«Este es un festival de películas con alma»

Alejandro Díaz Castaño. / DAMIÁN ARIENZA
Alejandro Díaz Castaño. / DAMIÁN ARIENZA

Alejandro Díaz Castaño, Director del FICX: «Gracias a la UE el presupuesto ha aumentado, estamos por encima de los 900.000 euros, y la idea sería continuar creciendo»

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

El FICX ya está aquí. El viernes alza el telón y quedan por delante días de cine y alguna que otra noche de música y juerga con mil historias que contar, comentar y recordar. Alejandro Díaz Castaño (Bimenes, 1979) está tranquilo y convencido de que las pelis de este año son las mejores y que el programa ecléctico que han diseñado para llegar a públicos muy dispares se ganará su aplauso.

-Año dos. ¿Más fácil o más difícil que el uno?

-En algunos aspectos está siendo más complicado, también porque nos metemos mucha presión, somos perfeccionistas y queremos mejorar. Pero sí es verdad que el equipo está más hecho y hemos tenido todo el año para trabajar, y eso es una ventaja. Cuando llegamos en abril del año pasado el Festival era una hoja en blanco y este hemos trabajado todo el año y se va a notar en el equilibrio.

-¿Ha conseguido ya marcar la diferencia del FICX Díaz Castaño o todavía hay camino?

-Todavía hay camino por recorrer. Hemos intentado cosas para este año que esperemos fructifiquen para el siguiente. Esto es una carrrera de relevos. Y quien diga que tiene todo lo que quiere, miente. Incluso el Festival de Cannes, el más poderoso del mundo, no lo tiene. Creo que se va notar una evolución en la programación hacia una idea más cercana a la que teníamos al principio del Festival y con dos aspectos para mí muy importantes: uno, la transversalidad, que una misma película esté en dos secciones diferentes, que ayuda a llegar a más públicos y a romper barreras, y por otro lado, un sello que estamos trabajando y en el que somos pioneros, que es la colaboración con otros festivales. Este año empezamos con San Sebastián, y también vamos a tener una sesión especial con el Festival de Sitges, presentada por Ángel Sala, su director, que nos ha dado su bendición a la sección de Géneros Mutantes; luego tenemos estrenos en colaboración con el Festival de Cine de Bilbao, el de Huelva, y otras colaboraciones que evitan la confrontación de los festivales por los estrenos, que muchas veces impide que pelis o cortometrajes tengan visibilidad. Estamos intentando hacer estrenos conjuntos, tratando que las películas se vean. Creo que los cineastas también están hartos y quieren evitar esa competición.

-Hace un año el fantasma era la descentralización, el traslado a La Calzada, ¿ahora eso se ha olvidado ya?

-Sí. La colaboración con Yelmo la agradecemos mucho, es un placer trabajar allí, todo son facilidades. Se demostró que hay un público de la zona, pero es que también fue positivo para personas de otros barrios o de fuera de Gijón que fueron solo a los Yelmo porque era sencillo aparcar, llegar e irse. O incluso es cómodo para ir en tren, que está al lado. Luego tiene una gran ventaja, la calidad técnica de las proyecciones, que es algo que la gente cada vez va apreciando más y más. Nosotros tenemos pruebas de proyección con los cineastas y cuando no está a la altura la calidad se genera malestar.

-¿Algún hándicap este año?

-La desaparición de vuelos en el aeropuerto. Ha habido algún cineasta que no quiere viajar, porque al desparecer vuelos directos se generan conexiones largas. Aún así, hay más invitados que el año pasado, hay cien encuentros con el público, el pasado fueron 80, o sea que la mayoría de las proyecciones tienen a alguien del equipo presentando. Creo que es importantísimo. Hoy en día el cine de autor circula, hay muchos canales para verlo y hay que marcar la diferencia teniendo aquí a la gente. Es verdad que la apuesta por el cine español de estreno ayuda, porque siempre es más sencillo que vengan a presentar, y la apuesta del cine europeo también nos ha servidio para recuperar el apoyo de la UE a través del programa Media.

-¿El dinero es un handicap?

-Gracias a la ayuda de la UE el presupuesto ha aumentado. Estamos por encima de los 900.000 euros, que es más que el año pasado. La idea sería continuar creciendo, también gracias a las aportaciones de muchísimos colaboradores.

-Estrenan oficinas y una sala, la de la Escuela de Comercio.

-Es una alegría, porque además está equipada con el sistema DCP, para ver el cine digital, igual que los cines comerciales, y eso nos va a permitir tener películas de todas las secciones. Nos gustaría que pudiese ser más grande, pero ganamos un espacio más, y aumenta la variedad para el espectador, que va a poder ver sesiones en el Jovellanos y luego en el Antiguo Instituto y la Escuela de Comercio. Es una sala muy bonita, la gente que la descubra se va enamorar. Es muy recogidita, cálida.

