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PRAVIA

Le Potage

Luis, Javi y Aaron, en Le Potage de Pravia. /Marieta
Luis, Javi y Aaron, en Le Potage de Pravia. / Marieta

Luis, que además de hostelero es bombero, tiene las cosas claras y se mueve por la pura lógica.Su establecimiento en las Almadreñas lo confirma

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

En la plaza de las Almadreñas, cruce de callejuelas y rincón escondido de la ciudad praviana (¡ciudad debiera ser la que tuvo rey, reina y corte!) encontramos, vecina de una casona doblemente blasonada y de otros edificios que cuentan sus años en siglos, la terraza de Le Potage. Sobre el suelo de cantos rodados, el local y la terraza no rompen el vetusto entorno con su modernidad de maderas pulidas, alacenas, espacio de barra y taburetes, comedor ordenado y alineado, puntos de color vivo y grandes puertas o ventanales que dejan pasar la luz exterior.

Le Potage

Dirección:
Calle las Huertas, 14. Pravia
Teléfono:
985 82 21 58
Sala:
Luis Martínez Pérez y Aaron Antuña
Cocina:
Javier Rodríguez
Apertura:
julio 2015
Descanso:
Martes y miércoles
Medios Menús:
7,50 euros
Media a la carta:
20 euros
Tarjetas:
Se aceptan

Una luz que iluminaba los jueves a los madreñeros allí concentrados para vender y arreglar los entrañables zuecos trípodos que nos dieron paso firme antes que, Dr. Martens y Nike mediante, se convirtieran en puramente decorativos. Le Potage revuelve y ordena una cocina para compartir meditada, ecléctica, original y divertida:croquetas de queso Rey Silo (¡el rey praviano debe estar presente!), tacos de sardina ahumada con guacamole, arroz negro con calamar y puntitos gratinados de alioli, tataki de atún rojo, verduras en tempura con mahonesa de soja, 'bao cadillos' de gochín asturcelta, dumpings de ternera, carrilleras al vino tinto, tartar de salmón, arroces de mar y tierra, hamburguesas rotundas, y una torrija o un volcán de chocolate que quitan cualquier amargura resistente a la comida y el alcohol, cosa rara.

Cocina Javi, que estudió en la escuela de Olloniego y adquirió experiencia con Luis, nuestro excelente amigo y chef del Indiano mallecín, y dirige el cotarro otro Luis. Yconste que decimos cotarro en su acepción de gente agitada por eufórica, dado que celebran jornadas gastronómicas dedicadas a diferentes países, y conciertos pop cuando la autoridad pertinente lo permite.

Su historia personal, por compleja y bien resuelta, merece reseña y a ella vamos: nació en Pravia, se hizo topógrafo en Mieres, terminó justo cuando la catástrofe inmobiliaria, marchó para Irlanda –isla que topografió de Bunkrana a Cork–, y donde pasó un tiempo provechoso y feliz salvo la lejanía de afectos y amores que le retornaron y, como siempre gustó del comer y el beber con arte, pensó aprovechar un local de sus padres para montar su restaurante.

«El nombre me lo inspiró mi padre ('¡qué potajes haréis!')y lo puse en francés que suena más gracioso». No obstante, antes sacó oposiciones a bombero de aeropuerto, «donde a jornadas de vigilia intensas suceden días de descanso que me permiten ejercer de hostelero».

¿Qué de dónde viene lo de idea de bombero? De, además de apagar fuegos, asistir casos desesperados fuera de guión:rescatar gatitos, sacar encajonados de su propia chimena, forzar puertas de quien perdió las llaves...

Los bomberos salvan aportando valentía, disciplina y lógica;Le Potage, precisamente por ley de buena lógica, necesitaba ser.