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El 'blablacar del táper' llega a Asturias

Algunos táper de la plataforma Linkinfood. /Silvia Ruiz de la Prada
Algunos táper de la plataforma Linkinfood. / Silvia Ruiz de la Prada

Linkinfood pone en contacto a cocineros no profesionales con usuarios que quieran comida casera al momento

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

Igual que BlaBlaCar une a personas que van a hacer el mismo viaje en coche para compartir gastos funciona Linkinfood, una especie de red social que pone en contacto a cocineros no profesionales con usuarios que demandan comida casera al momento. El primer grupo, con tiempo y destreza para dedicarlos a la cocina, elabora a diario más raciones de comida de las necesarias para poder servírselas 'online' a cuantos se las pidan. El receptor tiene que demandar el táper a través de la aplicación móvil o el ordenador. Para que haya comunicación entre ambos, los interesados tienen que estar registrados en Linkindfood, donde, además de sus datos básicos, apuntan las condiciones del servicio que prestan o demandan (si sirven a domicilio o no, kilómetros a recorrer, tipo de comida...).

Esta plataforma la creó un malagueño este mismo verano, y hasta la fecha, están registrados más de 1.900 cocineros, que ponen a disposición de más de 3.300 usuarios casi 3.000 recetas diferentes. Asturias no ha dejado pasar esta corriente. En la región están registrados 43 platos elaborados en once localidades diferentes: Gijón, Oviedo, Avilés, Arnao, Raíces, Pola de Siero, Noreña, Langreo, Pola de Laviana, Cudillero y Colunga por algo más de una decena de 'cocinillas'.

Con solo hacer una búsqueda rápida y dar un par de 'clicks' de ordenador o móvil (la plataforma está disponible en iOS y Android), cualquiera puede comer lentejas, fabada, estofado de ternera, pasta a la carbonara, puré de verduras y ensaladilla rusa, entre otras muchas opciones. Todos estos táper, de 750 mililitros de capacidad, no superan el precio de tres euros. Quien elabora la comida pone el coste teniendo en cuenta la materia prima empleada, la luz, agua y el tiempo utilizado. Linkinfood se lleva el 10% de cada importe.

El usuario puede leer en el perfil cómo y con qué ingredientes se elabora el plato en cuestión y comprobar a simple vista si es apto para celiacos o no. También tiene a su alcance una foto de la receta, la opción de leer y dejar comentarios al cocinero y la posibilidad de ver la puntuación que otros usuarios le han dado. Si bien, los hacedores asturianos aún no son avezados a la vista de la falta de comentario. Por el momento, tan solo tienen alguna verificación.

La comida se sirve en una bolsa de plástico de transporte con cuchara, cuchillo, tenedor y servilleta para que el comensal no tenga que preocuparse de nada más. También existe la opción de comprar comida congelada y pronto habrá una opción gourmet para platos más elaborados o de mejores materias primas y, por tanto, con un coste superior.