https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg
GIJÓN

Que no te lo cuenten

Que no te lo cuenten

Cuatro jóvenes muy bregados que gustan del color, el sabor y el buen humor. ¡Como para no contarlo!

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

Un gastrobar es –ya sabemos– un local informal y moderno que gusta de la variedad y la fusión, que nos ofrece vinos de autor, que cuida los combinados y la coctelería, que constituye la versión al alcance de cualquier bolsillo de los restaurantes estrellados (digamos mejor 'con estrellas', que el adjetivo suena equívoco e injusto), por acercarnos los brillos sin empañarlos ni apagarlos.

Que no te lo cuenten

Dirección:
Calle San Antonio, 1. Gijón
Teléfono:
984 39 43 99
GERENTES:
Miguel Méndez Tapias y Johny Gómez
COCINA:
Judith Gayo Zaldívar
sala:
Iván Méndez Tapias
DESCANSO:
ninguno
PRECIO MENÚ LABORABLE:
14,50 euros euros
PRECIO MENÚ DEGUSTACIÓN (CON ALTERNATIVA DE MARIDAJE):
35 euros.
PRECIO MEDIO:
25 euros

Y el gastrobar de Miguel, que lleva muchos años gestionando lugares de prosapia y cuyas responsabilidades reparte con Johny Miguel, Judith e Ivan, cuarteto de buena música paladeable, cumple sobradamente tales premisas, antes en Viesques, ahora en El Carmen, barrio que aconceya por su laberinto de callejuelas resguardadas: la playa y el puerto, tras las ingestiones y las libaciones, curan con sus brisas yodadas cualquier exceso y aportan serenidad al gozo.

El local, esquinero, luminoso, con barra de taburetes en el chaflán y pequeña terraza en la peatonal San Antonio, combina una entrada de vinoteo y tapas, y un comedor lateral. La decoración sorprende y ameniza. O en gijonudo, 'ye prestosa, casi mundial'. No extrañe:salió de las fantasías plasmadas en arte útil de Edgar Plans, el hijo de nuestro siempre admirado y jamás olvidado Juan José Plans. Vemos cenefas caladas que también separan espacios, una mesa sobre el morro de un Rolls Royce amarillo,cuadros y collages de tablas coloreadas que muestran dibujos ingenuos, variedad de sillas y, en fin, toques serios de pub británico desarmados por un juego travieso, provocador y divertido.

Curiosamente –a tal entorno tales platos– uno puede decir lo mismo del arte culinario que se presenta en nachos, fajitas, gyozas, gua-baos, causas limeñas, tempuras, tatakis, tartares, canutillos o croquetas (¡la de oricio y manzana!), paseando así por todas las costas del pacífico sin olvidar cómo encerrar Asturias, la de la la pomarada y el coral, en un bocado delicioso.

¿Prefiere menos psicodelia gustativa y apostar por la canción española? Dispone de presa ibérica, claro que el puré de boniato con espuma de yuzu y ralladura de lima mejoran en mucho las consabidas patatas fritas. O de carrilleras de ternera mejoradas por la compañía de arroz rojo salvaje, langostinos, curry amarillo y leche de coco. Y un arroz meloso con calamares en tinta que se singulariza con langostinos y helado de queso de La Peral. Y un chuletón de vaca vieja merecedor de poco más que sí mismo. Pongamos que vivimos cerca, que luego toca cumplir la letra de 'Mirando al mar' tal como la cantaba Sepúlveda, y que iniciamos la marcha triunfal eligiendo entre una docena de vermuts y media docena de cócteles; toca ahora elegir la geografía del gin-tonic.

¡Llevamos ya casi cuatro horas!, dira Vd. ¡Qué duro levantarse y marchar!

 

Fotos

Vídeos