-El año pasado presumieron de asturianía y este año llega a la Sección Oficial una cinta asturiana.

-Sí. Es otra de las apuestas. Para nosotros es fundamental que el cine asturiano esté presente no solo en secciones como el Día de Asturias. Cada vez más se está demostrando que puede estar en secciones competitivas. Es un año histórico en ese sentido, y no sabemos si se va a repetir porque dependemos de la hornada, pero yo no recuerdo nunca que haya un largo asturiano en la Sección Oficial, Rellumes, pases especiales, Esbilla y Llendes. Observo mucho más nivel.

-¿Es una cuestión de calidad o es una cuestión de que ustedes quieren que esté representado?

-Las dos cosas. Las películas asturianas que están en las secciones competitivas es porque tienen la calidad artística para estarlo, no se ha regalado nada a nadie. Sí que es verdad que hay una evolución a mejor, hay una serie de cineastas asturianos o afincados en Asturias que están trabajando cada vez mejor en el campo de la no ficción. Cuando todavía no hay industria del cine asturiano, se trabaja en esa no ficción, con autoproducciones, rodajes con equipo limitado... Ese cine te permite sacar adelante un proyecto sin grandes presupuestos. Estamos viendo cosas a la altura del nuevo cine gallego.

-¿No ficción o documental?

-Yo le llamo no ficción. Incluye más, como películas de cine-ensayo en primera persona, y todos los híbridos que hay, en los que, ejemplo, un documental acaba introduciendo un elemento de ficción.

-¿Mucha no ficción en el programa?

-Sí, sobre todo en Rellumes. Ha sido un gran año para la no ficción y el documental. Son películas muy pegadas a la realidad, también las de ficción, y son muy cálidas. No recuerdo haber hecho nunca un festival con películas con tanta alma, sin edulcorar ni impostar, tienen calidez, son humanas y humanistas.

-¿Ha habido imposibles?

-Más de uno. Las programaciones de los festivales son como la punta de un iceberg. Fructifican una de cada cinco películas que intentamos. Y algunas esperemos se puedan quedar para el año siguiente.

-¿Alguno confesable?

-Prefiero no decirlo, espero que pueda estar el año que viene.

-¿Cómo define la Sección Oficial?

-Muy equilibrada, con nombres como Hong Sang-soo, directores jóvenes que están empezando y están llamados a ser el futuro, ya casi presente, como Dominga Sotomayor, el iraní Abbas Fahdel,tenemos a Radu Jude, y óperas primas de las más destacadas del año. Y me gusta que haya películas cercanas al cine de género, porque también nos interesa. 'Les confines du monde', una película de aventuras de corte clásico, con aparición estelar de Gérard Depardieu, podría estar pefectamente en Sitges. No queremos limitarnos a un cine más intelectual, ensayístico o abstracto, nos interesan también los grandes narradores, como Cédric Kahn o Guillaume Nicloux. Queremos poner en valor el narrador artesano que sabe manejar la historia y darle fluidez y que te sigue hablando del mundo de hoy.

-Parecen propuestas muy dispares.

-Sí, me gusta que me sorprendan y sorprender. No me gusta comprar un disco y saber qué va a sonar. Lo mismo pasa con un festival de cine, tiene que sorprender, siempre salvaguardando la calidad de las películas, que este año creo que ha aumentado. No quiero que la gente sepa qué va a ver .

-Destaque algo.

-Las directoras de Llendes. Se ve un movimiento clarísimo en las cineastas que están trabajando muchas veces con medios muy básicos o incluso en completa soledad y aún así son capaces de hacer películas muy innovadoras. Están en la sección vanguardista, y esto no es casual, es una reacción lógica a la falta de oportunidades que tienen en el cine de presupuestos altos. Y luego también hay muchas película de estreno en secciones que no lo requieren. Es un mérito lograr que la gente quiera estrenar en secciones que no son competitivas.

-¿Alfombra roja?

-Sí, algo habrá. Tendremos caras conocidas con Juan Diego y una parte del equipo de José Luis Cuerda, que es es uno de los regalos, y estarán Celia Rico y Lola Dueñas para presentar 'Viaje al cuarto de una madre', que es una de las películas españolas del año, es deslumbrante y muy emocionante.

-¿Las noches serán largas?

-Tenemos fiestas y conciertos, es una parte importante, porque es el punto de encuentro de espectadores, creadores y quienes trabajamos en el Festival.

-¿Hay nervios?

-Es inevitable. Siempre hay un vértigo, momentos de tensión, alguna crisis, cagamentos... Pero es normal.