https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

Secreto a voces

Edén Jiménez Pérez, con el equipo del restaurante./
Edén Jiménez Pérez, con el equipo del restaurante.

Edén, hijo de los restauradores que recuperaron Valdediós, se ha hecho también restaurador, pero de los que pulen y colorean olfatos y paladares. Está en Oviedo

LUIS ANTONIO ALÍAS

Si tuviéramos empresas informáticas con la misma capacidad de innovación y adaptación que hosteleras, dispondríamos de un puntero Silicon Valley asturiano. Basta ver cómo tras la llegada de la crisis, y con ella de la consiguiente aunque siempre triste clausura de muchos excesos decorativos y culinarios, los jóvenes emprendedores han buscado nuevos caminos capaces de armonizar, de la cocina a la sala, elegancia, frescura, heterodoxia y fusión.

SECRETO A VOCES

Encargado Edén Jiménez Pérez
Dirección Manuel Pedregal, 8. Oviedo
Teléfono 684 61 29 83
Apertura 5 de agosto de 2012
Menú almuerzo (a la carta) 11 euros
Menús cerrados Para grupos
Bodega amplia e innovadora
Comedor privado De una a doce personas
Tarjetas Se aceptan

En Oviedo, y en una de sus peatonales más alternativas y alternadoras, va para tres años que en Secreto a Voces las voces airean los secretos. Y los airean haciendo del local un centro de treguas, respiros y encuentros alrededor de tres columnas maestras. Primera, una extensa e inconformista carta de vinos que ofrece el profundo Chotis de Madrid, el meditado Habla el silencio extremeño, el atercipelado Pétalos del Bierzo, o el satírico y porronero de altura Gran cerdo joven, por citar cuatro referencias entre medio centenar. Segunda, los licores y combinados, con especial atención para el gintonic y el dry Martini. Y tercera, más que columna pilar maestro, los imaginativos, mestizos, coloristas y prestosos platos. Mejor dicho: bacías, pizarras, bandejas, cálices y chupitos que contienen sabores asturianos, mejicanos, italianos, andaluces y de donde haga falta para alegrar el güeyu y satisfacer el butiellu.

¿Recomendaciones?La rúcula con quinoa, anguila ahumada y burrata, queso cremoso italiano medio afuegal pitu tierno, medio barreña;los palitos de verduras y langostinos en tempura con salsa romesco y mahonesa de soja, atractivos desde el enunciado;el salteado de arroz basmati, presa ibérica y alga wakame;el tataki de atún rojo de almadraba con ajoblanco y aguacate...

Un gastrobar, que tal calificación reciben tan aseados, diseñados y polivalentes chigres de este siglo aún adolescente, puede con pizzas artesanas de ibérico, tomate semiseco y albahaca, o con un entrecot del valle del Tiétar guarnecido de patatas y pesto de pistachos. Los fideos orientales salteados de setas, trigueros y queso Rey Silo, o la muy seria y reconciliadora hamburguesa de la casa, dejan sitio justo para que el dulce añada el final feliz, que de la bendición papal se encargarán el café y el chupito. O la copa de balón.

Recomendamos

Ceviche de corvina Limpios y fileteados los lomos en tiras finas, cortamos cebolla, ajo, ají picante y cilantro, todo muy menudo. Lo añadimos a las tiras, removemos, salpimentamos, cubrimos con zumo de limón y dejamos unos diez minutos en nevera. Cuando el pescado quede blanco lo servimos ¡y a disfrutarlo!

Edén es el depositario del secreto y el responsable de las voces que han colocado su iniciativa de mesas altas o acostumbradas, templados colores grises con algún toque llamativo, iluminación de agradable distribución y estilo entre cubista y mesonero, en la cresta de la ola carbayona (aunque las olas de Oviedo, como todo el mundo sabe, rompan a veintinueve kilómetros).

¿Afición por herencia? En absoluto. Nacido en Madrid, hijo de restauradores de arte que terminaron en Asturias para salvarnos Valdediós, prefirió la restauración de wok y cubiteras a la de retablos y arquivoltas: «Hice la carrera en la escuela del Campo de San Francisco; mis padres me animaron para que, comensales de muchos compromisos, les enseñara a diferenciar y conocer vinos, quesos, ingredientes, preparaciones Les enseñé y me enamoré de cada uno de esos temas. Y si bien trabajé por bares y discotecas, tengo mi meta cumplida, mi sueño, con un equipo de catorce personas que lo hacen posible día tras día» asegura. Ylo del equipo quiere dejarlo claro y subrayado. Nosotros lo mantendremos en secreto, pero por supuesto a voces.

 

Fotos

Vídeos