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Desayunos para todos los gustos

Desayuno preparado en Ewan. /JORGE PETEIRO.
Desayuno preparado en Ewan. / JORGE PETEIRO.

La primera comida del día es importante, precisamente, por la hora a la que tiene lugar, por lo que hacerla bien es fundamental. La falta de tiempo y de opciones no son excusas creíbles

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

No es aburrido ni latoso ni una pérdida de tiempo. El desayuno es una comida importante porque es la primera del día y, por eso, no es una buena opción retrasar la alarma del despertador diez minutos con la excusa de aguantar solo con un café hasta la hora del pincho. La falta de tiempo o de variedad en la despensa no son excusas válidas, y menos ahora que la oferta de viandas para degustar a primera hora de la mañana se ha ampliado notablemente, influenciada en buena medida por el mercado inglés. Incluso desayunar los siempre socorridos cereales es ahora una experiencia completa, pues a los cuatro tipos de toda la vida se han sumado nuevos sabores y combinaciones.

Varios establecimientos en Asturias se dedican, en exclusiva o no, a servir desayunos. Sus propuestas destacan por la variedad y el colorido de la carta y por combinar sabores y texturas que buscan satisfacer tanto a la vista como al gusto. Tres locales han preparado para ‘Yantar’ un total de seis desayunos de entre la veintena de posibilidades que ofrecen en sus establecimientos. Los hay para todos los gustos: dulces, salados, completos, saludables al máximo y visualmente atractivos para encandilar a los más pequeños de la casa. Todos tienen algo en común: el tiempo para tenerlos listos en casa no supera los quince minutos. De hecho, la mayoría se sirven en cinco, «casi en lo que se prepara un café», afirma Pablo Rodríguez, de Rawcoco.

Este establecimiento ubicado en Gijón está dedicado a la comida saludable y en su carta hay «decenas de posibilidades diferentes para pedir a primera hora de la mañana si sumamos tostadas, boles de cereales, zumos licuados, ‘smoothies’, cafés 100% arábica y tés orgánicos», cuenta el corresponsable del negocio, que el próximo martes, 20 de marzo, presentará su nueva carta «aún con más variedad».

Para esta ocasión, ha elaborado dos opciones saludables y rápidas porque «quien no desayuna por no tener tiempo está poniendo una excusa, igual que el que lo dice para no ir al gimnasio», cree Rodríguez. No se necesitan más de diez minutos para tener listos los dos desayunos que propone. En uno, el plato principal es una tostada de aguacate y huevo pochado; en otro, un bol de frutas de temporada con granola. Ambos acompañados de fruta exprimida en forma de ‘smoothie’ y de una bebida caliente, que bien puede ser un café o un té. Con estos platos la idea es comenzar el día con energía –de ahí que se ingieran proteínas, vitaminas y fibra–, y que esta se vaya liberando progresivamente a lo largo de la mañana.

«En la variedad está el gusto, solo hay que ir cambiando, por ejemplo, el contenido de la tostada o las frutas del zumo», apunta Aida Vallina, la otra mitad de Rawcoco. El truco está, dicen, en planificar qué vamos a desayunar durante la semana para tener la compra hecha. Rawcoco nació a raíz de «no encontrar establecimientos en los que tomar algo saludable a media mañana o media tarde». La idea cuajó en el año 2014, hace un año abrió una franquicia en el centro de Madrid y el próximo mes de junio habrá otra en Valencia.

En Quemedas repetir desayuno es complicado. Para empezar, porque en sus vitrinas hay una veintena de cereales (normales, sin gluten, de canela, mantequilla de cacahuete, chocolate...). Probarlos todos es como un juego, pues el colorido llega hasta a la leche, teñida para que la diversión sea completa. Dos establecimientos tienen en Asturias. El primero abrió en Oviedo en 2011; y el segundo lo hizo dos años después en Gijón.

De las dos propuestas que presentan aquí, una va especialmente dirigida a los niños, ya que son cereales de colores porque tienen sabor a frutas. Si bien el dueño del establecimiento, Jorge Zapatero, incide en que «para el desayuno no hay una edad definida». Sí apunta que es la mujer la que más pide sus opciones ‘light’ (pan de semillas, queso de untar o fresco, tomate y pavo) y ‘fruit’ (bol de fruta de temporada con yogur griego y muesli).

