«El cine húngaro vive un buen momento, el futuro promete»

«El cine húngaro vive un buen momento, el futuro promete»
Gábor Kovács y Agi Pataki. / CAROLINA SANTOS

Los productores de 'One Day' presentan la película de Zsófia Szilágyi, que compite en la Sección Oficial y se adentra en la claustrofóbica vida de una mujer

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Está en un momento dulce. Su presencia en festivales internacionales es mucho más que notable, los premios acompañan, la crítica también e incluso en el país hay fondos, financiación con la que dar a luz películas. Hablamos del cine húngaro, representado en el FICX, por 'One Day', película dirigida por la debutante Zsófia Szilágyi, que plantea la historia de una madre de familia inmersa en una vida claustrofóbica. No es que pretenda ser una película feminista, pero sí denuncia esa común situación en muchos hogares del este y oeste que convierte a la mujer en el sustento de la casa, quien asume todo el peso del trabajo doméstico. «Este es un filme de mujeres, porque la directora, la productora ejecutiva y la protagonista lo son, pero es una película para todo el mundo», aclara Gábor Kovács, que es, junto a Agi Pataki, productor del filme.

Se hizo esta película, como recordaron sus productores, gracias a una de las ayudas que aportan las autoridades húngaras para directores noveles. Zsófia Szilágyi se hizo con 200.000 euros, a los que sumó otros incentivos fiscales para la producción de películas y se puso manos a la obra. Encontrar el reparto perfecto para dar vida a una familia que pretendía ser lo más real posible llevó mucho tiempo a la directora, que finalmente pudo afrontar un rodaje sin apenas exteriores para reducir costes. Eso sí, hizo del defecto virtud y logró crear una atmósfera opresiva y clave para transmitir la angustia de la protagonista.

«El cine húngaro está viviendo un buen momento, el futuro es prometedor», concluye Gábor Kovács, que subraya que ahora mismo «el sistema de decisión para dar ayudas es bastante abierto y generososo». Hay subvenciones, hay creatividad a raudales, el proceso de internacionalización es notable y los cineastas húngaros se suben a uno y otro palmarés. «Ya les estamos ganando a los rumanos», bromea el productor húngaro. La rivalidad existe con el vecino país, muy presente en los festivales internacionales como sucede con las películas hechas en territorio húngaro. «Es muy importante para nuestro cine que las películas se puedan pasar en festivales», concluyen los productores, que temen que las cosas puedan cambiar. «Todo depende de decisiones políticas y ahora hay quien piensa que el comité que selecciona las películas es demasaido liberal y cosmopolita», lamentan.