https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg
GIJÓN

Casa Rober

Madi Labes, encargada de Casa Rober. /Aurelio Flórez
Madi Labes, encargada de Casa Rober. / Aurelio Flórez

Está el Rober de la plaza les Monxes en Cimavilla, y ahora, duplicando presencias, el del barrio aún casi recién nacido

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

Nuevo Roces crece de manera constante. Hace tres lustros, aparecieron aceras y calles, luego el bosque de grúas y los primeros edificios. Ysi con la crisis hubo unos cuantos abandonos, logró sobreponerse y ya forma un barrio nuevo y joven a la sombra de Nuestra Señora de Contrueces.

La continua apertura de comercios donde anteayer había bajos anunciando alquileres y ventas, añade bares, chigres y restaurantes, imprescindibles para crear lazos entre el vecindario.

Y dado que, separado por colinas, autovías y carreteras, ejerce de caserío independiente, dispone de su larga y recta calle mayor con escaparates y terrazas.

En una de ellas, entre la sombra del toldo y la quietud de los acristalados paravientos, tocaba comer.

Casa Rober

Dirección:
Avenida de Roces, 920. Gijón.
Teléfono:
984 05 87 30
sala:
Luis Miguel Rodríguez Zapico y José Luis Tuero Palacio.
propietarios:
Aura y Costel Tudor
encargada:
Madi Labes
COCINA:
Khalid Rafiq
sala:
Eduardo Valdés
Menú laborables:
10 euros
Menú finde:
15 euros
Sidra:
Muñiz, Quintana y Baldornón

Para la elección disponíamos de algunos datos:sus propietarios son Costel y Aura, de Casa Rober, en Cimavilla, chigre de la plaza Les Monxes que va viento en popa. Como vecinos de Nuevo Roces quisieron duplicar el espíritu asturiano y chigrero de su rincón playu abriendo otro Rober aquí, ayudados por Madi y Khalid.

Madi escancia sidra que da gloria y gerencia el lugar con autoridad y simpatía, virtudes nada contradictorias, mientras Khalid domina el tema por aptitudes y práctica.

He aquí una perfecta representación de la Asturias que crece y se enriquece con asturianos venidos de otras partes del mundo, pues los de aquí sí que nacemos donde nos da la gana y ahora saborearemos cocidos, pescados o frixuelos propios de cualquier güela allerana o llanisca salidos de las habilidades profesionales de cocineros moravos, sardos, patagones o cantoneses. Iten más para echadores de sidra.

Aura, Costel y Madi llegaron de Rumanía, Khalid de Marruecos. Y si, a fin de cuentas, el país de los Cárpatos comparte, del paisaje a la cocina, numerosas similitudes con nosotros, ¿cómo se las arregla Khalid, llegado del legendario Marraquesh, para preparar platos de gochu y alcoholes que su tradición le impide probar?

«Vengo de casa grande, mi madre y abuelas cocinaban maravillosamente, con ellas nació mi afición. Ya en Asturias, buscando mejores alternativas, Diego, del Pintu lavianiego, me enseñó mucho. Después adquirí soltura en El Requexu de Gijón, junto a Cuco y Opi, a quienes también debo agradecimiento. Y sí, ni como cerdo, ni tomo alcohol, pero busco el visto bueno del entorno y le sumo la experiencia», cuenta. Y añade:«A fin de cuentas, la aceptación importante la ponen los demás y en El Pintu son muy rigurosos».

¿Carta? La apropiada de un chigre, con ensaladas templadas, platos de cuchara reconfortantes, cazuelinas de potera, cachopo cremoso y crujiente y sidra escanciada.

Aura y Costel ya poseen sello de identificación geográfica protegida.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos