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«Con competencia cerca, mejoras, y eso es clave»

Loli Arrieta, en su tienda homónima. / PABLO LORENZANA
Loli Arrieta, en su tienda homónima. / PABLO LORENZANA

La tienda de productos 'gourmet' de Oviedo celebrará en junio sus 20 años de historia en pleno auge del sector especializado

POR JESSICA M. PUGA

Este 2019 no está siendo un año cualquiera en Mantequerías Loli Arrieta. El negocio que empezó en el Mercado El Fontán de Oviedo celebrará el próximo mes de junio 20 años de historia. Lo hará, eso sí, en su ubicación actual, en la calle de Suárez de la Riva, número 2, donde sus responsables abrieron tienda en 2001, en plena revolución del euro, para adaptarse mejor a sus preferencias personales y al público al que iban destinados. En Mantequerías Loli Arrieta hay latas de conserva, embutidos, quesos de medio mundo, y algunas botellas de vino. Supone un paraíso 'delicatessen' que no sería posible sin las 200 referencias gastronómicas que sus responsables se encargan de seleccionar personalmente antes de ofrecer a sus clientes.

Revolución del milenio. «El origen de Mantequerías Loli Arrieta hay que buscarlo en la oportunidad. Había un local dentro del mercado de El Fontán y propuse a mi marido cogerlo para abrir una tienda de alimentación especializada. Por entonces, a finales de la década de los 90, no había mucha oferta de este tipo en Oviedo, así que nos pareció una buena idea. Yo no partía de cero, ya que era una persona conocida en la zona y, de alguna manera, en el sector. Mis padres habían tenido una confitería-cafetería en la calle Jesús y mi familia regenta la Carnicería Arrieta en la del Peso. Abrimos nuestra primera tienda en El Fontán en junio de 1999».

Foie de oferta. «Uno de los primeros productos que trabajamos fue el foie, algo que entonces aún no era nada habitual ver en las tiendas de la zona. Recuerdo a la gente llevándose las manos a la cabeza cuando veían el precio del foie, aún estando de oferta. No entendían de valor gastronómico como puede ocurrir ahora. Los tiempos han cambiado, y las inquietudes y conocimientos de los clientes, también. Empezamos apostando por los quesos internacionales en un momento en el que el mayor consumo lo concentraban el manchego y algún que otro asturiano y para de contar. Ahora, en cambio, el cliente viene preguntado por el Stilton inglés y el Comté francés. Los conocen muy bien. Aún con todo, soy la primera que trata de incluir en su oferta productos asturianos».

De generación en generación. «Tenemos clientes de toda la vida, familias que empezaron viniendo los padres y ahora los hijos han cogido el testigo. Es curioso porque este perfil viene pidiendo, literalmente, 'el jamón de siempre'. No necesita decirnos nada más. Es parte del encanto de este tipo de tiendas».

Mudanza necesaria. «Pasados los años, la ubicación en El Fontán no encajaba con lo que nosotros buscábamos y necesitábamos. En el mercado las ventas vespertinas se reducían mucho y había domingos que nos obligaban a abrir, cuando yo considero que mis trabajadores necesitan con seguridad tener ese descanso. Entonces decidimos que requeríamos un local en el que nosotros decidiéramos horarios y formas de actuación, y el espacio de la calle Suárez de la Riva, donde seguimos, encajó a la perfección. Abrimos la nueva tienda en 2001 y mantuvimos las dos hasta hace unos cinco años. Al final, nos quedamos solo con la nueva y con la esperanza de ampliarla sin necesidad de movernos de donde estamos».

Yo me lo guiso, yo me lo como. «Trabajamos alrededor de 200 referencias, algunas temporales y solo disponibles en determinados momentos del año. Mi marido, mi hijo y yo nos encargamos de elegirlas en función, ni más ni menos, de nuestros gustos y experiencias. Queremos productos que sean un poco diferentes a lo que hay en el mercado y que tengan un sabor especializado, si bien para dar con ellos seguimos criterios muy personales. Lógicamente, atendemos a tendencias como, por ejemplo, los productos ecológicos. Ahora, en particular, me interesan mucho las conservas y sí que me gustaría tener más, pero nuestra mayor limitación es el espacio. En tiendas tan variadas como la nuestra, como un producto no se vea es como si no lo hubiera».

Competencia 'gourmet'. «Tener alrededor tiendas similares a la tuya no es malo. Con la competencias mejoras y eso es clave para seguir. En todos los negocios hay cosas que hacer para progresar; si la gente no entra en tu negocio es que no estás haciendo bien algo. Yo siempre digo que cuantas más tiendas especializadas halla, mejor, porque eso genera un mercado. Además, entre los miles de productos que hay para vender, es dificilísimo que la oferta sea exactamente igual. El cliente quiere tener opciones y escoger».