https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

El Calderu

El Calderu

Un chigre del siglo XXI, claro y fresco, que ofrece guisos tradicionales con gracias de ayer y lozanías de hoy

LUIS ANTONIO ALÍASGijón

El chigre está en una travesía de la calle central, también carretera general, por el lado donde Colloto tira al monte, nada más contornear el monumento a Pepín Rodriguez, el benefactor collotense que hiciera fortuna produciendo algunos de los mejores puros cubanos (¡qué guapas y romáticas las estampas de los Romeo y Julieta).

EL CALDERU

Dirección: Calle Pepin Rodríguez, 1, Colloto (Oviedo)
Teléfono: 691 808 080
Dueño: Enrique Álvarez Mendoza
Cocina: Josefina Álvarez Luces y Tamara García Artime
Sala: . Juan Miguel Benites Olmedo
Precios: . Menú laboral: 8 euros, menú sábado 15 euros y domingo 16 euros

Es un local moderno, de madera y piedra clara, aireado y limpio como ya exigen los mismos que antaño se lamentaban de la prohibición del serrín y de las humaredas, amplio de barra y con sala en recodo para pasar del tapeo a las formalidades.

Si un día de semana anodino, por ejemplo un martes, cuesta encontrar mesa a la hora de almorzar, y además quienes lo llenan, en buena parte obreros y oficinistas del enorme parque industrial que une Cerdeño con el Berrón, se muestran distendidos y parlanchines, el voto de confianza resulta razonable, pero si el primer plato probado, unos tiernos y picantinos fréjoles guarnecidos de patata cocida y chorizo, elevan la sencillez casi a obra de arte, la confianza adquiere razones.

Dado que el antes señalado parque industrial, no obstante fábricas y distribuidoras compartan sitio con viejas casas de corredor, hórreos, vacas pastiando y varas de hierba, incluye la mayor densidad de establecimientos especializados en cortes de xatu y gochu del Principado, la carne del Calderu, que se prepara a la plancha o a la parrilla, posee toda la maduración, terneza, limpieza y jugosidad exigibles -disculpen la redundancia- desde la exigencia.

Otas sugerencias:los cachopos (de cecina y queso de cabra, de picadillo y cabrales, de jamón ibérico y queso manchego o de merluza) suman riquezas al empanado asturiana que más da que hablar en el resto del país; las cazuelas de tiras, de pitu a la plancha, de picadillo, de chipirones o de jamón, siempre acompañadas por patatas y huevos, matan fames con rapidez y efectividad;y las parrilladas despliegan sus heterogéneos atractivos para que nos podamos manchar las manos y los morros igual que caballeros medievales, sin contradecir normas de cortesía. Ylos tortos.

De postre chocolate, sea en pirámide, en muerte o en coulant.

Quique vigila el bullir diario del Calderu. Carbayón, hostelero para pagarse primero los caprichos de la juventud, luego las responsabilidades de la madurez, sabe coordinar equipos y rodearse de colaboradores adecuados:Josefina y Tamara, las cocineras, traen tras de sí un largo doctorado entre fogones.

Dejo para visita posterior el bacalao. ¿En salsa de setas, en tacos a la vizcaína o con pisto? Para tales dilemas nada mejor que ir tres y probar, que comida compartida, fraterna y debatida.