Los cereales de Quemedas se sirven con un vaso de leche, que puede ser a gusto del consumidor, y un pincho de jamón y queso que «nosotros calentamos un poco, pero que también se puede presentar al natural, sobre todo si el tiempo apremia», indica Zapatero. Este plato, de hecho, viene servido en su pan tortuga, animal cuya imagen es con la que se relaciona la marca. Aun con todo, esta propuesta podría estar lista en menos de cinco minutos, puesto que lo más elaborado es exprimir las naranjas para el zumo. Un poco más de tiempo requiere su otro desayuno: unos huevos con jamón york, champiñones y queso, un café y un ‘green’, preparado con kiwi, espinacas, plátano, agua y hielo.

«Hoy por hoy, sigue dominando el pincho, pero desayunos con huevo salen cada vez más», asegura Jorge Zapatero, en cuyo mostrador se pueden pedir tés y cafés de varios tipos diferentes y combinarlos con boles de frutas, croissants y, cómo no, cereales, que salen tanto a la hora del desayuno, a partir de las ocho y media de la mañana, como de la merienda. «Es curioso, pero en Gijón se tiene más interiorizado ir a tomar el pincho. Nuestro local está lleno de 11 a 12 y, en cambio, en Oviedo no se percibe tanto», explica el responsable de Quemedas.

Desayunos, variados, ligeros y contundentes, tienen en el restaurante Ewan de Salinas, abierto desde hace ocho años. Aquí están especializados en el ‘brunch’, la comida a medio camino entre el desayuno y el almuerzo que sirven de 11.30 a 13.30 y para la que hay que reservar con antelación. Si bien también ofrecen una carta variada de comidas y desayunos con catorce propuestas diferentes, entre las que abunda tanto lo dulce como lo salado. Ejemplo de lo primero son, por ejemplo, las tortitas que sirven con plátano, nueces de macadamia y sirope de arce. Los paladares salados se decantarán más por el ‘bagel’ (una prueba más del empuje inglés en la primera comida del día) con salmón, queso crema y aguacate. «El desayuno es atemporal, servimos 6.000 ‘brunch’ al año y vemos que es algo social», explica el responsable, Guillermo González. Abrir 365 días al año es lo que tiene.

Jorge Aapatero, Quemedas (Oviedo y Gijón)

El colorido de los cereales llama la atención en el desayuno de la izquierda. Estos, con sabor a frutas, se sirven con leche, un zumo de naranja y un pincho caliente de jamón y queso servido en pan de tortuga. El contenido se puede tener listo en menos de cinco minutos, y en menos aún si no se calienta el bocadillo.

A la derecha abajo, está el ‘Qmds breakfast’, esto es: café y huevos revueltos con jamón york, queso y champiñones. Además, lo sirven con un ‘green’, hecho con kiwi, espinacas, plátano, agua y hielo. En unos diez minutos podría estar preparado.

Aida Vallina, Rawcoco (Gijón)

Fruta de temporada, a gusto del consumidor, ofrecen en el primer desayuno: un bol de fruta con granola. Lo acompañan de un café, que bien podría ser un capuchino, y de un ‘smoothie’. El tiempo aquí se consume en cortar las frutas y en pasarlas por la batidora.

Menos de diez minutos se tarda en hacer la tostada con aguacate y huevo pochado de la imagen inferior. En esta propuesta las frutas vuleven a ser las protagonistas de la parte líquida, si bien aquí la bebida caliente se cambia por un té.

Guillermo González, Ewan, (Salinas)

Proponen una opción dulce y otra salada para satisfacer a todos los públicos: en la imagen superior aparece un ‘bagel’ con salmón, queso crema y ensalada de aguacate, que no se tarda en preparar más de tres minutos.

La fotografía inferior derecha es de unas tortitas con plátano, nueces de macadamia y sirope de arce. Este plato, algo más elaborado, requiere unos quince minutos para tenerlo listo, invertidos principalmente en freír las tortitas y pelar y cortar el plátano.

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