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«La exportación da resultados aunque sea a medio y largo plazo»

Jesús García Vallina, en su despacho./
Jesús García Vallina, en su despacho.

Gerente de Embutidos Vallina

MIGUEL LLANOGijón

La historia de Embutidos Vallina comienza en 1902 con la apertura de una carnicería por parte de los bisabuelos del actual gerente, Jesús García Vallina (Avilés, 1967), que a principios del siglo XX iniciaron la aventura chacinera de la familia en la antigua plaza del pescao de la Villa del Adelantado.Allí, el abuelo de Jesús,Carlos Vallina, hijo de José yJosefina, aprendió el negocio para abrir después otra carnicería junto a la Tataguya, en la avenida Cervantes.Debido al crecimiento de Avilés y a la ampliación de la avenida, se trasladaron a la calle Galiana, donde aún hoy la Carnicería de Embutidos Vallina es muestra del pasado, y también del futuro.Un futuro que, tras abrir la industria cárnica en 1978, y haber conquistado ya el mercado asturiano y el nacional, pasa por llevar sus productos a todas las partes del globo.

Es usted la cuarta generación de su familia dedicada a las chacinas.

Es una responsabilidad.Disfruto de poder trabajar en un negocio que me han dejado y que espero poder dejar a mis hijos y a mis sobrinos.Embutidos Vallina es una empresa familiar de capital asturiano que, a pesar de la crisis y de todo lo que nos viene encima, sigue aguantando por la mentalidad luchadora que hemos heredado.

¿Cuántos trabajadores tiene hoy en día Embutidos Vallina?

Entre 105 y 120, dependiendo de la carga de trabajo. ¡Ya tenemos sindicato y todo! (Ríe).

Se trata de una empresa muy implantada en las grandes superficies.

Nosotros comenzamos a vender en supermercados cuando se empezaron a implantar las primeras cadenas y grandes superficies. Antes, incluso antes de tener la fábrica, ya vendíamos en otras ciudades. ¡Mi abuela decía qué como íbamos a vender tan lejos cuando íbamos a Oviedo!

Y además la marca es reconocida por los clientes.

Una de las cosas que más nos soprendió fue un estudio que realizó Carrefour. Hicieron una votación entre sus clientes y nos eligieron a nosotros como la marca más querida. Para nosotros fue un orgullo. Después, otros trabajos de mercado de las cámaras de comercio lo corroboraron. Tras CLAS, que no participaba en el estudio de Carrefour, éramos la marca asturiana más reconocida. Eso es un valor muy importante para nosotros.

Ustedes, además, tienen un producto bandera: la longaniza de Avilés.

En Asturias está el chosco de Tineo, el sabadiego de Noreña y la longaniza de Avilés, un producto que te permite hacer cocidos sin chorizo, aunque nosotros también le echamos, y que está muy rico. Nos gustaría que se hablase tanto de la longaniza de Asturias como del espetec catalán.

Han apostado también por desarrollar el producto con una versión para microondas.

Nos dimos cuenta de que vendíamos nuestra longaniza en supermercados y en tiendas gourmet, pero que quienes la vendían no sabían explicar cómo se consumía y que mucha gente la comía cruda. Entonces empezamos a cocerla nosotros y a ofrecer la posibilidad de consumirla en un par de minutos en cualquier momento. Hoy la juventud le da muchos usos, la come con patatas fritas, la emplea en tacos mexicanos...

Y con todo esto se van fuera. ¿Cómo van con la exportación?

A nosotros, me imagino que a todo el mundo, salir de casa nos cuesta mucho. Estamos más a gusto en casa, pero al final exportando te das cuenta de que los resultados se ven.A medio plazo y largo plazo, pero se ven. Ahora vengo de Panamá, hemos estado allí con cadenas de supermercados y esperamos llegar a algún acuerdo. Estamos exportando a República Dominicana, donde vimos que los productos de aquí tienen muy buena fama. Pero nuestro mercado natural es Europa.

Ahora en Inglaterra el chorizo está de moda.

Y eso tiene mucho que ver con el turismo, hay que fijarse en el turista que viene aquí.El que más crece es el inglés. Nosotros donde queremos estar es en cadenas de supermercados que quieran producto español porque su población lo demande, quizás también porque mucha gente haya emigrado.

De la necesida virtud...

Sí, es una virtud, la gente que sale fuera enseguida te dice que se come muy mal.Queremos enseñar nuestra cultura, la comida, la gastronomía, los platos típicos españoles.Al final, muchos de los que emigran ponen una tienda, un restaurante o una cafetería, ahí también está nuestro mercado.Al final, no hace tanto tiempo, la pizza o la hamburguesa, eran comida extranjera y ahora casi es comida española.