empleo.

-¿La capitalidad apremia?

-Es fundamental. En Oviedo ha faltado valentía para tomar decisiones como con el caso del área metropolitana. Es una cuestión objetiva. Ahora mismo, el Principado está asumiendo el 30% de los servicios públicos que se están gestionando de manera delegada desde el Ayuntamiento. Desde la ayuda a domicilio hasta las escuelas infantiles. Hay una diferencia de 7 millones de euros al año.

-¿Les parecía igual de bien cuando Caunedo lo llevaba en su programa?

-Caunedo tenía muchas cosas en el programa que eran humo, pura infografía. Él nunca defendió Oviedo.

-¿Por qué Podemos no lleva la medida en su programa?

-Podemos Asturias tiene claro que la ley de capitalidad es tan necesaria como lo fue en Zaragoza.

-También estuvieron de acuerdo con el PP sobre el área central.

-A nosotros se nos dejó sobre la mesa un documento en el que se establecía la forma de tomar decisiones. Nosotros planteamos que eso tenía que ser revisado y que se debatiera. El Área Metropolitana tiene que ser plenamente municipalista y no ese invento del señor Lastra, que para lo único que sirve es para quitar competencias a Oviedo e interferir en la toma de decisiones de esta ciudad. Ha ocurrido en más ocasiones.

-Remunicipalización de servicios, ¿hasta dónde?

-Hasta donde nos permita la ley. Me parece absolutamente antidemocrático la privatización para varias generaciones de algo tan básico como el agua.

-¿Qué pretenden para el Naranco?

-Protección absoluta. El Plan Especial del Naranco va a apartar el tráfico de los monumentos y creará un parque de ocio con la compra de las cincuenta hectáreas del parque que tenemos en marcha. Por otra parte, no puede ser que el Prerrománico haya tenido en 36 años la misma inversión que el jabalí durante dos años.

-¿Un no rotundo a la Ronda Norte?

-Somos el único partido con una alternativa rápida y viable. La vía rápida de La Pixarra. Tunelar el Naranco sería meterse en una variante de Pajares a pequeña escala.

-En El Cristo sus rivales proponen concentrar la Universidad.

-Es muy interesante que la Universidad esté metida dentro de la ciudad. Esos campus apartados de la ciudad no generan vida ni desarrollo económico de la misma manera que podrían hacerlo si forman parte del entorno.

-¿Oviedo, ciudad de la Cultura?

-Sí, avanzamos en el plan del Prerrománico y toda la memoria histórica de esta ciudad, puede ser realizable durante el próximo mandato. Oviedo tiene infinitas posibilidades: la creación de espacios culturales en la Fábrica de Gas o en La Vega.

-¿Cómo potenciarán las fiestas?

-El año pasado hubo un San Mateo diverso. Seguimos apostando por conciertos en la Catedral y queremos que haya espacio para las familias y, cómo no, para la juventud. También debe haber espacios alternativos como las pistas de San Lázaro. Los chiringuitos forman parte de la identidad de las fiestas ovetenses y eso debe seguir abriéndose a más chiringuitos sociales y hosteleros a través de la libre concurrencia. La sociedad civil debe participar.

-Cuente su plan para el Oviedo Antiguo.

-La Fábrica de Gas, las peatonalizaciones, la puesta a punto de la muralla y la revitalización del comercio favorecerán que la zona deje de ser solo un monocultivo de bares. Además, con la propuesta de cuidadores de barrio no se seguirá dañando nuestro espacio público. No plantearemos ideas populistas como la de las luces led de Canteli.

-¿Este será su último mandato?

-Yo he firmado un código ético con una limitación de ocho años y una excepción de doce en supuesto de Alcaldía.

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