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La verdina asturiana asciende a Primera

La verdina asturiana asciende a Primera
Responsables de la marca de garantía, agricultores, cocineros y representantes de hostelería y el Principado presentan la verdina asturiana en la Laboral. / Damián Arienza

La legumbre estrena marca de garantía y 60 hectáreas de producción. Sergio Rama se encargó de cocinarla en su puesta de largo

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

La verdina estrena marca de garantía regional gestionada por la IGP Faba de Asturias. Sus responsables dieron el pistoletazo de salida a la comercialización de la legumbre con contraetiqueta certificada el pasado jueves, en La Cocina de la Laboral de Sergio Rama. En el restaurante gijonés se expusieron los primeros envases de la presente cosecha y el cocinero se encargó de explicar las virtudes gastronómicas de un producto acogido bajo el paraguas de 'Alimentos del paraíso'.

Lograr sacar al mercado los primeros kilos de verdina con certificación de origen no ha sido tarea sencilla. «La idea surgió hace un par de años, cuando el propio sector, consciente del valor que tiene este producto, reclamó su protección», apuntó el presidente de la marca, Juan José Menéndez, durante el acto de presentación. El consejo entendió la necesidad de crear un sello de calidad diferenciador y se inclinó por establecer una marca de garantía.

«Para comenzar a funcionar contamos con 16 productores y nueve empresas», apuntó el presidente, refiriéndose a ellos como «los pilares fundamentales de la marca». Con la dedicación y el trabajo de esas familias que han decidido dedicarse al campo, en este primer año se han sembrado un total de 60,35 hectáreas, «lo que se traducirá en unas 60 toneladas, de las que se intenta certificar casi el 100%», apuntaron los responsables. La mayoría de la producción se concentra en los concejos de Coaña, Villayón, Luarca, Navia y Gozón.

Sergio Rama cocina verdinas con marisco en la Laboral.
Sergio Rama cocina verdinas con marisco en la Laboral. / Damián Arienza

Para saber la cantidad exacta hay que esperar unas semanas. Por el momento, parte de la producción aún espera bajo techo alcanzar su momento idóneo para consumo. No hay que olvidar que la verdina debe su nombre a su color verde y que si se secara al sol, lo que acortaría los plazos, perdería tal característica pasando a ser blanca.

La verdina tiene un ciclo de crecimiento de 90 días en tierra (frente a los 150 que requiere la de la granja), más otras tres semanas de secado en penumbra. Las primeras tandas se empezaron a plantar en mayo y las últimas, ya empezado el verano. De ahí que que las abundantes lluvias de finales de junio hicieran mella en la producción.

El acto de presentación de las primeras verdinas de Asturias con contraetiqueta de origen contó con la participación del presidente de la Asociación de hostelería y turismo en Asturias (Otea), José Luis Almeida, y de la recién nombrada directora general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, María Jesús Aguilar. El primero brindó su apoyo a esta nueva marca, haciendo hincapié en la importancia de cuidar y visibilizar tanto a la faba como a la verdina, porque «hay que apostar por productos de aquí».

El acto no se lo quisieron perder, además de agricultores y otros representantes de la nueva marca, como su gerente, Paula Álvarez, los hosteleros Beatriz Fernández, Pili Ramos, Iván Villar, Sergio Fernández, Ramona Menendez y Amada Álvarez. Todos disfrutaron con los tres platos con los que Sergio Rama preparó la verdina. En la variedad está el gusto.

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