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«Nunca se vivió tanto y tan bien como ahora»

«Nunca se vivió tanto y tan bien como ahora»
Ramón Sánchez Ocaña recibe el premio de Amada Álvarez, presidenta de las guisanderas. / FOTOS: MARIETA

El divulgador médico que se hizo famoso con 'Más vale prevenir' prepara un libro en el que dará las claves para no perder la memoria con la edad

JESSICA M. PUGA AVILÉS.

En su casa no hay ningún título oficial que le acredite como médico, pero Ramón Sánchez Ocaña (Oviedo, 1942) es y será siempre para muchos el 'doctor de la tele'. El periodista especializado en divulgación científica y médica que entre 1979 y 1987 dirigió, escribió y presentó 'Más vale prevenir' en Televisión Española. Anoche estuvo en Avilés para recoger el Premio Guisandera de Oro. Nos atiende al descanso del partido entre España y Marruecos, que seguía con interés antes del acto con las guisanderas. «Me siento el abuelo de todas ellas», agradecía más tarde entre aplausos. Y es que, recordó, su hija María Luisa es la autora de la escultura ovetense que les rinde homenaje.

-¿Sigue siendo necesaria la divulgación médica y científica en la televisión?

-Lo es más ahora. La televisión se ha convertido en la reina de los cotilleos y una crónica de sucesos. Pones un telediario, que teóricamente tendría que ser la primera página de un periódico, y le dedican tanto espacio a los deportes y los sucesos que pierde la esencia de lo que yo pienso que debe ser un buen programa informativo. La divulgación debería ser constante en los medios y la televisión debería formar, informar y entretener, no sólo lo último. Creo que debería haber programas de inglés y espacios que todas las mañanas informaran de las vacunas que hay que poner. Son necesarios espacios con una función social. Luego queremos que en la escuela se enseñe a comer bien o a conducir y no, en los colegios ya tienen bastante que hacer. La televisión en ese aspecto podría ser una coayudante.

-Le dirán que ahora está todo en internet...

-Bueno, entre los divulgadores sanitarios solemos decir que en internet todo es mentira mientras no se demuestre lo contrario. Sobre todo en cuestiones médicas graves. Hay páginas de curar el cáncer que funcionan y... En fin.

-¿Alguna vez ha navegado por la red en busca de alguna dolencia o algún síntoma?

-Normalmente, no. Cuando busco algo médico en internet es para recordar alguna cosa, para ver una imagen o algo así o cuando avisan de un nuevo estudio y entro para leerlo. La gran ventaja que tenemos los divulgadores es conocer a mucha gente que te puede explicar cosas. Las noticias de este tipo vale más llegar tarde que meter la pata.

-Ahora se valora también la rapidez. ¿Es eso malo?

-Creo que poco a poco se va imponiendo la profundidad y seriedad de lo que haces a la mera noticia rápida, que ya te la da el teléfono. Es que las noticias ya no se leen, se ven, pero sin embargo es muy importante saber por qué han sucedido, sus antecedentes, los consecuentes, etcétera. Eso es lo que tiene que contar el periodismo.

-¿Le siguen llamando doctor por la calle?

-(Ríe) Hay en muchos sitios que sí, y si puedo siempre lo desmiento.

-¿Como acabó dedicándose a la divulgación médica?

-Ese afán divulgativo lo tuve siempre y sigo teniéndolo. Hay mucha gente que me dice que soy un médico frustrado, pero no, en absoluto. Jamás pensé serlo, no sabría ser médico. Pero sí me gusta saber cómo funcionamos y por qué ocurre una cosa y, a veces, otra.

-No solo ha aportado a la televisión. Tiene más de una veintena de libros.

-El último se titula 'Viejo yo' y es una explicación de por qué a cierta edad ves cómo pronuncias peor, que es porque no oyes. Trata de cómo envejecer con salud, que se puede. Ahora estoy apasionadamente metido en otro sobre la memoria, es increíble ver cómo la puedes mantener con bastante brillantez, aun perdiendo facultades.

-Aún así, envejecer da miedo a muchas personas. Ahí tiene las operaciones de cirugía estética.

-Una de las premisas del libro es enseñar que no envejeces de repente. No llegas un día al espejo y dices, soy viejo. Va sucediendo poco a poco y lo importante es ir dándose cuenta para ir poniendo ciertos remedios, que los hay. Conviene ir asimilando ese proceso, pero es que le tenemos miedo sin darnos cuenta y sin haber recapacitado que desde que naces empiezas a envejecer.

-¿Y qué me dice de las psicosis sociales relacionadas con la salud, como cuando se extendió que comer carne roja producía cáncer?

-No fue del todo así, pero sí es cierto que de vez en cuando hay alarmas sanitarias en cuanto a la alimentación. Hay que decir bien alto cuando nos hablan de lo que estamos comiendo, de la química, que nunca se vivió ni tanto ni tan bien como ahora. Luego no será tan malo. Todo depende de la dosis... No se puede alarmar gratuitamente. Hablan mal en general de los aditivos, cuando hay montones que son estupendos. Casi siempre hablamos de la salud en plan superficial, en la tertulia. Comentas que a Fulanito le dio un infarto mientras te enciendes un cigarro. No somos conscientes del todo de lo importante que son ciertas cosas. ¿Comprarías una lata de sardinas que te pone que consumirlo puede provocar cáncer?

-Qué le parece el hecho de que TVE use en internet programas

-Eso depende de la situación legal ycomo se haya firmado ese contrato. Ahí no tenemos que opinar nadie.

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