https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

«La clave en el oficio de la sidra es mantener la tradición»

Andrés Canal y José Luis Vigón, gerentes de SidraCanal y Sidra Orizón./Joaquín Pañeda
Andrés Canal y José Luis Vigón, gerentes de SidraCanal y Sidra Orizón. / Joaquín Pañeda

Los responsables de Sidra Orizón y Sidra Canal, galardonados en el Festival de la Sidra de la pasada edición, defienden una subida del precio de la bebida

GLORIA MARTÍNEZ

La sidra es la bebida asturiana por antonomasia de ayer y de hoy. En la actualidad, la mayor parte de sus negocios tienen origen varias décadas atrás, en una pequeña casa que preparaba su propia producción artesanal. «La clave para perdurar en el tiempo y tener éxito es mantener la tradición, estar ahí día a día cuidando cada detalle», detallaba Andrés Canal, gerente de Sidra Canal. «Y también hay que tener muy claro lo que se quiere», añadía José Luis Vigón, gerente de Sidra Orizón. Ambos llagareros han sido condecorados en la pasada Fiesta de la Sidra Natural de Gijón. Por un lado, Sidra Canal con el Premio del Público 2017 por segundo año consecutivo, y por el otro, Sidra Orizón con el Premio Elogio de Oro. «Es una palmadita en la espalda para que veamos que vamos por buen camino. No hay repercusiones en las ventas ni tampoco de forma económica», dijo José Luis. Y añadió Canal: «Te anima a seguir trabajando y te da ilusión, reconocimiento».

Como cualquier negocio de hoy en día, la tecnología ha llamado a sus puertas, pero de forma cuidadosa y sutil. «Gran parte de nuestra inversión está destinada a maquinaria, pero la esencia de la sidra sigue siendo la misma y eso hay que tenerlo muy en cuenta», aclaraba José Luis. Además, los dos gerentes también explicaban que aunque el mundo gastronómico haya cambiado y se hayan mostrado nuevas técnicas, esta bebida asturiana sigue siendo la misma. «La sidra del futuro seguirá siendo la sidra de ahora. Esa que está buena, no te llena ni te empacha y lo que hace es invitarte a tomar otra y ¡a comer algo!», afirmó rotundo Andrés Canal. Porque otra cosa no, pero los dos sidreros tienen seguro que esta bebida combina con cualquier tipo de comida y su mercado pasa por mantenerse y crecer en la comarca asturiana. «Exporto muy poca Orizón fuera de Asturias porque es aquí donde se consume y donde los turistas la piden. No me gusta hablar de cifras, pero siempre digo que embotellamos al año cerca de un millón de botellas. Aunque la gente diga que no entiende de sidra, si le pones una de buena calidad y otra que no lo es tanto, lo diferencian perfectamente», explicó José Luis Vigón. «Lo que sí es lamentable es que el agua sea, en muchas ocasiones, más cara que la sidra», prosiguió, «la ofrecemos a precios mínimos y gran parte lo paga el cosechero».

Asimismo, el mercado de la sidra abarca numerosos llagares con aparentes características similares. «Somos competidores sanos en el mercado. Nos conocemos unos a otros y cada uno defiende lo suyo. Y aunque parezca que ofrecemos lo mismo, cada sidra es parecida, pero distinta, cada una tiene su aroma porque depende de muchos factores: la microflora bacteriana, los cambios de la luna, la presión, la humedad...», detalló el gerente de Sidra Orizón.

Los festivales y concursos son comunes en el panorama sidrero. «El festival de Gijón cada vez tiene más trascendencia a nivel internacional», proseguía Canal. «Vamos a muchos festivales y este de Gijón es donde más gente hay, se esfuerzan porque las cosas salgan bien», sentenció José Luis Vigón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos