https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

Cocteleros asturianos en busca de premio

Cristian Fernánez y Alba Gómez, con sus combinados. /HUGO ÁLVAREZ.
Cristian Fernánez y Alba Gómez, con sus combinados. / HUGO ÁLVAREZ.

Cristian Fernández (La Buena Vida Fomento) y Alba Gómez (Varsovia) representarán al Principado en la final nacional que se celebrará del 5 al 9 de noviembre en Zaragoza

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

El próximo 5 de noviembre, empieza en Zaragoza el LXV Congreso Nacional de Coctelería FABE (Federación de Asociaciones de Barmans Españoles) al que Asturias lleva dos aspirantes a premio: Cristian Fernández, coctelero de La Buena Vida Fomento, concurre en la categoría de jefe de barra y Alba Gómez, profesional del Varsovia, lo hace en la de joven barman. Ambos son de Gijón.

Su reto en la capital maña será preparar cuatro combinados que satisfagan al jurado. Las disciplinas son: Mejor Gin Tonic de España, Mejor Cóctel Tiki, Mejor Cóctel Sparkling y Mejor Cóctel con Ron. «Las recetas ya las tenemos preparadas. Ahora estamos practicándolas una y otra vez para que sean rutinarias», explica Fernández. De todas las elaboraciones requeridas, una la tienen ambos especialmente dominada porque es con la que se impusieron en la final regional celebrada la semana pasada en el Restaurante De Labra (Oviedo) bajo el paraguas de Barmans Asociados del Principado de Asturias (BAPA).

El coctelero preparó Torino Milano Sweet Dry, cóctel con el que compite en Sparkling. «Lleva un bitter de Martini, Martini rubino, puré de lichi, vodka y cava», explica Fernández. Su pasión por el mundo de la coctelería empezó hace cuatro años «por curiosidad». Le gustaba combinar los gin tonic y comenzó a interesarse por la coctelería clásica.

Gómez repetirá, con alguna adaptación, el trago llamado Hospitium, elaborado con Vodka Gray Goose sabor a pera, Monín de mango, zumo natural de limón, azúcar en goma y un toque de sidra brut. Si bien las bases del certamen nacional obligan a sustituir la sidra por cava. El nombre del trago proviene del pacto de hospitalidad de los antiguos pueblos celtas. «Los contrayentes del hospitium se convertían en huéspedes mutuos, que es como nos sentimos nosotros para con los clientes», apunta Gómez, quien empezó en la coctelería «de casualidad». Hace dos años y medio, quiso empezar a trabajar mientras estudiaba Magisterio Infantil. «Lo más viable era la hostelería porque podía aprovechar los fines de semana. Me dijeron que en el Varsovia forman a gente, hice las prácticas y me quedé», recuerda la barwoman de 25 años. «De hecho, la idea del cóctel es suya. Sin mis jefes, Borja y Jorge, y sin mi compañera Rocío no me habría podido preparar en tan poco tiempo para los dos campeonatos», reconoce, así como que el premio regional le ha trastocado los esquemas. «Voy a acabar la carrera, que estoy en el último año», dice.

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos