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GIJÓN

Amares

José Ramón Otero, en el comedor de Amares. /Arnaldo García
José Ramón Otero, en el comedor de Amares. / Arnaldo García

Tras el Avant Garde de Javier Loya, era dificil cambiar sin desmerecer;pero José Ramón Otero constituye un acierto rotundo y certificado

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

El 'no comas donde duermas' es una gran falacia. Los hoteles de cuatro o cinco estrellas suelen cuidar muy bien sus cocinas. Especialmente los NH, ramillete de estrellas Michelin:de las tres del Diverxo de Dabiz Muñoz, a las dos de La Terraza del Casino de Paco Roncero, pasando por la de Relevante, de Miguel Barrera o las de Dalhuisen y Naylor en Amsterdam.

Amares

Dirección:
Paseo del Doctor Fleming, 71. Gijón
Teléfono:
985 19 57 55
Chef:
José Ramón Otero Fernández
Equipo:
C. Pandiella, Tamari Touda, A. Fernández, C. Quiñones, E. Fano, D. Valencia, P. Piqueras, K. Rivero...
Descanso:
ningún día
Menú de mercado:
20/25 euros
Menú Amares con bodega:
45 euros
Aparcamiento restaurante:
gratuito

José Ramón, que llega del NH Palacio de Ferrera y de La Capilla, su señorial comedor, lleva años colaborando con nosotros. Este simpático avilesino se hizo cocinero por influencia de los buenos guisos de la madre y abuela en cocina de carbón;luego hizo prácticas por el Llagar de la Morena, le siguen el Ikea (colina en vasco y sin relación con nada sueco) de Vitoria, los Silken que dirige José Ramón Berriozábal, y el Villa de Avilés cuando Koldo Miranda iniciaba su despegue. Ydesde el 2007 hasta ayer, hizo nido de golondrina, por decir una exquisitez, en la que fuera residencia de marqueses y realeza, y jardín francés de Woody Allen o Brad Pitt.

A José Ramón le gusta lo formal y lo informal, lo leve y lo contundente, lo oriental y lo occidental, lo aldeano y lo urbano. Acaba de cambiar, además, un marco barroco por otro contemporáneo, de larga galería acristalada enmarcando una terraza arbolada, con barra de mullidas sillas y taburetes azul claro, coloridos marcos de estantes, mesas altas y bajas, orden y luz (mucha luz), cuadros de Plans y de Favila:lo formal e informal coexistien, mientras el servicio de sala opera con maestría.

José Ramón define su obra como «viva y emocional, de sabor autentico, sin nada que ocultar». La carta lo corrobora:croquetas de oricios, croquetas de huevos fritos trufa y foie, berenjenas yakitoro en tempera con crema de miso y miel, pencas de acelga rellenas de ibérico y ahumado de pría, lubina asada con ensalada de trigueros y berberechos, cochinillo del señorito a baja temperatura, pulpo de pedreru con emulsión de patata y pimentón de la vera, calamares frescos con emulsión de lima, zamburiña a la brasa acompañada por su ajada balsámica, lomo de pixin braseado y pilpil de boletus… Y un suculento lomo de vacuno con 60 días de maduración.

De los postres destacaría la tarta de manzana con hojaldre que debe pedirse al principio por su morosa elaboración, no obstante el bizcocho fluido de chocolate y mandarina o el arroz con leche caramelizado den la adecuada pincelada dulce final.

Amares ofrece alturas grandes a precios medios;aprovechemos la oportunidad trátese de cenas profesionales, familiares o románticas que, de encender estas últimas auroras de pasión, tírese de tajeta y solicítese habitación con vistas.

Sopla el Noroeste y desde la terraza se domina San Lorenzo. Gijón y Avilés, tan gemelas en rulas y siderurgias y, sin embargo, tan vecinas y alejadas, hermanan con José Ramón oricios y verigüetos.