https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg
GABRIEL CABANA

«Gourmet no está bien usado para artículos de alta calidad»

Gabriel Cabana. Gerente de Deba Luxury Snacks

«Las marcas generalistas se están apropiando del término que en principio era para referirse a productos individuales»

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

La historia del gijonés Gabriel Cabana es la de un autónomo de barrio, que inició su camino profesional en la carpintería por mantener la saga iniciada por su bisabuelo. La crisis económica le obligó a rehacerse y terminó apostando por la agroalimentación, en concreto, por los aperitivos. Hace poco más de un año que comercializa Deba Luxury Snacks, tras tres de análisis de mercado. Su objetivo es que comer rápido y de pie, tendencia en alza, se deje de hacer mal: «Las patatas fritas son saludables», defiende. Habla en plural, aunque él es el único que se esconde tras la marca asentada en Gijón aunque con materia prima procedente de Castilla y León. Sus productos están en Amazon, Coalla, Camilo de Blas y en algunos restaurantes y hoteles.

Recetario sin añadidos. «En los paquetes Deba Luxury Snacks hay patatas agrias, la mejor para freír; aceite de oliva arbequina virgen extra, que tiene saborazo, y sal del Mediterráneo baja en sodio. Una patata frita, si se hace bien, es lo mejor que se puede comer. En España lo vendemos todo, pero yo me propuse ‘bien vender’, porque los productos que tenemos son buenísimos y nos lo tenemos que creer. Cogí la mejor patata que pude encontrar, la de un agricultor de Castilla y León con cosecha orgánica a 1.000 metros de altitud, que hace su propio compost, riega con agua de manantial y hace un cultivo por año. Plantamos las patatas, las freímos y las empaquetamos».

De la madera al aperitivo. «Tras el batacazo económico de 2007, la situación empezó a ir mal. En 2013 mi preocupación fue clara porque tenía una hija, Deba, que ahora tiene 8 años; así que empecé a buscar alternativas profesionales. Había muchas, pero viables muy poquitas. Tenía que ser un producto accesible, viable y que pudiera tener un recorrido esperanzador. ¿Y qué vende España? Deportistas y comida. Para lo primero ya no estaba en condiciones y comer siempre me gustó, así que me decidí por la agroalimentación».

Un poquito de memoria. «Entonces me acordé de una experiencia vivida hacía veinti y pico años en Inglaterra. Una amiga española que ya vivía ahí me pidió que le llevara pipas y kikos, que allí no hay. ¡Fue un éxito! En 2013 pensé en probar con los kikos, ya que es un aperitivo y fácil; y unos meses después cogí un par de cajas y me fui a venderlas a Londres. Parecía que podía funcionar, pero el problema estaba en que no conocían el producto. Crear demanda de un producto desconocido está en la mano de los grupos más importantes. Tuve que descartarlo. Las cortezas de cerdo las conocían, pero las de gochu ibérico quedan muy duras... Al final quedaron las patatas».

Comer aperitivos. «Cogí el mercado inglés como tipo para desarrollar el producto, porque es el segundo de aperitivos del mundo después del americano, no tenían crisis, sino un poder adquisitivo fuerte y está a hora y media. El camino de los aperitivos es bueno. El primer mundo se encamina a ellos porque come de pie y rápido. La cuestión es que lo hace mal; mi intención es cambiar eso, aunque sea con algo tan sencillo como unas patatas. Ahora hay mucha voluntad de comer bien, pero en España no está aún maduro como en Francia o Alemania. Ahí un 30% de lo que se consume es ecológico cuando aquí es solo un 5%. Nosotros invitamos a cualquiera a ver cómo trabajamos. Solo tiene que decir un día».

Gourmet o no gourmet. «Creo que gourmet no es la palabra adecuada para un producto de primera calidad, porque se refiere, más bien, a un tipo de consumidor. Es por ende el que se aplica a los productos que este pide. Nosotros hablamos de alta calidad o de primer nivel. Creo que en estos últimos años marcas generalistas se están apropiando de algo que en un principio era para referirse a bienes escasos e individuales. Gourmet es, al fin y al cabo, solo una etiqueta, la alta calidad tiene que tener valor argumentado».

Emprender hoy. «En Asturias hay un caldo de microempresas increíblemente bueno, pero la financiación es un problema. Nosotros tenemos el apoyo d el Idepa, y Asturex hace un trabajo realmente bueno, pero la cultura del Principado es subvencionar, no promocionar y eso frena el talento. De verdad que se hacen cosas muy buenas que no salen a la luz, o que terminan saliendo porque pierden su idea original para contentar al que va a poner la pasta».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos