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LUANCO

La Playa

El equipo del restaurante La playa, en el local de la capital gozoniega. / TÁREK HALABI
El equipo del restaurante La playa, en el local de la capital gozoniega. / TÁREK HALABI

Por techo tiene un mirador; por suelo, la principal playa de la capital gozoniega; por razón, la xuntanza entre el estar, el ver, el comer y el disfrutar

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

Se solapa en el frente playero a modo de gran rotonda entre el paseo y el arenal, integrado dentro del propio paisaje que ofrece la tranquila concha. A su izquierda el muelle y la punta del Gallo, que si el día anda transparente permiten divisar la alta muralla de los Picos de Europa; a su derecha la iglesia de Santa Marina, entre solemne y aldeana; enfrente bañistas y paseantes desbordando alegría y sosiego; al interior el complemento adecuado para que la jornada asegure su presencia en las páginas destacadas de nuestro diario.

La Playa

Dirección:
Avenida Gayo, 82. Luanco
Teléfono:
674 74 54 54
Gerente y sala:
Guillermo González Menéndez
Cocina:
Cristina Arias Sopeña
Apertura:
julio de 2013
Descanso:
verano ningún día
Menú laborables:
16 a 18 euros
Brunch:
25 y 55 euros

Y hablando de jornadas gustosas y alimentos imprescindibles, si los concentramos y unimos dándoles lucimiento, saldrá alguna de las especialidades que Cristina y Guillermo proponen: el 'brunch', mezcla entre breakfast (desayuno) y 'lunch' (almuerzo), tras una noche alegre, movida y noctámbula, despeja, recompone, revitaliza, hermana ingestas y nos pone en hora.

¿Y después? A disfrutar hasta el 'afternoon tea', que también forma parte de los ofrecimientos.

Nobleza obliga: aunque no abunden las costumbres británicas dignas de importación, de la cerveza tibia a los baños con moqueta, el 'brunch' y el 'afternoon tea' (posterior y sin la estricta puntualidad del té de las cinco) merecen copia y aclimatación. Y aquí, además, la copia rompe moldes para mejor, y la aclimatación pasa por productos próximos y repostería casera: quesos asturianos, jamón ibérico, huevos rotos con trufa, macarons de foie, tartares, canapés salados, pan con tomate, mantequillas, frutas, tartaletas, tartas, confituras, mini brownies, cava, champán y un etcétera de cazos, platillos, bandejas y giradores que despiertan el siempre sano deseo de la gula, espantan resacas y cambian las simples ganas de comer por las de comerse el mundo.

Dicho lo cual la carta no desmerece, y pocos restaurantes pueden presumir de tantos cuidados a puro pie de playa, patria de chiringuitos y espetos con -quede claro- abundantes excepciones: rollo de bonito, calamar de potera con alioli de cítricos, arroz con almejas, tagliatele con bugre, lomo de ciervo con puré de castañas, pescados del día...

Cristina y Guillermo pilotan este casi barco con terraza abierta, terraza techada, comedor acristalado, colores claros, apliques marineros, mesas y sillas variadas y estilosas, y ambiente lógicamente playero en la forma, y muy profesional en el fondo.

Avilesinos, emprendedores de moda y complementos a través de la marca Ewan (Ana se licenció gemóloga en Italia) fundaron con Koldo Miranda (¡qué grande!) y mantienen ahora solos el restaurante de tal nombre en Salinas. Y mientras Guillermo busca proveedores próximos y confiables, su mujer da rienda suelta a una pasión encontrada a través de los viajes y el diseño: la repostería casera, única que sirve.

«Disponemos de un equipo magnífico, gracias al cual el proyecto de restaurantes Ewan, además de afirmarse seguirá creciendo», confirman y confirmamos.

Arena, mar, sol (depende): el lugar suena a canción de verano de los Formula V o los Diablos; sin embargo el comedor suena a vals vienés con toque de gaita.

Tataki de bonito del Cantábrico al estilo La Playa de Luanco

Ingredientes:

l 1/2 kilo de lomo de bonito l Sésamo blanco y negro l Pistacho en polvo l Mahonesa casera l 2 dientes de ajo negro l 200 gramos de yuzu l 3 hojas de gelatina l 40 gramos de azúcar l 10 gramos de agar-agar.

Elaboración:

1. Dividimos el lomo de bonito, parejo y alargado, en rodajas gruesas e iguales.

2. Las marcamos en plancha unos segundos.

4. Las rebozamos en una mezcla de sésamo blanco y negro y pistacho en polvo, y reservamos.

5. Para el alioli de ajo negro elaboramos una mahonesa tradicional, en la que también emulsionamos un par de dientes de ajo negro, y la reservamos dentro de un biberón culinario.

6. Para la gel de yuzu, hidratamos la gelatina en agua helada, escurrimos a fondo y la reservamos.

7. Juntamos la mezcla de agar-agar y azúcar.

8. En una olla llevamos a ebullición poco a poco el zumo de yuzu, mientras añadimos la mezcla de azúcar y agar.

9. Removemos con varilla y que hierva dos minutos.

10. Lo reposamos dentro de la nevera y emulsionamos.

11. Ya frío, lo colocamos igualmente en biberón.

12. Montamos el plato disponiendo las piezas de bonito longitudinalmente, con tostas entre ellas, y agregamos sal en escamas, gotas de aceite de oliva virgen extra y unos puntos de ajo negro y de gel de yuzu.